La taranta irrumpió en el entarimao con las seis cuerdas de la bajañí de Javier Castaño que abrazó con maestría Joni Jiménez. La pulcritud de los trémolos, la delicadeza en los volúmenes, las respuestas finas y en su sitio, los falsetones de enjundia, el dominio de los silencios… fueron el augurio de un acompañamiento certero, elegante y de filigranas jondas que llevó en volandas el gañote del chiclanero Antonio Reyes que, tocado de gracia y con más cuajo que nunca, se fajó un repertorio lucido, preñao de sensibilidad y jondura que levantó al respetable las pajarillas de la barriga, haciendo cosquillas con la melaza de sus mecías y endiñando puyitas gordas de caramelo.
«Tocado de gracia y con más cuajo que nunca, Antonio Reyes se fajó un repertorio lucido, preñao de sensibilidad y jondura que levantó al respetable las pajarillas de la barriga, haciendo cosquillas con la melaza de sus mecías y endiñando puyitas gordas de caramelo»
La salía con ecos levantinos ya supo a gloria, pero se quebró suavito por los rincones del taranto almeriense y el de Manuel Torre pa coronar la terna echándole avíos y reaños a la cartagenera pidiéndole a la pena: acaba, penita acaba. Siguió gustoso y con empaque en los aires de Antonio Mairena y su soleá apolá, subiendo a la alta montaña o acordándose de Charamusco, paseando con garbo las esquinas trianeras. En los tientos tributó con exquisitez a Lebrija, dedicaos a Juanelo y Antonio Moya, que no quisieron perderse el piñonate del tragaero de Antonio. Los tangos lentitos, como a él le gustan, restándole brío pero echándole azúcar y un fandango engarzao dándose golpes en el pecho con el que abrochó el palo. En la seguiriya jirió. La llevó aligeraíta y bien acompasá, rebuscándose las ducas que lo atormentan, doliéndose hasta encomendarse en el macho a su pare Jesús el de Santa María, removiendo las telillas del izquierdo al gentío. Con la bulería llegó el alivio, derramando compás y algarabía, mirándose en El Pica, Panseco o Juan Villar. Terminó a gusto, regalando cuatro fandangazos, tronando en el de El Gloria y en el de Caracol, con el que echó el cerrojo de una actuación pa el recuerdo. Los segundos tiempos, ya bajo el escenario y entre amigos, no caben aquí, ni se pagan con dinero. Eso ni se cuenta.
Antonio Reyes dio un recital pa enmarcarlo, de esos en los que no se esconde y se entrega, de caricias y uñas jincás. El guitarrón de Joni lo llevó en brazos. Peaso de pareja artística, compenetraos, naturales… flamencos sin parangón.
Ficha artística
Recital de cante de Antonio Reyes
Tertulia Flamenca El Pozo de las Penas, Los Palacios y Villafranca, Sevilla
28 de marzo de 2026
Cante: Antonio Reyes
Guitarra: Joni Jiménez


















































































