Hay estrenos que son solo un programa más en la parrilla, y hay otros que llegan para saldar una deuda. Gloria Bendita pertenece claramente a la segunda categoría. Presentado como el primer late night gitano de la historia de la televisión, su presentador y creador, Ariel Carmona, pretende aunar conciencias, asaltar prejuicios y normalizar una integración con la que llevamos seis siglos lidiando.
Desde RTVE Play, Carmona, actor de trayectoria en series como La novia gitana o El Ministerio del Tiempo, activista comprometido con la causa gitana desde su proyecto Opre Roma, ha construido Gloria Bendita como un espacio que combina la profundidad intelectual con el humor y la espontaneidad, sin rehuir capítulos incómodos de la historia como la Gran Redada de 1749. Asegura que el flamenco es “de quien lo ama”, mientras comparte un arroz con su familia en la playa de Cádiz. Mesa y mantel de la familia Habichuela y los Sordera mientras el hijo de Pepe Luis Carmona Habichuela lucha, con un verbo acelerado y encendido, por una causa que ya ha hecho suya. «Llevamos seis siglos aquí y nunca habíamos tenido un programa gitano en formato late night. Ya era hora».
– Da Gloria Bendita desde la televisión pública. ¿Qué se siente al ser el que pone la primera piedra?
– Siento un enorme privilegio, un enorme placer, porque era algo importante que había que hacer. Es un gran paso, porque sigue habiendo mucho desconocimiento. Gloria Bendita es importante para conocernos y seguir abrazándonos. A la gente que no está en el mundo del flamenco o cerca de los gitanos les llega la información sesgada. Palabra de Gitano o Los Gypsy Kings son programas de telerrealidad que están guionizados y en los que la gente entiende que lo que ve es real, ¡y no es verdad! Además, se utiliza en tono jocoso… Los gitanos siempre tenemos los mismos papeles: de narcos, de ladrones…
– Entiendo que ese es otro de los objetivos del programa: huir de los tópicos. ¿Cuál es el que más le ha costado desmontar, incluso dentro de la propia industria audiovisual?
– Que no estudiamos y que no podemos aportar, en cualquier sentido. Hace unos días hemos invitado a una estrella como Farruquito al programa y junto a él, al investigador, periodista y escritor José Vega de los Reyes, autor de El Dios de los gitanos. Invitamos a artistas junto a abogados, eurodiputados o médicos. Se rompen muchos tópicos en Gloria bendita. El otro día vino mi prima Lela Soto junto a Lucía Santiago, que dejó los estudios a los 15 años, y ahora se enfrenta a una de las metas más exigentes en España: la oposición a juez y fiscal (Judicatura). Lucía es una de las beneficiarias de las becas estatales Ser Jueza, Ser Fiscal. Intento invitar a un artista, pero siempre acompañado con alguien que rompe prejuicios: un gitano LGTB, actor, influencer, estudiante… Mostramos la amplitud del mundo gitano, que se conozca y se entienda. También procuramos que haya diálogos entre ellos. Que exista un hilo conductor entre el mundo de las oposiciones para ser jueza, con un músico, por ejemplo. Ahí siempre intentamos buscar conversaciones, el humor, juegos que se puedan hacer…
«El flamenco es de quien lo ama, independiente de si es blanco, amarillo, payo… El arte es de quien lo ama. El flamenco lo puede sentir uno de Utrera y un japonés. Pero lo que sí es importante es reconocer la aportación de los gitanos al flamenco, porque es un hecho, y además reconocerlo a nivel institucional»
– ¿Qué es más fácil?, ¿hacer humor siendo gitano o un payo haciéndolo de gitanos?
– Yo soy mestizo, pero me he ido con gitanos siempre. Bueno, que haga el humor el gitano lo veo más legítimo. Hay ciertos humores que molan y otros que no. Hay que tener gusto para hacer humor. El bufón tenía gusto en la época medieval, se podía reír del rey, pero sabía cuál era su posición, su lugar en la cadena de poder. En el humor el problema está cuando se utilizan tópicos y prejuicios.
– ¿Cómo se construye el equilibrio entre la comedia y temas como la Gran Redada de 1749?
– ¡Ahí está el juego! Cuento en el programa con Bibi Escudero [creador de contenido y youtuber, responsable del canal DikelaTV]. En la segunda parte del show me ayuda mucho. Él es pura comedia. A mí me gusta el monólogo, también las preguntas serias y darle el sitio al invitado según la persona. Por ejemplo, el primo Moreno Borja te invita a reírte porque es cómico. Farruquito da menos juego a reírte porque es un genio. De hecho, el encargado de inaugurar el plató (la Sala 0 del Palacio de la Prensa en Madrid) fue él, que vino a presentar su documental autobiográfico Serás Farruquito.

– Vuelven a abrirse algunas heridas a raíz de este documental. ¿Injusticia por ser gitano, famoso, o puros haters?
– No lo sé, no estoy muy seguro… Yo alucino. Es algo horrible lo que pasó. A él le destrozó la vida y a la otra persona más, desde luego. Entiendo que tiene que ver con ser famoso. Con ser gitano, seguro también. Necesitaría más tiempo para reflexionar y responder bien a esta pregunta.
– Cuando se nace en el seno de una familia como los Habichuela, ¿uno puede dedicarse a cualquier cosa o es una aberración no volcarse en el flamenco?
– Yo estoy ligado a la música, pero solo como consumidor. Creo que mientras valores lo que tienes en la casa, como yo lo valoro, no caes en ninguna aberración. Ahora bien, sí que lo sería intentar hacer flamenco mal, ¡eso desde luego! [se ríe].
– ¿El flamenco es patrimonio del pueblo gitano o los payos también tenemos mucho que decir en su historia y su construcción? ¿Cabe una respuesta que no sea de trinchera?
– El flamenco es de quien lo ama, independiente de si es blanco, amarillo, payo… El arte es de quien lo ama. El flamenco lo puede sentir uno de Utrera y un japonés. Pero lo que sí es importante es reconocer la aportación de los gitanos al flamenco, porque es un hecho, y además reconocerlo a nivel institucional. Te puede gustar más un cantaor que otro, o una forma de tocar más que otra, pero es importante que las instituciones lo reconozcan. Comisiones donde haya payos y pocos o ningún gitano.
«Hemos dado un salto importante con la ayuda pública. ¡Para eso está la televisión pública! Es fundamental que se trate de abordar la complejidad de la sociedad española. Y todo eso se tiene que ver representado en los medios públicos»
– ¿Que haya pocos gitanos es el techo de cristal?
– Sí. De hecho, nosotros lo abordamos con Farruquito, que en la Comisión de la Bienal, en las cátedras de flamenco… ¡no hay gitanos! Y hay gitanos antropólogos, flamencólogos, investigadores… Son fundamentales y es una aportación importante.
– RTVE es servicio público. ¿Siente que este proyecto tiene una responsabilidad distinta, casi institucional, por emitirse ahí y no en una plataforma privada?
– Es una maravilla. Hemos dado un salto importante con la ayuda pública. ¡Para eso está la televisión pública! Es fundamental que se trate de abordar la complejidad de la sociedad española. Y todo eso se tiene que ver representado en los medios públicos.
– Si Gloria Bendita cumple su misión, ¿cómo habrá cambiado todo dentro de cinco años?
– Yo espero que dentro de cinco años sea mucho más grande el programa. Que haya más invitados payos. Que sea gitano, pero no tenga importancia. Que se naturalice. Que haya más programas gitanos para el mundo. Para que te vengas un día y hablemos de flamenco. Que se siga construyendo desde los valores humanos e importantes como la familia, que no es único de los gitanos sino de España. Valores que se están perdiendo, porque somos una sociedad cada vez más individualista. ¡Cada vez más!
– En la vida, ¿qué es para usted Gloria Bendita?
– Estar con la familia en la playa y comerme un arroz-
– Como está ahora mismo, ¿no?
– Exacto [vuelve a reírse].
















































































