La imagen dio la vuelta al mundo: Pedro Almodóvar, icono del cine y la cultura españolas, se arrodillaba el pasado mes de noviembre ante Rocío Molina en el estreno de Calentamiento, su último espectáculo, en el Centro de Danza Matadero de Madrid. La noche del lunes 18 de mayo fue todo el mundo de las artes escénicas quien se inclinó ante la malagueña en la ceremonia de los Premios Talía –organizados por la Academia de las Artes Escénicas de España–, donde se llevó todo: Mejor intérprete femenina, Mejor coreografía y Mejor espectáculo de danza.
Un palmarés impresionante que rubrica la trayectoria de este montaje, actualmente en gira por todo el mundo, en una gala dirigida por Juan Luis Iborra y presentada por el mago Jorge Blass y la actriz Carmen Conesa, en la que también brilló un bailaor flamenco, Israel Galván, en la categoría de Mejor intérprete masculino por su trabajo en El dorado. Ambos fueron ovacionados por un público entre el que se encontraban estrellas como la actriz María Galiana, premio Talía de Honor, Antonio Banderas, Irene Escolar, Nathalie Poza, Lluís Homar, Petra Martínez, Luis Merlo y muchísimos otros astros de la escena.
«Todo el mundo de las artes escénicas se inclinó ante la bailaora malagueña Rocío Molina en la ceremonia de los Premios Talía, organizados por la Academia de las Artes Escénicas de España»
Cabe recordar que Calentamiento cuenta con la colaboración del dramaturgo Pablo Messiez, la dirección musical del artista Niño de Elche y la colaboración de Cabosanroque para desarrollar todo un discurso en torno a la presión de seguir creando, la soledad, el dolor y la alegría festiva.
Después de obtener el Premio Nacional de Danza y el León de Plata de la Bienal de Venecia, entre otros muchos reconocimientos, la malagueña sigue explorando nuevos territorios sin renunciar a sus raíces flamencas, pero poniendo siempre la libertad expresiva por encima de todo.




















































































