Mi dilecto Manuel Peña Narváez definió a Pepa de Utrera como “cantaora con geranios, como esos que se ven ahora en mayo”. Y no le faltaba razón, porque lo mismo que la planta decora nuestros patios y balcones con el colorido de sus flores, ella era exclusiva en su cante y singular en su modo de bailar, dejando, igualmente, su impacto por la explosión de colores y formas que dejaba en el escenario.
Fue precisamente mi estimado amigo utrerano quien, evocando aquel 3 de mayo la gala homenaje a Bambino por la conmemoración del décimo aniversario de su muerte, me dio la noticia del fallecimiento de Pepa de Utrera, deceso que confirmé de inmediato con Joselito el Águila, sobrino de mi comadre Fernanda de Utrera.
He de reconocer que aquel día los cantes festeros de la baja Andalucía quedaron huérfanos de uno de sus referentes más determinantes. Había muerto, a los 83 años de edad, Pepa de Utrera, la cantaora que mandó en el orden natural de un mundo donde el espacio y el tiempo eran invariables y a la que hoy traemos a estas líneas ante el centenario de su nacimiento.
Pero a lo que íbamos. Josefa Loreto Peña, nieta por línea materna de Pinini, hija del bailaor jerezano José Loreto Reyes, alias El Feongo, y de María Peña Vargas, forjadora de cantes estremecedores, además de hermana de El Charrúa y de Juana la Feonga –¡ole, ole y ole!, por esta bailaora de las que ya no existen–, y prima hermana de Fernanda y Bernarda de Utrera, se había ido con su apostura seductora y la elegancia de su ritmo, cuando ni tan siquiera tuvo tiempo de celebrar su cumpleaños como a ella le gustaba, entre amigos, con mucho ángel y cante y baile hasta que el cuerpo aguante.
Pepa de Utrera, conocida entre los amigos por La Pepa, nos dijo adiós aquel maldito domingo desde la Residencia Geriátrica de Utrera, en la que se encontraba ingresada por un perverso Alzheimer, después de haber pasado por sus homónimas de Alcalá de Guadaíra y Écija, donde la visitábamos desde su ingreso en septiembre de 2003.
En el caleidoscopio de su vida aparece el número 19 de la utrerana calle Nueva, donde vino al mundo para consuelo de la afición, ya que asumió en las fiestas familiares toda la carga de cante y baile tan abiertos que luego subyugarían a los cabales.
A partir de ahí debutó en El Guajiro (1951), de Sevilla, y trabajó igualmente en la Venta de Antequera, a más de figurar en el espectáculo Salero de España (1953), de doña Concha Piquer, hasta que en 1959 compartió con La Perla de Cádiz un segundo premio por bulerías y tangos en el II Concurso Nacional de Córdoba, galardón que le impulsó a trabajar en los tablaos madrileños, evidenciando desde entonces que en su arte no podía entrar la luz del analista porque su fin último era alegrar la vida a la gente.
«Josefa Loreto Peña, nuestra Pepa de Utrera, cantaora de arte y tronío, había nacido en Utrera el 1 de mayo de 1926, y falleció en su localidad natal el 3 de mayo de 2009. Estamos ante el centenario de su nacimiento, y Andalucía, aunque más concretamente Utrera, aún tiene en el debe el reconocimiento a quien nació hace 100 años y nos dijo un hasta luego el Día de la Madre. Es un acto de equidad flamenca y justicia cultural»

Se erigió, por tanto, en abanderada del flamenco utrerano, protagonizó las fiestas más entrañables en los tiempos del compás en los festivales y peñas flamencas, de ahí que mereciera el Mostachón de Plata (1987), justo el mismo año en que le rindió honores la Peña Flamenca Curro de Utrera en su célebre III Festival del Mostachón.
No le faltó, pues, el reconocimiento de los suyos, pues la Peña Alegría 76 le ofreció un homenaje grandioso el año 2001, y hasta el Ayuntamiento le aprobó el 28 de octubre de 2006 una calle de nueva creación, Pasaje de Pepa de Utrera, aparte de que dos meses después le descubriera un mosaico en la fachada donde estuvo su casa natal.
El atractivo de su arte y su figura quedaron registrados en series de TVE como Flamenco (1964), Rito y geografía del Cante (1971), Caminos Flamencos (1988) y El Ángel (1992), y la singularidad de su voz quedó impresionada en el LP Pepa de Utrera (1990), al par de compartir otros discos como Potaje Gitano de Utrera (1968), Flamenco en Torres Bermejas (1968), Juerga flamenca (1970), 9 estilos de flamenco (1968), XV Potaje Gitano de Utrera (1971) y el retablo 5 de la Antología del Cante Flamenco (1978).
En el decenio de los ochenta salieron a la luz Utrera canta (1982), Maestros del flamenco. Rumba flamenca (1988), La bulería. Una gran fiesta (1988), Rumba flamenca. Garbo y enjundia (1988) y Utrera en directo (1998).
Empero, a partir de la caída que sufrió en el domicilio familiar, allá por enero de 1998 en la que se partió la cadera, a Pepa le crecieron los problemas, por lo que nos acostumbramos a admirarla desde el recuerdo: su fin cantaor fue la belleza. Como mujer apasionada, no utilizaba las pasiones en sí mismas, sino como estímulos imaginativos. Empezaba por interesar a la comprensión buleaera del aficionado y terminaba apoderándose de ellos.
Así fue hasta las seis de la tarde del domingo 3 de mayo, en que la bulería, tangos, cantiñas, fandangos y rumbas, sobre todo, se resentían con el adiós de quien fue el poder de la razón del ritmo, Pepa de Utrera, poder sólo limitado por la razón divina del Cristo de los Gitanos.
La tarde del día siguiente, tras el funeral celebrado en la Parroquia de Santiago el Mayor, Utrera descorrió de nuevo el velo de lo cotidiano, en tanto que los pinceles de la imaginación pintaban sobre la cúpula de Consolación el eco, el replante y el son de quien trascendió a su propia realidad social.
Josefa Loreto Peña, nuestra Pepa de Utrera, cantaora de arte y tronío, había nacido en Utrera el 1 de mayo de 1926, y falleció en su localidad natal el 3 de mayo de 2009. Estamos, como señalábamos, ante el centenario de su nacimiento, y Andalucía, aunque más concretamente Utrera, aún tiene en el debe el reconocimiento –por sus contribuciones significativas–, a quien nació hace 100 años y nos dijo un hasta luego el Día de la Madre. Es un acto de equidad flamenca y justicia cultural. ♦




















































































