El cantaor Tomás de Perrate protagoniza Rito, el nuevo documental del cineasta Emilio Belmonte, que se está grabando actualmente en Barcelona y El Hospitalet. Se trata del tercer y último título de la trilogía flamenca de Belmonte, tras Impulso (2018) y Trance (2021), centrados respectivamente en Rocío Molina y Jorge Pardo.
En Rito, Belmonte se sumerge en la vida y la transformación artística de Perrate, heredero de una de las sagas flamencas más influyentes de Utrera, que no inició su carrera profesional hasta pasados los 40 años. Antes, regentó durante más de dos décadas una peluquería de señoras en su localidad natal. La película, rodada entre Sevilla, Barcelona y el sur de Francia, sigue al artista en su presente creativo, marcado por colaboraciones con músicos de vanguardia como Za! y con compañías de danza contemporánea.
«Con ‘Rito’, Belmonte cierra una trilogía que ha querido dejar constancia audiovisual del flamenco más actual y fronterizo, aquel que desafía convenciones sin perder el eco de la raíz»
La película no es sólo un retrato biográfico, sino una reflexión sobre el flamenco como arte en constante evolución. «Siempre me dejo sorprender por mi carrera, y esta película ha sido una sorpresa más», ha declarado el propio Perrate a ABC. Belmonte documenta ese tránsito entre lo ancestral y lo experimental, entre la herencia de su padre, Perrate de Utrera, y la inquietud de un cantaor que hoy cruza caminos con el rock, la electrónica o el ballet contemporáneo.
Coproducida por La Pepa Films, Mallerich Films – Paco Poch y la francesa Hapax, Rito ha contado con seis años de desarrollo. Su paso por El Hospitalet, con la grabación de un concierto junto a Za!, y su clausura en el prestigioso Festival de Arlés refuerzan el carácter internacional del proyecto. «El flamenco siempre ha sido permeable. Está hecho para fusionarse, para reinventarse», afirma Perrate, que a sus 61 años vive un momento de plenitud creativa.
Con este documental, que se estrenará en unos meses, Belmonte cierra una trilogía que ha querido dejar constancia audiovisual del flamenco más actual y fronterizo, aquel que desafía convenciones sin perder el eco de la raíz.






































































