Tres mujeres, el miércoles, en la agenda cultural del Festival de Lo Ferro, en el Teatro Sebastián Escudero. Tres mujeres y un mismo objetivo, un mismo destino, podríamos decir: comentar, divulgar y hasta jalear el arte flamenco. Siempre fue así. El flamenco, claro, lo hacen los artistas y es de ellos y del pueblo en general, pero han dado noticia de él los intelectuales, los escritores, los periodistas. En esta mañana calurosa estaba la periodista de Televisión Española Aurea Lorenzo, que durante muchos años cubrió para el telediario festivales como el de La Unión, Flamenco on Fire de Pamplona y otros, en los que siempre la encontraba curiosa, interesada en todo. Ella dice que no es una experta. Efectivamente, no es una connaisseur, que dicen los franceses, pero lleva en su mochila comunicativa algo más importante: amor hacia el flamenco.
Y en esta mañana tórrida de evidente cambio climático estaba también nuestra compañera de ExpoFlamenco María Isabel Rodríguez Palop, de Llerena (Badajoz), ligada desde siempre a la peña local, autora de libros y especialmente entusiasta y dinámica. El director del certamen, Gabriel Maldonado, dice de ella que está tocada por una bendita locura hacia el flamenco. Pues amén. Y finalmente estuvo Rocío Hellín, también compañera de ExpoFlamenco, autoapodada flamencólica, crítica de flamenco en diversos medios, de Puerto Lumbreras, tocando con Almería, hija de El Espín, un camionero y cantaor aficionado que canta por soleá para romperse la camisa. Rocío escribe de flamenco como los ángeles. Y sobre todo: sabe lo que escribe. Las tres ofrecieron su maravillosa experiencia con lo jondo. No fueron tres monólogos estancos, sino una conversación fluida, dándose y quitándose la palabra con criterio. Así da gusto.
«El certamen ferreño entra ya de lleno en su fase de concurso, que nos llevará en la madrugada del sábado al domingo a conocer al ganador o ganadora del preciado Melón de oro y de los restantes premios. Aquí lo contaremos»
Este jueves, dentro de las galas profesionales, cantaba Manuel Bandera, al que todos recordamos por las dos entregas de la película Las cosas del querer, junto a la bellísima Ángela Molina. En estas películas se cantaban coplas, y aquello recordaba, y mucho, al gran Miguel de Molina, que, aún vivo, no quiso saber nada del filme. La película comenzaba anunciando, con otras palabras, aquello de que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Pero mucha coincidencia me parece a mí. Hay otra película de los años cincuenta, Esta es mi vida, esta sí protagonizada por Miguel de Molina, estando en el exilio argentino, en la que canta todas sus famosas coplas, sin olvidar la célebre Ojos verdes. Miguel de Molina nunca quiso volver a España, ni aún ya en democracia. Manuel Bandera, para esta ocasión en Lo Ferro, trajo un repertorio de Bambino, otro grande. De Utrera. Casi nada.
El certamen ferreño entra ya de lleno en su fase de concurso, que nos llevará en la madrugada del sábado al domingo a conocer al ganador o ganadora del preciado Melón de oro y de los restantes premios. Aquí lo contaremos. ♦


















































































