La XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla vuelve a proponer esta edición una nueva forma de acercarse al arte jondo a través de sus matinés, un ciclo de seis conciertos que se celebrarán entre el 12 y el 27 de septiembre en la iglesia San Luis de los Franceses de la mano de Pedro El Granaíno, Alejandro Hurtado y Encarna Anillo. En sintonía con el relato de una Bienal que invita a revelar lo que habitualmente permanece fuera de foco, estas citas matinales plantean una escucha pausada, donde el espacio, la luz y el silencio adquieren un papel protagonista. Así, el cante y la guitarra dialogarán con la música barroca en tres propuestas concebidas para descubrir nuevas resonancias del flamenco y poner en valor la riqueza de un patrimonio vivo que sigue encontrando nuevas formas de expresarse.
La delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Angie Moreno, ha destacado que “poner en marcha un acontecimiento de este calibre exige un esfuerzo de coordinación enorme por parte del Ayuntamiento. Cuadrar agendas, sumar a todas las administraciones trabajando codo con codo y encajar el empuje de los nuevos patrocinadores es un reto mayúsculo, pero el trabajo siempre da sus frutos. Y lo asumimos porque Sevilla tiene una capacidad de acogida cultural que muy pocas ciudades pueden igualar. Presumimos, con razón, de grandes aforos internacionales como el Maestranza o Fibes, pero esta ciudad está llena de rincones patrimoniales fascinantes que a veces pasan casi desapercibidos. Y San Luis es un ejemplo. Ese es el gran logro de esta edición: llevar la cultura a todos lados para que, desde la gran platea hasta el rincón más íntimo, toda Sevilla sea un único escenario”.
Por su parte, el director de la Bienal, Luis Ybarra, se ha referido a la programación en San Luis de los Franceses como “un envite a disfrutar del patrimonio con toda su monumentalidad y desnudez al mismo tiempo. Es un ciclo en el que el flamenco, ya sea el cante o la guitarra, se trata con cierto carácter historicista. Además, tres músicos barrocos diferentes, propuestos por el Festival de Música Antigua de Sevilla, colaboran con tres artistas del flamenco. De modo que Pedro El Granaíno ha adecuado un recital para la ocasión en el que colabora Daniel Oyarzábal al clave para encontrarse en los textos de San Juan de la Cruz. Alejandro Hurtado repasará la evolución de la guitarra hasta llegar a sus propias piezas de concierto, y contará con la complicidad de Enrike Solinís en la guitarra barroca. Y, por último, conoceremos, cuando se cumplen 150 años del nacimiento de Falla, el nuevo disco de la gaditana Encarna Anillo, que viene junto al laúd de Miguel Rincón para conmemorar esta efeméride. De este modo, se produce un acercamiento entre ambas disciplinas en un espacio íntimo y con carácter ornamental, sin más aditivos que la voz, el instrumento y unas columnas salomónicas para sostener tanta belleza”.

Las matinés de la Bienal se inaugurarán los días 12 y 13 de septiembre con ‘Pan de oro’, la propuesta de Pedro El Granaíno, que contará con la colaboración especial del clavecinista Daniel Oyarzábal. El cantaor propone un recital que encuentra en la iglesia de San Luis de los Franceses su contexto natural y que parte de una idea esencial: el cante también se transforma según el espacio y el momento en que sucede. La mañana imprime un carácter distinto a los palos más solemnes, convirtiendo la seguirilla o la soleá en una experiencia de recogimiento y contemplación. En este diálogo entre el flamenco y la arquitectura barroca, la voz de El Granaíno encuentra un altar para desplegar toda su profundidad expresiva, mientras el órgano de Oyarzábal incorpora la sonoridad de la música antigua a una selección de cantes y textos elegidos para este enclave. Una propuesta que invita a descubrir el flamenco desde otra perspectiva y que encarna el espíritu de esta edición de la Bienal: revelar nuevas formas de escuchar y hacer visible aquello que habitualmente permanece fuera de foco.
El 19 y el 20 de septiembre, el guitarrista Alejandro Hurtado presentará ‘Devenir de la guitarra’ en colaboración con la guitarra barroca de Enrike Solinís, un recital que propone mirar más allá de lo visible para descubrir la historia compartida de la guitarra española. A través de un recorrido que enlaza el flamenco, la música antigua y la tradición clásica, ambos intérpretes revelan las raíces de un instrumento cuya evolución se ha construido durante siglos de diálogo, influencias y creación. Reconocido por su extraordinario conocimiento del legado guitarrístico y por su capacidad para trasladarlo a un lenguaje plenamente contemporáneo, Hurtado reúne en este concierto interpretación, investigación y composición, mientras la colaboración de Solinís amplía la perspectiva sonora del programa. En el marco de San Luis de los Franceses, ‘Devenir de la guitarra’ invita a detener la escucha para hacer visible un patrimonio que a menudo permanece fuera de foco: el devenir de un instrumento que sigue escribiendo su historia desde la tradición y la innovación.
Los días 26 y 27 de septiembre, Encarna Anillo cerrará el ciclo de matinés con ‘Camino de flores’, un recital concebido como un viaje emocional en el que el cante flamenco revela los paisajes invisibles de la experiencia humana. A través de un recorrido por distintos palos, cada uno asociado a una esencia floral de Bach, la artista gaditana transita por la ingenuidad, el desengaño, la desesperanza, la transformación y la celebración, estableciendo un diálogo entre la emoción, la naturaleza y el flamenco. Con la colaboración del laudista Miguel Rincón, la cantaora propone una escucha íntima en la que el cante se manifiesta como raíz, refugio y oración. En el recogimiento de San Luis de los Franceses, ‘Camino de flores’ invita a detenerse para descubrir que también las emociones, los silencios y los procesos de transformación forman parte de ese flamenco que, aunque no siempre se vea, sostiene la verdad de cada interpretación. ♦




















































































