La ciudad de Dos Hermanas lucirá a partir de las siete de la tarde del martes 18 de noviembre un nuevo monumento. Pero no es cualquier monumento, sino el que honrará la memoria del cantaor local Juan Talega. Ya era hora.
El municipio más poblado de Sevilla no es tierra que se haya prodigado en el florecimiento de muchos artistas de lo jondo, pero dio uno inconmensurable por su valía y lo que supuso para la historia del flamenco. ‘Descubierto’ por Antonio Mairena en su incansable búsqueda de los eslabones perdidos que le ayudaran a rescatar los cantes gitanos del olvido, dio con Juan Agustín Fernández Vargas, Juan Talega. Y fue su fuente de conocimiento, su oráculo.
Sobrino del mítico Joaquín el de la Paula, primo de Manolito de María por tanto, hijo de Agustín Talega, de quien heredó el remoquete, fue figura tardía e indiscutible entre los gitanos y para toda la afición. Una afición que merece al menos estar al tanto de este acontecimiento por si tienen a bien celebrar y acudir a la Plaza de la Mina, lugar donde vivió Juan, para asistir al momento en el que se descubra la escultura sedente obra del artista Antonio Luis Troya, cuya trayectoria pueden revisar en el blog que tienen aquí enlazado. Y digo esto porque la Delegación de Cultura y el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento no han creído relevante convocar a este portal y me consta que tampoco a muchos otros para el acto. Es más, según me comentaban telefónicamente es probable que ni se haya elaborado nota de llamada a los medios para darle difusión. No he encontrado ninguna información al respecto en los buscadores de Internet ni en las redes sociales del consistorio hasta el instante en el que escribo.
«Descubierto por Antonio Mairena en su incansable búsqueda de los eslabones perdidos que le ayudaran a rescatar los cantes gitanos del olvido, dio con Juan Agustín Fernández Vargas, Juan Talega. Y fue su fuente de conocimiento, su oráculo»
Un momento tan importante para la cultura y para la peña local que lleva el nombre del cantaor ni siquiera figura en el perfil del Facebook del Ayuntamiento de Dos Hermanas. Es cuanto menos significativo cuando no roza la dejadez o el agravio.
Siempre había rondado esta idea entre numerosos admiradores y aficionaos de Juan, locales y de fuera. Pero fue hace solo unos años cuando se empecinaron en conseguirlo. Recuerdo una publicación del amigo Eugenio Martín, flamenco cabal, socio de la Peña Juan Talega de Dos Hermanas, reivindicándolo y haciendo pública la petición. Quien firma estas palabras habló también con la peña y se puso en contacto con el escultor Martín Lagares, por su exquisita sensibilidad a la hora de esculpir a pellizcos los que pellizcos pegan. Enviamos su presupuesto y conservo en mi poder incluso dos bocetos en barro. Y precisamente por Eugenio me he enterado de la noticia de que finalmente se aprobó la contratación artística, aunque a otro escultor, y tras numerosas e insistentes llamadas a prensa del Ayuntamiento y a la Delegación de Cultura no he podido conseguir más información que la que les traslado y el expediente administrativo que está colgado en la Red.
Polémicas aparte, sin ánimo de crear malestares sino de criticar un procedimiento indecoroso e impropio de los merecimientos del agasajado con la escultura, estaría bien que los flamencos arroparan el descubrimiento de esta obra con su presencia y que se vociferara lo correspondiente en los periódicos locales, regionales y en la prensa especializada.





































































