Cuando tienes que hacer un artículo sobre alguien que admiras tanto como lo aprecias, es un lujo a la vez que una dificultad. Antonio Dovao Hidalgo no es solo un conocedor de la guitarra y su construcción. Es un estudioso del instrumentos y sus disciplinas. Es amigo de sus amigos. Colaborador de todos los eventos donde se reclame. Activo en redes sociales y en formación digital.
Antonio Dovao Hidalgo nace en el seno de una familia humilde y trabajadora. Viene al mundo en agosto de 1976 en Córdoba capital. Y con poco más de un año su familia se traslada a Huelva. Vive junto a sus padres Antonio Dovao y Ana Hidalgo y sus hermanos Carlos y Ana. Además de Antonio, Carlos se dedica a la pintura artística y Ana es esgrimista. Hoy en día cada uno regenta una escuela de la disciplina a la que se dedica profesionalmente.
Su contacto con el instrumento de las seis cuerdas aparece en una edad tardía, entre los trece y catorce años. Él mismo me apunta que puede ser debido a que al padre le gustaba tocar la guitarra en la intimidad de su cuarto. Pensaba que era un tema serio y no se le podía molestar. Su gusto por la guitarra llega de escuchar a su padre y sus discos. Y en ellos identificaba los diferentes toques que su padre le enseña. Aunque en su casa no había una tradición flamenca, su padre es socio fundador de la Peña Flamenca de San Juan del Puerto de Huelva. Tras su padre, recibe clases de José Corbi y en la Peña Flamenca de Huelva con Antonio Márquez. Aparte tiene contacto con otros maestros onubenses como Manolo Sierra o María José Matos. Debuta el 18 de junio de 1998 en la Peña flamenca de Huelva dando un concierto en solitario.
Antonio realiza toda su etapa estudiantil en Huelva. Nunca pierde el gusto por la sonanta. Empieza a viajar a Sevilla con la intención de ampliar su formación como guitarrista. Se centra en la guitarra de acompañamiento al cante. Y en la Fundación Cristina Heeren recibe clases de Eduardo Rebollar o José Luis Postigo. Pero su admiración por el toque de acompañamiento al cante hace que se salte clases de técnica para asistir a clases de Naranjito de Triana o José de la Tomasa. No obstante, para mejorar toma clases, aparte de la Fundación, con el Niño de Pura, Fernando Moreno o Merengue de Córdoba.
Tras su paso por la Fundación Cristina Heeren y diferentes cursos y clases magistrales se asienta en Huelva como profesor de guitarra de la Peña Flamenca de Huelva, a partir de la entrada del tercer milenio. Tocaor de diferentes aficionados y figuras del cante y del baile, actúa como presidente en la sombra cuando su mujer toma la presidencia de la Peña Flamenca de Huelva sobre 2012 aproximadamente.
A lo largo de su carrera le solicitan sus servicios artistas de la talla de Manuel Lombo, Guillermo Cano, Argentina, Rocío Díaz, Jerómo Segura, Miguel de Tena, Manuel Ortiz, Sebastián Cruz, Antonio Saavedra, El Pecas, Pepe el Marismeño, El Brujo, Tina Pavón, Rocío Márquez, Marcelo Sousa o Consuelo Haldón. Hay que resaltar su paso por la Bienal de Sevilla de 2004, con Manuela Laíno en giras por Argelia y Holanda, y participa como guitarrista en todos los circuitos que organiza la Federación de Peñas Flamencas de Huelva. También como guitarrista oficial de la mayoría de los concursos de fandangos que se suceden durante el verano en la provincia de Huelva. Es su ruta del fandango.
Su incansable sed de formación lo llevan a realizar la Diplomatura de Magisterio en la Especialidad de Música. Es experto en pedagogía y neuropsicología de la educación, y técnico especialista en Musicoterapia. En su escritura une los conocimientos científicos a su experiencia musical para crear métodos de enseñanza propios, como el sistema P.E.M.I. Publica El vademecun del guitarrista flamenco, un libro de éxito demostrado en Amazon. También lanza El rincón del guitarrista flamenco y numerosos libros con falsetas y estudios para todos los niveles.
Una carrera en constante búsqueda lleva a Antonio Dovao a grabar dos discos en solitario. Esos trabajos son El Legado, en 2016, y El Discípulo, en 2022. A ello hay que sumar su participación en discos de Manuela Laíno, Placido González, Manuel Requiebros, Juan Toro y con cantaores de diferentes peñas e instituciones flamencas.
«La guitarra de Antonio Dovao es una guitarra de verdad, sin fuego de artificio, ni artilugios, ni tornillería. Él, la guitarra y su alma. Una guitarra con un lenguaje propio, afectivo, reconocible, elegante, serio, limpio y cargado de inspiración. Un lenguaje flamenco donde el compás mece la libertad de su toque»
Antonio no es una persona conformista, es un constante explorador guitarrístico. Un defensor a ultranza del toque de Huelva y su fandango. En 2023 recibe la distinción de la Estrella Flamenca por su defensa del legado flamenco onubense. Con el paso de los años evoluciona su actividad didáctica y docente. Y tras un estudio minucioso de todos los aspectos nacen dos de sus más importantes obras. Su academia en línea, bien estructurada por niveles y por palos flamencos. Una academia que surge de la inquietud por transmitir los conocimientos del toque. Aunque hay mucho contenido que se enfoca en la técnica y el estudio, tiene una parte importante dedicada al acompañamiento al cante. Con recursos para un avance progresivo. Y por otro lado, la Asociación Cultural La Cavaera Flamenca, dedicado a la enseñanza del toque y defensa de la música popular de Huelva. Este proyecto va tomando forma desde que el maestro Dovao forma parte importante de la dirección de la Peña Flamenca de Huelva. Y poco a poco se instaura como una asociación cultural que promueve y divulga el toque flamenco y la construcción de guitarras. Y por la que en 2020 recibe el Premio Coraje Andaluz por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos.
La construcción de guitarras es otra de sus pasiones. Se inicia de la mano del constructor onubense Jose Antonio Gómez. Ambos inician el proyecto Gómez y Dovao. Proyecto que por culpa de la crisis económica se viene abajo. Antonio sigue construyendo, pese a las dificultades. Sus guitarras llegan a manos de aficionados y alumnos de diversas escuelas de guitarra. Hasta el punto de introducir la academia de luthería en su asociación La Cavaera Flamenca. Idea que fomentan los propios alumnos por el interés de construir su propia guitarra. La Cavaera Flamenca es, a día de hoy, un centro referente en el aprendizaje del toque flamenco y la construcción del instrumento.
Otro de sus proyectos que vemos crecer es la Convención de Guitarra Flamenca Ciudad de Huelva. Una apuesta por la divulgación de toda la genealogía guitarrera. Consta de un concierto, varias conferencias y una convivencia entre todos los ponentes y asistentes. Por ella pasan figuras como José Carlos Gómez, Paco del Gastor, José María Gallardo del Rey, Pedro Sierra, José de Pura, Manolo Herrera, Paco Cortés, Carmelo Picón, Manolo de la Luz, Miguel Vargas, Ricardo Miño, Álvaro Mora o José Luis Postigo. También intervienen escritores como Cesar Suárez, o constructores de guitarra como José Antonio Gómez, Abraham Ortega, Alberto Pantoja, Ana Espinosa o Felipe Conde Jr. Entre las diferentes programaciones de esta convención destaca una dedicada a Paco de Lucía. Y, además, una dedicada a las mujeres guitarristas con Davinia Ballesteros, Alba Espert, Paola Hermosín y Antonia Jiménez. Mención aparte, la cita se ha convertido en una fecha de importancia dentro de la geografía guitarrera. Y a la que acuden como oyentes personalidades del mundo de la guitarra y su construcción.
En su carrera como docente forma a futuros guitarristas. E imparte su docencia en la Peña Flamenca de Huelva, Conservatorio de Rotterdam, Universidades de Sevilla, Granada y Huelva, y en su asociación y web, antes mencionados. Su difusión sobre aspectos técnicos en redes sociales es extraordinaria. Abarca desde un simple estudio hasta entrevistas y presentaciones de guitarras.
Antonio se encuentra inmerso en proyectos importantes. Templos Sonoros es un proyecto en el que pone su guitarra a disposición de obras pictóricas. En este proyecto hace una incursión a la guitarra clásica. Compone y graba una obra magna, orquestal y sinfónica. Avanza en su próximo libro, de carácter biográfico. Sin dejar atrás sus compromisos profesionales.
Antonio confiesa que se aleja de los escenarios. Esto se debe a la falta de motivación por reírse, pasarlo bien. Esa convivencia que había antes, a día de hoy se va más cronometrado, con prisas, la competitividad. Era una vivencia de todo, para escribir un libro. Entonces, desde el punto analítico, Antonio ve que solo queda el apartado económico. Y por lo que aprecia no ha variado mucho desde aquellos años. Por lo que centra en sus proyectos de composición y enseñanza.
El maestro piensa que la guitarra flamenca y la guitarra clásica se complementan. La guitarra clásica siempre le ha inquietado. Su estudio le permite evolucionar. Y el hecho de tocar piezas clásicas le hace acercarse a un mundo con multitud de posibilidades. En la relación entre lo clásico y lo flamenco observa cómo ha dado la vuelta. Antes los clásicos no querían saber nada de flamenco, pero actualmente cada vez se acercan más. Que por otro lado los grandes concertistas flamencos siempre tienen detalles del clásico.
La guitarra de Antonio Dovao es una guitarra de verdad, sin fuego de artificio, ni artilugios, ni tornillería. Él, la guitarra y su alma. Una guitarra con un lenguaje propio, afectivo, reconocible, elegante, serio, limpio y cargado de inspiración. Un lenguaje flamenco donde el compás mece la libertad de su toque. Que se pone de manifiesto en El Legado, una seguiriya en la que las raíces del flamenco evolucionan hasta la verdad más pura. Y de la que estoy enamorado. Antonio es fiel a sí mismo. Y es una persona de la que tengo la suerte de compartir amistad, ratos y más de una cerveza. Maravilloso guitarrista e inmenso como persona. Que me ha regalado una entrevista simplemente preciosa. Gracias, maestro. Gracias, amigo. ♦



















































































