El flamenco volvió a cruzar fronteras de la forma más inesperada. Will Smith, uno de los artistas más reconocidos de Hollywood, se ha convertido por unas horas en protagonista de un momento que ya es viral: se subió a un tablao flamenco en Marbella y se arrancó a taconear como un aficionado más, dejando claro que el arte jondo conquista corazones sin importar la nacionalidad.
El actor y cantante, que se encuentra en plena gira europea con su tour Based on a True Story 2025, hizo una parada en la Costa del Sol tras actuar en un festival. Pero lejos de los grandes escenarios, buscó la intimidad y la magia de un tablao, ese espacio donde el flamenco se vive de verdad. Allí, rodeado de palmas y jaleos, compartió escenario con el bailaor Felipe de Algeciras y el guitarrista Salvador Andrades, quienes marcaron el compás para que Will se atreviera a sentir el duende en sus propios pies.
El artista compartió en redes sociales un vídeo de su actuación improvisada con un mensaje muy suyo: «Baila como si nadie te estuviera mirando, aunque todo el mundo te esté mirando». Y eso hizo. Se soltó, sonrió y marcó con tacón y planta, arrancando olés y jaleos del público. Un momento espontáneo que ha dado la vuelta al mundo y que muchos aficionados han celebrado como un gesto de respeto y admiración hacia el flamenco.
«Como decía el maestro Camarón, “el flamenco no tiene dueño”, y Will Smith acaba de recordarlo: este arte es para quien se atreva a sentirlo»
No es la primera vez que Will Smith demuestra su cariño por España y su música. Hace apenas unos meses presentó junto a India Martínez el tema First Love, una fusión de rap y flamenco que ya apuntaba a su interés por el compás. Y en entrevistas ha confesado que el flamenco le fascina por la pasión que transmite: «Es música que sale del alma», llegó a decir.
Quienes presenciaron la escena en el tablao coinciden: Will Smith no solo se atrevió, sino que puso alegría, carisma y ganas, esas cualidades que en flamenco se valoran casi tanto como la técnica. El arte jondo, patrimonio inmaterial de la Humanidad, encontró en este encuentro una nueva muestra de su poder universal: emocionar y contagiar más allá de culturas y fronteras.
Tras esta noche con mucho duende en Marbella, el actor continuará su gira por Francia, Mónaco, Bélgica y Dinamarca.
Porque, como decía el maestro Camarón, “el flamenco no tiene dueño”, y Will Smith acaba de recordarlo: este arte es para quien se atreva a sentirlo.
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