La Universidad de Cádiz ha inaugurado el lunes 29 de junio la 76ª edición de sus Cursos de Verano con un acto protagonizado por la bailaora y coreógrafa Sara Baras, una de las figuras más internacionales del flamenco contemporáneo. El encuentro, celebrado en el patio de la Facultad de Filosofía y Letras, ha reunido a un numeroso público en torno a una conversación dedicada a la trayectoria artística de la artista gaditana, su proyección internacional y el legado de un arte profundamente vinculado a la identidad cultural andaluza.
La sesión ha contado con la participación del rector de la Universidad de Cádiz, Casimiro Mantell, quien ha dado la bienvenida a los asistentes y ha destacado la importancia de abrir los Cursos de Verano con una figura cuya carrera representa la excelencia artística y la capacidad de proyectar la cultura gaditana y española en los principales escenarios del mundo. Mantell ha destacado no sólo la unanimidad que despierta Baras en cuanto a su aspecto artístico, sino que ha agradecido todas las facilidades que ha dado para acudir al evento. Por su parte, el vicerrector de Sostenibilidad y Cultura, Gonzalo Sánchez, ha puesto de relieve la creatividad de las propuestas de los cursos de Verano de la Universidad y de las actividades paralelas, que incluyen propuestas de teatro, jazz, rock o encuentros como el vivido este lunes en el patio de Filosofía y Letras.
Bajo el título El duende más internacional: Sara Baras, la conversación ha estado conducida por el catedrático de Literatura Española de la Universidad de Cádiz, Alberto Romero, y la catedrática de Antropología Social de la Universidad de Sevilla, Cristina Cruces. A través de distintos bloques temáticos, ambos han recorrido junto a la artista los principales hitos de una trayectoria marcada por la creación, la innovación y el compromiso con el flamenco, abordando cuestiones relacionadas con el origen de su vocación, la dimensión universal de este arte y el reto de mantener durante más de dos décadas una compañía propia de primer nivel. La bailaora confesó pronto la fórmula magistral de su éxito “trabajo y dedicación, no ahorrar ni una gota de sudor en poder ofrecer el mejor espectáculo posible”.
«Cuanto más estudio y cuanto más me preparo, más libre puedo ser sobre el escenario» (Sara Baras)

La conversación ha comenzado reflexionando sobre el concepto de “duende” y sobre las raíces personales y artísticas de Sara Baras, profundizando en la influencia de Cádiz, de su infancia y de la herencia recibida en la escuela de baile fundada por su madre, Concha Baras. La coreógrafa ha desmitificado ese aspecto casi mágico del arte, oponiéndolo a las horas de dedicación, estudio y esfuerzo que supone la puesta en escena de un espectáculo de primer orden. “Cuanto más estudio y cuanto más me preparo, más libre puedo ser sobre el escenario”, ha comentado a los dos catedráticos, a la vez que reconocía que para ser innovador, el flamenco debe nutrirse “de toda la tradición que hay detrás”.
El segundo bloque del encuentro se ha centrado en la dimensión internacional de su carrera. La artista ha repasado algunas de sus actuaciones en escenarios de referencia mundial y ha reflexionado sobre la capacidad del flamenco para emocionar a públicos de diferentes culturas y lenguas, poniendo de manifiesto el carácter universal de un lenguaje artístico que trasciende fronteras. Sara Baras ha agradecido a su equipo el que siempre haya podido salir al escenario “sin la más mínima preocupación de cómo iba a salir todo; la cara visible es Sara Baras, pero hay detrás un grupo de profesionales que hace que todo sea posible”.
La última parte de la conversación ha estado dedicada a su faceta como creadora, directora y gestora cultural al frente del Ballet Flamenco Sara Baras, una compañía que mantiene desde hace más de veinticinco años. Durante este bloque también se ha abordado el relevo generacional del flamenco, el proceso creativo de sus espectáculos y el legado que desea transmitir a las nuevas generaciones de artistas. “Yo le estoy muy agradecida a mi yo que, siendo más jovencita, decidió dar el paso adelante de emprender con la compañía”, ha compartido la artista isleña, que ha insistido en la máxima de que “cada espectáculo, cada noche, es única, porque cambia el público, cambia el escenario… Pero para que se produzca esa magia el trabajo debe ser muy riguroso”. Entre risas, ha confesado que llevar una compañía, con su papeleo y formalidad, “es un gran lío”.
El acto ha estado acompañado por la proyección de diversos materiales audiovisuales que han recorrido algunos de los momentos más significativos de su carrera artística, permitiendo ilustrar los diferentes temas abordados durante la conversación y acercar al público la dimensión internacional de su trayectoria. Para cerrar el diálogo, ha habido un espectáculo por parte de la Escuela de Danza de la Universidad de Cádiz.
Con esta conversación inaugural, la Universidad de Cádiz ha dado comienzo oficialmente a la 76ª edición de sus Cursos de Verano, una programación que reúne este año diecisiete seminarios dedicados a ámbitos como la literatura, la historia, el patrimonio, la inteligencia artificial, el medio ambiente, el turismo o los desafíos sociales contemporáneos. La iniciativa, organizada por el Vicerrectorado de Sostenibilidad y Cultura, volverá a convertir durante las próximas semanas a la ciudad de Cádiz en un espacio de encuentro entre universidad, cultura y ciudadanía, reuniendo a especialistas, profesionales y personal investigador para compartir conocimiento y fomentar el debate sobre cuestiones de actualidad.




















































































