Vuelve la segunda semana de julio. Estamos inmersos en ella. Son los días en los que Moguer (Huelva) se viste de jondura flamenca –aún más– y el encuentro de aficionados y artistas perfuman el aire de la localidad que a lo largo de estos siete días oxigena nuestro sentir. En esta cápsula temporal en la que venimos a sentir lo más arraigado de nuestro arte es, también, donde nos acercamos a buscar esas alas que nos prometía el poeta de la tierra, el Nobel Juan Ramón Jiménez. En ese vuelo que arraiga y en esas raíces que vuelan está el contexto perfecto de un festival que cumple su 52º aniversario. Superar medio siglo de vida y estar dotado de músculo para seguir cumpliendo años es la prueba inequívoca de cómo respira la afición y su peña de cante jondo, así como la apuesta firme y decidida de los estamentos púbicos locales y provinciales.
En el contexto que expongo, Moguer ha preparado su LII Festival de Cante Flamenco, en el que pone el nivel de importancia en el artista y en el espacio. Uno de esos lugares es la cuadra de Platero de la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez, donde la artista sevillana Angelita Montoya y el guitarrista jerezano José Gálvez nos hicieron palpar eso de la luz con el tiempo dentro. Esa famosa frase acuñada por Juan Ramón para recordar su pueblo de niño. El cielo, las calles blancas y el sol de Moguer representan un lugar feliz en el que el tiempo parece detenerse. Es como una cápsula del tiempo que conserva su pasado y sus emociones más puras. Ahí es donde Angelita supo navegar. Nos hace felices como niños. Parece detener el tiempo en esos silencios que a los pocos segundos vuelven a ritmo y compás a preñar nuestros oídos del alma. Y nos hace llegar sus emociones cuando su voz, singular y trianera, nos emborrachaba de esa herencia, de esa estirpe a la que ella pertenece. No engaño a nadie al decir que delante del poema Madre que preside el improvisado escenario hay momentos en los que se hace presente Antonia Rodríguez Moreno, su madre, a la que todos conocimos como Antonia La Negra. Mas también nos emociona porque ella tiene un sello particular, propio, enraizado y conservador de su pasado, si bien con alas para hacernos tocar ese cielo azul del estío moguereño que tenemos como palio.
«José Gálvez en la guitarra, José Manuel Oruco y Juan de Oruco a las palmas, así como el cante de Angelita componen una sinfonía flamenca de sensibilidad y de arte. Todo es melodía, elegancia, al mismo tiempo soníos negros llenos de quiebros y aire para corazones que quieren sentir. Hasta se escuchan trinos de pajarillos que revolotean el maravilloso lugar juanramoniano»

José Gálvez en la guitarra, José Manuel Oruco y Juan de Oruco a las palmas, así como el cante de Angelita componen una sinfonía flamenca de sensibilidad y de arte. Todo es melodía, elegancia, al mismo tiempo soníos negros llenos de quiebros y aire para corazones que quieren sentir. Hasta se escuchan trinos de pajarillos que revolotean el maravilloso lugar juanramoniano. José hace jondo lo bonito y viceversa, sin más adorno que lo necesario. A Angelita se le ve emocionada por volver muchos años después a esta tierra. Nos pega el primer pellizco entre tientos: Era de cal y canto y arena / el vientecito se lo llevaba / que pena, Dios mío, que pena. (…) / Gitano por tu querer/estoy pasando la ducas / de Jesús del Gran Poder. Y de ahí a los tangos en los que le sale su acervo trianero. Inconfundible compás, inconfundibles melodías. En la soleá emerge aún más la cantaora que sus metales encierran. Así canta su estirpe y así nos lo regala ella. Esa línea de unión que nos lleva de Jerez al Tardón para convertirse en cante grande, de verdad, sin ojanas: Qué cosas dice este loco / que no dice una verdad / pero mentira, tampoco./ Ay ¡, olvidarlo es lo mejor. / por lo malino que has sío / castiguito te mande Dios. Y de ahí a las alegrías y las cantiñas. Otra vez la llamada de José es como una campana llamando al nuevo día. No hace falta más que Angelita levante su voz al vuelo, y así lo hace. Con maneras diferentes, propias y una musicalidad que araña los sentíos. ¿Y de la bulería qué les digo? El metal de su garganta nos recuerda de dónde viene y a dónde nos lleva. Créanme, da igual, porque se me eriza el vello en los más clásico y en las letras de cuplés a compás. Ahora soy el que dice, como ella canta, el ole es una palabra que no tiene explicación, y cuando canta Angelita Montoya y toca José Gálvez solo puedo decir que la explicación son ellos. El lugar, el momento, son marcos deslumbrantes que resaltan aún más la belleza de lo vivido y sentido.
En el marco del festival, también, hemos tenido la palabra del veterano crítico y periodista Ramón Arroyo, quién nos trajo la conferencia Enrique Morente, un genio en lucha constante, en la que se repasó la particular visión del genial artista y tuvimos la oportunidad de acceder a audios e imágenes inéditas que el propio Arroyo nos proporcionó de su archivo personal, casi todas de ellas del paso del granadino por la provincia de Huelva.
El jueves 9, también en la cuadra de Platero, Juan de Mairena y Francis Gómez nos presentarán su espectáculo Solera y duende – Mairena/Moguer.
Y el broche de oro a esta semana flamenca será el sábado 11, cuando la Caseta Dolores La Parrala de la Peña de Cante Jondo de Moguer se vista de gala para la celebración de su certamen anual, que este año estará presentado por Miguel Ángel Fernández Borrero, veterano periodista con una larga trayectoria en radio y televisión, siendo a día de hoy una de las voces de mayor prestigio en la divulgación y promoción intelectual del fandango de Huelva. Se contará con las actuaciones de Antonio Reyes y Pepe del Morao, Sandra Carrasco y David de Arahal, y los moguereños Rafael Núñez El Talega, Juanlu Garrido y Martín Romero. El baile será de María Moreno.
Y así, paseando por ese Moguer universal, lírico y flamenco, de plazas y rincones con encanto único, volveremos a ser testigos del brillo de luna sobre su festival, y su torre de la granada –esa que llaman la Giraldilla– velando por nuestro sueño jondo anual. ♦























































































