• Nosotros
  • Servicios
  • Contacto
  • Membresias
  • Colaboradores
jueves, septiembre 10, 2026
No hay resultados
Ver todos los resultados
Revista
Advertisement
  • Revista
    • Bienal 2026
    • Internacional
    • Actualidad
    • Artículos
    • Opinión
    • Crónicas
    • Entrevistas
    • Firmas
      • A cuerda pelá
      • De Guitarreras Maneras
      • Con una copla de más
      • Desde dentro
      • Estela Flamenca
      • Los Elegidos
      • Sala de Flamencas
      • Una ventana al cante
      • Firmas invitadas
    • Investigaciones
    • Archivo
  • Bienal2026
  • Internacional
  • Actualidad
  • Entrevistas
  • Opinión
  • Crónicas
  • Firmas
  • Archivo
  • Login
  • Revista
    • Bienal 2026
    • Internacional
    • Actualidad
    • Artículos
    • Opinión
    • Crónicas
    • Entrevistas
    • Firmas
      • A cuerda pelá
      • De Guitarreras Maneras
      • Con una copla de más
      • Desde dentro
      • Estela Flamenca
      • Los Elegidos
      • Sala de Flamencas
      • Una ventana al cante
      • Firmas invitadas
    • Investigaciones
    • Archivo
  • Bienal2026
  • Internacional
  • Actualidad
  • Entrevistas
  • Opinión
  • Crónicas
  • Firmas
  • Archivo
No hay resultados
Ver todos los resultados
Revista
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Revista
  • Bienal
  • Internacional
  • Actualidad
  • Entrevistas
  • Opinión
  • Crónicas
  • Firmas
  • Archivo

Un verano en La Macarena – Las Cozas (XXI)

Fue en Sevilla cuando por primera vez estuve solo ante el peligro, ante un mar de libros, artículos y escritos sobre la historia común de España e Hispanoamérica. Fue un verano productivo, puso las bases de todo lo que sé sobre América en el flamenco.

Faustino Núñez por Faustino Núñez
16 abril 2026
Tiempo de lectura: 5 mins
300
A A
2
Vintage postcard of Seville with a river, bridge, sailboat, and cityscape framed by an ornate oval border.

Antigua estampa de Sevilla.

587
Compartir
1.7k
Vistas
Share on Facebook
Share on Twitter
Comparte por correo
Comparte en Whatsapp
Comparte con ChatGPT
Comparte con Perplexity

En 1991, a mi regreso del año que pasé en Cuba, y después de casi una década en Viena, me instalé tres meses en casa de mi “hermanajo” Rafa, el hijo mayor de la mujer con la que se casó, ambos en segundas nupcias, mi difunto padre. Rafa me acogió en su casa de la sevillana calle Relator, que nace en San Luis (Pumarejo), cruza Feria y desemboca en la Alameda, es decir, en el corazón de la flamenquería. Aquellos meses los dediqué a investigar en la Biblioteca de Estudios Iberoamericanos de la calle Alfonso XII, hoy Residencia de Investigadores y Biblioteca de Sevilla. Allí fotocopié buena parte del archivo que durante tres décadas he ido recopilando acerca del impacto del Nuevo Mundo en la conciencia del Viejo, el tema de mi vida. Por supuesto, financiado por mí, ya que apenas he tenido ayuda pública para mi formación y menos para mi labor de indagador del pasado del flamenco, siempre me he autofinanciado. Solo una vez el Ministerio de Cultura me ayudó para mis estudios en Viena, trescientas mil pesetas en diez años, 180 € al año. Menos mal que uno ha sido siempre muy apañao y me he sabido buscar la vida. Con una guitarra siempre tendré un plato de comida y un catre donde dormir. Es lo bueno de que no se te caigan los anillos por nada.

ArtículosRelacionados

Antiguo pliego de tiranas y polos impreso en Valencia en la imprenta de Domingo y Mompié. Fuente: adarve5.blogspot

Vida y muerte de la Tirana

3 septiembre 2026
Smiling man with glasses sits in a home office with a piano and shelves behind him; a QR code banner overlays the bottom-left corner.

El origen de la rumba flamenca / ExpoMúsica #11 con Faustino Núñez

16 agosto 2026
Antigua ilustración del baile de candil.

Vámonos al fandango

12 agosto 2026

Confieso que por entonces no tenía ni idea de la importancia que ha tenido ese barrio macareno en la historia del flamenco. Y no lo descubrí por la mucha información que existía entonces respecto al papel que jugaron esas calles y plazas, aparte de la estatua de Caracol y el busto de Pastora, lo supe mucho después, leyendo a los que saben. Me crucé cientos de veces la Alameda, y andando Amor de Dios y Tarifa llegaba a la Plaza del Duque, y de allí a Alfonso XII. Todos los días ida y vuelta. Tampoco supe que justo en la confluencia de Amor de Dios con Tarifa estuvo el famoso Café del Burrero, donde el gran Silverio dio sus primeros pasos como empresario y artista, y que por aquellas calles deambularon antaño todos los flamencos que supieron hacer de su arte una profesión. La ignorancia del neófito.

Eso sí, no me olvido del calor, algo que Sevilla siempre me ha obligado a padecer, porque la Bienal toca en septiembre y me ha tocado ensayar muchas bienales durante el mes de agosto, sobre todo con el gran Javier Barón. Muchas veces he sufrido “los calores de Híspalis”, que bien podía ser el nombre de una chirigota.

 

«Todo empezó en Sevilla. En el bendito barrio de la Macarena, donde la espuma del flamenco nació, creció e hizo grande el género. Y yo, un gallego de Vigo, que jamás soñó llegar donde he llegado, trabajar con quien he trabajado, conocer a quien he conocido, tener amigos tan ilustres como he tenido y tengo, haber logrado el cariño de parte de la profesión y el ninguneo de la otra, como debe ser, es toda una bendición»

 

Siempre he sido ratón de biblioteca. Me sueltas en un archivo y se me pasan las horas sin darme cuenta. Ya no digo nada si está repleto de incunables y documentos que nadie ha visto desde hace siglos. Me siento una especie de Indiana Jones de pacotilla, sin riesgo, pero enamorado de poder revelar lo oculto. Me chifla. Y que conste que no lo hago por ponerme medalla alguna, como persiguen muchos compañeros. Eso, la verdad, me da igual, que la vida son cuatro días y dos está lloviendo. Nadie sabe las horas que he pasado en mi vida estudiando el pasado para comprender el presente. Hay quien prefiere recopilar el presente para reunirlo en un volumen y facilitar la labor al estudioso. Encomiable labor. Pero lo que a mí «me copa», que dirían los Luthiers, es encontrar, después de un mes revolviendo papeles, aquel que viene a aclarar algún enigma o resuelve el entramado de una leyenda, muchas veces maltraída por despistados investigadores que buscan solo lo que quieren demostrar, cuando la investigación histórica muchas veces, casi siempre, te lleva la contraria, y lo que encuentras contradice totalmente lo que tú, a priori, has concluido. Por eso soy partidario de rehuir los prejuicios, es más sano concluir que elucubrar.

Aquellos meses en Sevilla fueron los primeros pasos que venía dando en la investigación, teniendo bastante claro el camino a seguir. Había estudiado la carrera de musicología en Viena, que no es mal sitio para esa especialidad, y aprendí un montón junto a Danilo Orozco los meses que estuve en su casa de Santiago de Cuba. Aquel titán de la musicología me ayudó a ordenar todo lo que había aprendido en Austria, no en vano él era Suma Cum Laude por la Humboldt de Berlín, un sabio. Pero fue en Sevilla cuando por primera vez estuve solo ante el peligro, ante un mar de libros, artículos y escritos sobre la historia común de España e Hispanoamérica. Fotocopié cientos de páginas que he ido subrayando todos estos años, aprendiendo sobre un tema que nunca antes había estudiado. Fue un verano productivo, puso las bases de todo lo que sé sobre América en el flamenco. No me refiero a datos sino a las ideas.

Tuve mucha suerte: después de aquel estío sevillano entré en Deutsche Grammophon y aprendí todo lo que hay que saber sobre la industria de la música, trabajo que abandoné para hacer los libros de música para cuatro cursos de enseñanza primaria, por encargo de la editorial SM. Pensar en la manera de explicar la música a los peques es como se aprende de verdad. Siempre digo que cuando más aprendo es dando clase. Pero, sobre todo, he sido el más dichoso de los flamencos a partir del día en que Antonio Gades quiso que le ayudase a componer la música de su último ballet, Fuenteovejuna, que, claro que sí, hicimos todos a una. Una vez completada me ofreció ir de tercer guitarrista en la compañía y ahí es donde aprendí de verdad lo que es el flamenco. En el escenario junto a un genio de la danza y su compañía, y en los camerinos del mundo entero con aquel grupo de artistas que me dieron un máster en flamencura, mi querido Antoñito Solera, en paz descanse, Manuel Rodríguez El Perdi, Gómez de Jerez, Enrique Pantoja, Manolo Sevilla y Gabriel Cortés. Mil días en mil teatros aprendiendo el oficio.

Y todo empezó en Sevilla. En el bendito barrio de la Macarena, donde la espuma del flamenco nació, creció e hizo grande el género. Y yo, un gallego de Vigo, que jamás soñó llegar donde he llegado, trabajar con quien he trabajado, conocer a quien he conocido, tener amigos tan ilustres como he tenido y tengo, haber logrado el cariño de parte de la profesión y el ninguneo de la otra, como debe ser, es toda una bendición. Solo puedo decir que el flamenco es mi vida, y si a mí me quitan de que lo quiera, yo no sería español, sería de otra nación cualquiera. Las cozas.

 

 

Faustino Núñez

Faustino Núñez

Faustino Núñez (Vigo 1961) es musicólogo. Licenciado y master en musicología por la Universidad de Viena, ha impartido cursos y seminarios por todo el mundo. Violonchelista y guitarrista, ha sido director musical de la Compañía Antonio Gades y presidente de su Fundación. En los años noventa fue director del sello Deutsche Grammophon. Autor de numerosos libros didácticos y de carácter científico sobre flamenco, música española y música clásica. Es autor de la la página web www.flamencopolis.com. Productor discográfico y profesor del Aula de Flamencología de la Universidad de Cádiz, del Master de la Escuela Superior de Música de Cataluña y hasta septiembre de 2017 ha sido Catedrático de flamenco del Conservatorio Superior de Música de Córdoba. Actualmente reside en su ciudad natal donde continua su labor como profesor y conferenciante.

Artículos Relacionados

¿Está realmente presente el flamenco en las aulas de Andalucía?
Opinión

¿Flamenco en las aulas?

por Álvaro De la Fuente Espejo
10 septiembre 2026
Miguel Funi, en Las Cabezas de San Juan, 2001. Foto: Estela Zatania
Firmas

Acrobacia jonda

por Estela Zatania
10 septiembre 2026
El pianista lebrijano David Peña Dorantes. Foto: Sergio Caro
Entrevistas

Dorantes: «La creatividad pura hay que usarla para hacer cosas nuevas»

por Alejandro Luque
10 septiembre 2026
'Ecos primitivos. Cante en altura. Danza en tierra'. Pregón de la XXIV Bienal de Sevilla. Plaza de San Francisco. 9 sep 2026. Foto: Laura León / Bienal
Crónicas

Un pueblo que canta libre desde el aire, que baila desde la tierra

por Carmen Arjona
10 septiembre 2026
Juan Carlos Romero. Presentación del Instituto Internacional de Guitarra Flamenca Manolo Sanlúcar. Hotel Meliá Sevilla, 7 sep 2026. Foto: perezventana
Actualidad

Juan Carlos Romero y el legado de Manolo Sanlúcar: «El flamenco se transmite, se siente, se vive»

por Quico Pérez-Ventana
9 septiembre 2026
El bailaor almeriense Julio Ruiz, autor del libro 'Un tiro te peguen'. Imagen cedida por el artista.
Entrevistas

Julio Ruiz, la escritura frente a la furia irracional: «Yo no quiero comprender el odio»

por Alejandro Luque
9 septiembre 2026
Rosario La Tremendita. Imagen promocional de 'Menos es más'.
Bienal 2026

Rosario La Tremendita: «A mí también me preocupa el futuro del flamenco»

por Alejandro Luque
9 septiembre 2026
Siguiente artículo
Recital de cante de El Canana. XXXVI Semana Cultural de Actividades Flamencas de Paradas. La Comarcal, Peña Flamenca Miguel Vargas. 14 abril 2026. Foto: Kiko Valle

El Canana y el gusto de la ortodoxia

Comentarios 2

  1. María Elisa Jansen says:
    Hace 5 meses

    «Siempre digo que cuando más aprendo es dando clase.» Así es, maestro. Yo empezé a estudiar bien el flamenco, cuando quería explicarlo a otros. Yo no me puedo permitir pasar meses en Sevilla yendo a los archivos, pero lo que sí sé hacer, con mucho gusto, es llevar tus hallazgos a un público fuera de España, dando charlas y escribiendo artículos para mis compatriotas holandeses. Tus libros se encuentran en buena compañía en mi estantería, que poco a poco se llena de toda la sabiduría flamenca que haya en papel. Espero que sigas investigando y escribiendo, porque en mi estantería queda sitio para unos libros más. Y si no, compraré otra estantería.

    Reply
  2. Faustino Núñez says:
    Hace 5 meses

    Muchas gracias por tus palabras Marlies, un abrazo

    Reply

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Banner Manolo Sanlucar
Banner Bienal de Sevilla
Banner Lateral Academia
Banner Laterla FAN

La Voz del Flamenco en el Mundo. 

Sigue a ExpoFlamenco

Facebook X-twitter Instagram Youtube Whatsapp
  • Términos y condiciones
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso Legal
  • Términos y condiciones
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso Legal
  • Nosotros
  • Servicios
  • Contacto
  • Membresias
  • Colaboradores
  • Nosotros
  • Servicios
  • Contacto
  • Membresias
  • Colaboradores

© 2015 - 2026 expoflamenco . Todos los derechos reservados.

Ok

Recuperar la contraseña

Introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer tu contraseña.

Log In
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Login
  • Espacio
  • Agenda
  • Academia
  • Comunidad
  • Podcast
  • TV
  • Shop

© 2015- 2026 ExpoFlamenco
La Voz de Flamenco en el mundo.