Llega el verano y Madrid celebra una nueva edición de Veranos de la Villa con la puesta en marcha de un cuidado programa artístico y cultural que apuesta por la accesibilidad universal incorporando diversas medidas para que todas las personas puedan disfrutar de su programación. Organizado por el Área de Cultura, Turismo y Deporte, el principal festival del verano en la ciudad vuelve a ofrecer una programación cultural amplia, diversa y accesible.
La web de Veranos de la Villa cuenta con una sección especial que ofrece toda la información sobre las medidas de accesibilidad. Como novedad, Veranos de la Villa incorporará en distintos espacios del festival códigos QR accesibles NaviLens con la información más relevante de estas localizaciones para facilitar el conocimiento del entorno y la orientación en estos espacios.
Como en ediciones anteriores, Veranos de la Villa ofrece la reserva de localidades específicas para personas con discapacidad que aseguran el acceso y la ubicación más idónea según sus necesidades. Estas entradas se pueden solicitar a través del correo electrónico accesibilidad@madrid-destino.com, en la web, en las taquillas físicas de los diferentes espacios o llamando al teléfono de atención al espectador 91 318 47 00 en horario de 10:30 a 14:30 horas.
El flamenco vuelve a ocupar un lugar destacado en la programación de los Veranos de la Villa 2026, que del 7 de julio al 30 de agosto convierten Madrid en un gran escenario al aire libre con 72 propuestas culturales repartidas por toda la ciudad. El festival reserva este año once citas con el arte jondo, repartidas entre espacios como el Centro de Cultura Contemporánea CondeDuque y el claustro del IES San Isidro. La programación reúne a figuras consagradas y a algunos de los nombres más estimulantes del panorama actual, con espectáculos de cante, toque y baile que reflejan la diversidad creativa del flamenco contemporáneo.
Entre los artistas anunciados figuran Farruquito, Paula Comitre, Kiki Morente, Jesús Carmona, Dani de Morón, Sandra Carrasco y José Maldonado, en una propuesta que alterna la tradición más ortodoxa con nuevas miradas escénicas y cruces con otras disciplinas artísticas. Una apuesta que confirma el peso específico del flamenco dentro de uno de los grandes festivales culturales del verano español y que consolida a Madrid como una de las principales plazas para disfrutar del arte jondo durante los meses estivales. ♦


















































































