El flamenco, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, suma un nuevo aliado institucional para seguir reivindicándose como uno de los principales géneros artísticos de España. Por primera vez, Paradores y el Festival de Flamenco de Mérida han rubricado un acuerdo de colaboración que pone de relieve el arte jondo en un entorno de incalculable riqueza patrimonial.
La firma del convenio, protagonizada por Raquel Sánchez, presidenta de Paradores, y Francisca Martín, directora del Festival, supone un espaldarazo a la cuarta edición de este certamen, a celebrar entre el 18 de octubre y el 8 de noviembre de 2025. En esta ocasión, la programación girará en torno a la figura irrepetible de Juan Peña El Lebrijano, con cinco espectáculos de altura que se celebrarán en el histórico Teatro María Luisa de Mérida.
Raquel Sánchez ha destacado el papel de Paradores como agente cultural en los territorios donde tiene presencia: «Unimos turismo y cultura en una misma experiencia, ofreciendo al viajero no solo alojamiento, sino vivencias únicas. Con esta alianza, contribuimos a la difusión del flamenco como arte universal y a la puesta en valor del patrimonio monumental que alberga nuestra red de establecimientos».
«Unimos turismo y cultura en una misma experiencia, ofreciendo al viajero no solo alojamiento, sino vivencias únicas. Con esta alianza, contribuimos a la difusión del flamenco como arte universal»
La colaboración incluye ventajas directas para los Amigos de Paradores, que podrán disfrutar de un veinte por ciento de descuento en la compra de entradas para el Festival si se alojan en el Parador de Mérida. Además, los visitantes que pasen por cualquiera de los Paradores de Extremadura —en Cáceres, Plasencia, Trujillo, Jarandilla, Guadalupe, Mérida o Zafra— podrán informarse de la programación flamenca a través del material disponible en cada establecimiento, así como en la revista, web y redes sociales de la cadena.
También se contemplan beneficios para artistas y compañías participantes, que dispondrán de tarifas especiales en alojamiento, así como el uso de espacios del Parador para actividades paralelas del Festival. La intención es tejer sinergias duraderas, propiciando proyectos culturales conjuntos a medio y largo plazo.
Con este acuerdo, la capital extremeña sigue consolidándose como una plaza flamenca de primer nivel, donde el cante, el toque y el baile dialogan con la historia milenaria de sus calles.








































































