Actuar con autoridad y poder reconocido no presupone una posición jerárquica determinada, sino una habilidad que combina la visión de la realidad, la pericia para exponerla y la ética para anticiparnos al futuro desde los comportamientos del presente.
Conjugar, pues, la memoria con la tradición que nace de la historia a fin de predecir lo que encontrarnos más allá del presente es, a grandes rasgos, la apuesta de la ciudad de Écija, que en los previos a la XLVI Noche Flamenca Ecijana ha presentado el Centro de Interpretación, Estudio y Documentación del Flamenco Manuel Martín Martín, espacio con seis salas expositivas, además de aulas para conferencias y recitales, y que se nutre de todo el archivo compilado por el arriba firmante durante sesenta y dos años.
Todo ese compendio ha sido objeto de interés de numerosas administraciones públicas y coleccionistas privados, con propuestas de compra o trueque para adquirirlo, pero la decisión del titular, concordada obviamente con sus herederos, es que se quedara en Écija, siempre que el Ayuntamiento local mostrara respeto e interés para satisfacer las necesidades culturales de la ciudad y garantizara su preservación.
Y así se consumó el pasado viernes, día 26 de junio, recibiendo la alcaldesa de la ciudad, Silvia Heredia Martín, y la concejala de Cultura, Laura Hurtado Gálvez, una donación totalmente gratuita que, conformada por 1.200 libros, 316.000 archivos de hemeroteca, 36.000 fotos, la colección completa de las 29 revistas editadas desde 1886 a la actualidad, una fonoteca que, entre cilindros de cera, discos de pizarra, casetes, elepés, singles y discos compactos, suman más de 10.000 horas de audición, y que, junto al millar de deuvedés, constituyen un material que tiene como único fin el garantizar a Écija y al mundo mundial el acceso a la información y, por tanto, el de prestar un servicio público de interés educativo y cultural.
Estos contenidos audiovisuales los recibió la ciudad de Écija ya ordenados, organizados y digitalizados para las seis salas del Centro, tanto en su formato original como en CD, a los que se le añade un programa informático al que se le puede requerir con qué criterio hacer la solicitud de clasificación, es decir, por orden alfabético, por fecha de publicación o haciendo subclasificaciones por temática o bien por autor, donde se pueden solicitar, además, otros datos complementarios.
La entrega de los recursos reseñados se completa con otros bienes como galardones, premios nacionales e internacionales de periodismo, estatuillas, placas, reconocimientos, etc., etc. Fondos personales que quedan bajo la custodia y salvaguarda del Ayuntamiento de Écija, que, como medio institucional, va a seguir recibiendo mensualmente toda la información actualizada al par de actuar como canal de transmisión del conocimiento flamenco y constituir, como resultado, la cimentación para el desarrollo de una comunidad cultural fuerte y con proyección en el tiempo.
Por añadidura, esta donación no es onerosa, sino gratuita, y no tiene, por consiguiente, fines lucrativos ni admite tasación pericial. Aunque lo que sí permite una valoración es la actuación de Dorantes en el arranque de la XLVI Noche Flamenca Ecijana, todo un lujo para un festival que hace años dejó atrás los postulados pleistocénicos y que ayer lunes, día 29, ha gozado del pianista y compositor por mor de un programa complejo y exigente en manos de quien siempre los prepara con rigor y seriedad.
«El nuevo Centro de Interpretación, Estudio y Documentación del Flamenco Manuel Martín Martín reúne un material que tiene como único fin garantizar a Écija y al mundo mundial el acceso a la información y, por tanto, prestar un servicio público de interés educativo y cultural»

Su clara concepción, su fraseo, su visión vertida en el tema Lasaña como concepto y el contraste del tempo en su nacimiento en Lebrija dan buena cuenta de ello, sin obviar su expresividad, tan sobrado de ella, así como el modo de crear una pausa, una suspensión del sonido, que por pequeña que fuera, la percibíamos como una delicia.
Otra lectura que hacemos del concierto de Dorantes es cuando los momentos más pausados quedan diluidos en contraste con los rápidos, verdaderamente marcados, y quedándonos con la impresión de que el destino nos alcanza, nos traspasa y sin poder continuar nuestro camino, tal que en Corredera, en la que el oyente tiene la sensación de que la música vivencial lebrijana no nos permite continuar porque nos arrolla, con momentos marcados, acaso porque aúna un enorme gusto interpretativo con variedad de matices y una segurísima técnica sorprendente.
El crítico retiene, igualmente, las alegrías, de la que subrayamos en nuestro cuaderno de notas que se trata de un fantástico ejemplo de politextualidad, en el que la estructura pregunta-respuesta es la base de la pieza, resultando una música exquisita y de notable valor, no solo en lo puramente estético, sino musicológico, pues nos proporciona datos vitales para comprender de manera global el tratamiento que el piano confiere a las composiciones flamencas.
Dorantes se mantuvo, además, contenido, elegante, sobrio y muy sólido por seguiriyas, rindiendo muy bien tanto en las partes más exigentes como en los pasajes que requerían de mayor contundencia, con líneas que evocaron al trémolo de la Tauromagia de Manolo Sanlúcar y que nos alcanzaban con la claridad deseada en todos sus pasajes.
Y nos reclamó la atención, mismamente, en los guiños jazzísticos, que sonaron con naturalidad, libres de artificio, donde todos los matices, los colores, la expresividad y la flexibilidad de los elementos percutivos quedaron al servicio de la música, trabajada desde el refinamiento y jugando con el contraste de matices, lo que explica que consiguiera momentos muy logrados en el equilibrio sonoro y la elegancia interpretativa.
El pianista lebrijano se proyectaba, pues, con un sonido muy conjuntado en todos los parámetros sonoros, muy matizado y detallados, como cuando cerraba su concierto con Orobroy, una pieza tan arrolladora como conmovedora, regalando momentos en los que el disfrute era evidente en el semblante del público que llenó el auditorio.
Los asistentes, en su mayoría jóvenes, le reclamaron a Dorantes un “bis”, y cuando estaba en la introducción de la pieza, la alarma del Palacio de Peñaflor impidió su ejecución perjudicando incluso a nuestro pabellón auditivo interno. Ignoro si fue adrede o no, pero nadie de los presentes sabía la clave. Se dio por terminado el concierto.
Empero, todos quedaron plenos de Identidad, una lectura ciertamente personal, singular en acentos y con un resultado impecable en lo técnico, impresionante en la ejecución y con un sonido siempre redondo, sin aristas, y cumpliendo su labor de dejar en el oyente una ardiente sensación de placentera calidez.
Ficha artística
Presentación del Centro de Interpretación, Estudio y Documentación del Flamenco Manuel Martín Martín
Antigua iglesia de Las Gemelas, Écija (Sevilla)
26 de junio de 2026
XLVI Noche Flamenca Ecijana (I)
Identidad, de Dorantes
Palacio de Peñaflor, de Écija
29 de junio de 2026




















































































