Un viejo adagio afirma que el fascismo se cura leyendo, y el nacionalismo, viajando. Yo añadiría que esto último, viajar, también nos cura del pesimismo flamenco. Asomarse este martes al patio de butacas del londinense Sadler’s Wells Theatre, un escenario por el que desfila lo más granado de la danza mundial, y verlo lleno de público mayoritariamente británico sería motivo de asombro si no fuera porque ya es una costumbre. En las grandes capitales europeas ya no hay que esperar, como antaño, a que caigan de gira las primerísimas figuras jondas: el flamenco es un hecho felizmente normalizado.
En el caso de Londres, buena parte de ese mérito lo tiene Miguel Marín, que lleva cuatro décadas defendiendo esa bandera en suelo inglés. Pero también, cómo no, los artistas que, al tiempo que se sacuden los complejos como el pelo de la dehesa, son capaces de mover propuestas de una enorme altura. El barcelonés Jesús Carmona es uno de esos creadores que pueden plantarse en cualquier cartel y dejar el pabellón muy alto; no solo en un rango flamenco, sino midiéndose con cualquier otro bailarín del globo.
Así lo demuestra desde el comienzo de Unydos, el espectáculo que trajo al Flamenco Festival 2026. Desde el momento en que aparece en escena, bañado en la luz de un foco cenital que nos hurta su rostro, queda patente que estamos ante un cuerpo nacido para esto, que mueve brazos y piernas con un virtuosismo poco común, y revelando un sentido del tiempo igualmente extraordinario.
Desde ese momento, el montaje va a consistir básicamente en una sucesión de escenas que recorren un amplio espectro de palos, convenientemente defendidos por un tridente cantaor tan solvente y diverso como el que forman Eleazar Cerreduela, Francisco Blanco y Jesús Corbacho. Completan el elenco la bailaora Lucía Campillo y su guitarrista habitual, El Peli, a los que recientemente vio este cronista bordarlo en el Festival de Esch (Luxemburgo) con el espectáculo Bendita tú.
«Lo de Jesús Carmona es una apuesta radical por el baile. ¿Quiere usted velocidad? Se la da. ¿Precisión? También. ¿Fuerza física? ¿Emoción? ¿Hondura? ¿Vértigo? ¿Tradición? ¿Vanguardia? Todo lo brinda a manos llenas este bailaor total. ¿Qué más queremos? ¿Que nos cuente un cuento?»

De Levante a los tangos, unos soberbios fandangos bailados en un azulejo, como quien dice, a palo seco frente a Eleazar Cerreduela… Y de ahí al pregón de las castañas hilado con los caracoles, con una estupenda Lucía bailando a contraluz. La murciana, muy bien apoyada sobre la sonanta cómplice de El Peli, se revela una vez más como una artista completísima, tan notable con el mantón como con el abanico o los cascabeles, y en algún momento llegó a parecer que podía disputarle el protagonismo al propio Carmona.
Sin embargo, el barcelonés no tardaría en reivindicar sus focos. Tras la evocación de Pepe Marchena a través de los rosales de Charamusco, la vidalita y la milonga, con gran lucimiento de la garganta dulce y emocionante de Jesús Corbacho, llegaron unas bulerías seguidas de un nuevo solo saltando entre cinco luces cenitales que se iban apagando tras de sí, como metáfora de la vida misma, que no tiene camino de regreso.
Fue la única concesión más o menos narrativa de una propuesta que, como viene siendo habitual en las producciones de Carmona, prescinde de los hilos argumentales para centrarse en el baile puro y duro, en estrecho diálogo con el cante y el toque. Incluso la escenografía se reduce al mínimo para que nada le dispute la atención. Discurso dancístico tiene el bailaor, desde luego, aunque estoy convencido de que a una parte del respetable british, la menos entendida, no le habría importado que le brindaran alguna historia para sobrellevar mejor la hora y media de representación sin tregua.
Pero lo de Jesús Carmona es, no cabe duda, una apuesta radical por el baile. ¿Quiere usted velocidad? Se la da. ¿Precisión? También. ¿Fuerza física? ¿Emoción? ¿Hondura? ¿Vértigo? ¿Tradición? ¿Vanguardia? Todo lo brinda a manos llenas este bailaor total. ¿Qué más queremos, que nos cuente un cuento?
Ficha artística
Unydos, de la Compañía de Danza Jesús Carmona
XLI Flamenco Festival de Londres
Sadler’s Wells Theatre, Londres
16 de junio de 2026
Baile: Jesús Carmona, Lucía Campillo
Cante: Eleazar Cerreduela, Francisco Blanco
Guitarra: José Manuel Martínez Muñoz, ‘El Peli’
Cantaor invitado: Jesús Corbacho




























































































