Con un lleno absoluto de la sala Cátedra Mayor (Ateneo de Madrid) se presentó en sociedad Ateneos al Flamenco, agrupación destinada al estudio, divulgación y programación de actividades relacionadas con el Arte Flamenco.
El objetivo principal de este proyecto es posicionar al flamenco como una de las manifestaciones culturales más originales y valiosas de España, promoviendo el debate, el conocimiento y el encuentro entre artistas, estudiosos y aficionados, utilizando la sede del Ateneo como núcleo independiente. Las actividades consistirán en conciertos, conferencias y encuentros que puedan contribuir a difundir el valor musical, literario y escénico de este arte universal.
Madrid atesora un papel importantísimo en la historia del flamenco, por ser una plaza en la que los artistas del cante, toque y baile han tenido siempre su espacio. Desde aquellas primeras noticias en la prensa, donde se hablaba de un Lázaro Quintana como cantaor flamenco en 1847, la primera vez que así se calificaba a un artista, hasta la apertura de los primeros cafés de cante, con lugares como el Naranjeros, La Marina, El Imparcial, Café de la Bolsa, Fornos y tantos otros, por allí pasaron el gran Silverio Franconetti, La Cuenca, Paco de Lucena, Chacón, Pastora Pavón… Todos los grandes. Allí nacería Ramón Montoya, el genio de la guitarra, y muchos otros artistas flamencos. En el siglo XX, Madrid siguió proporcionando un tejido profesional, en todas las áreas, al flamenco que tendría que venir y evolucionar hasta el siglo XXI actual. Por ello, una asociación como esta en el Ateneo de Madrid está más que justificada y se hacía necesaria en la capital española. Nace, además, con independencia de otras instituciones públicas, lo que no la hará depender de decisiones políticas o de otra índole para su funcionamiento.
La agrupación está presidida por Agapito Pageo, con Mariko Ogura como secretaria. Forman parte de su junta directiva como vocales José María Goicoechea, Juan Luis Cano y Mauricio Sotelo.
El acto fue presentado por Juan Luis Cano, a quien todos conocemos sobre todo por su faceta humorística en el dúo Gomaespuma, pero también por su afición y pasión por el flamenco, con proyectos como Flamenco pa´tos. Con la soltura y creatividad cómica a la que nos tiene acostumbrados, fue anunciando las diferentes personalidades que forman parte de la directiva e invitando a que dieran su pertinente discurso.
Agapito Pageo, presidente de la agrupación, informa del proyecto que llevará a cabo Ateneos al Flamenco, insistiendo en la tradición e importancia del Ateneo como centro cultural independiente y privado, el más importante del país, fundado en 1820 con la premisa de difundir la cultura a todos.
El pianista Juan Carlos Garvayo, quien no pudo asistir al acto, mandó un escrito que fue leído, en el que citaba la visita de Enrique Morente y Manolo Sanlúcar en 1970 como primera vez que el flamenco entraba en el Ateneo de Madrid.
«El objetivo principal de este proyecto es posicionar al flamenco como una de las manifestaciones culturales más originales y valiosas de España, promoviendo el debate, el conocimiento y el encuentro entre artistas, estudiosos y aficionados, utilizando la sede del Ateneo como núcleo independiente»
Prosiguió la intervención de José María Velázquez Gaztelu, quien a sus 84 años se mantiene incombustible. Gaztelu completó la historia flamenca del Ateneo, apuntando la conferencia que Manuel Ríos Ruiz diera con Morente y Sanlúcar en aquella visita del 5 de febrero de 1970, junto a otras efemérides flamencas hasta el año 2022, en el que la presencia del flamenco en la institución cobró mucha más fuerza por los diferentes ciclos que se instauran de forma oficial y su colaboración con la Suma Flamenca de Madrid.
Cerró la parte de los discursos la impulsora y alma máter de la asociación, Mariko Ogura, quien hizo hincapié en la universalidad del Flamenco como una manisfestación cultural y artística que no tiene fronteras, quedando atrapada por él desde que era una joven estudiante, iniciando un camino que le trajo a España y dedicando su vida a la promoción y fomento de este arte tan singular.
Las intervenciones artísticas estuvieron a la altura de la importancia del acto, con intérpretes como el pianista Andrés Barrios, quien interpretó de forma soberbia las bulerías Meraki, que también cantó, y una versión muy personal de El Vito, temas de su último y reciente disco nominado a los Grammy latinos, Kilómetro cero.
Sandra Carrasco y David de Arahal nos trajeron el recuerdo de Marchena, con su preciosa y delicada Farruca y unos Fandangos de Huelva llenos de complicados barroquismos melódicos que solo la voz de Sandra y la guitarra de David pueden hacer. Magistral.
Juan Manuel Cañizares interpretó su preciosa e intima balada Añorando el Presente, llena de matices evocadores. Junto al guitarrista Juan Carlos Gómez abordó la rumba Lluvia de Cometas, llena de atmósferas y de un virtuosismo endiablado que nos recordaba a nuestro querido y añorado Paco de Lucía. Brillante.
El broche de oro corrió a cargo del bailarín Antonio Najarro, quien cerró el acto con un solo de castañuelas lleno de ritmo y carácter español junto a los anteriores guitarristas, logrando una gran ovación.
El evento finalizó con la consabida foto final con todos los participantes en el acto. Sonrisas y felicidad ante tan importante iniciativa, llena de ilusión y ganas por el fomento de nuestro Flamenco. ♦

















































































