En los últimos días, María Pagés (Sevilla, 1963) vive en una dualidad: además de atender las gestiones propias de la dirección del Centro de Danza Matadero, ha pasado las mañanas con los zapatos de baile puestos en el mismo centro para ensayar De Scheherezade, la obra que el viernes 26 de septiembre presenta en este mismo espacio y que podrá verse hasta el 5 de octubre. Es el precio de haber aceptado el reto de dirigir el primer teatro municipal de España dedicado exclusivamente a la danza mientras mantiene su carrera como intérprete.
La bailaora y coreógrafa sevillana, Premio Nacional de Danza y Princesa de Asturias de las Artes, había construido su propio ecosistema creativo en Fuenlabrada junto a su pareja, El Arbi El Harti, donde posee un teatro en el que se ubica el Centro Coreográfico María Pagés, pero cuando el Ayuntamiento de Madrid le propuso liderar este ambicioso proyecto no pudo negarse. Ahora, siete meses después de su apertura, el Centro acumula ya varios sold-outs y se prepara para una nueva fase que incluirá residencias artísticas, la presentación de una compañía asociada y un ciclo de nuevos creadores que se convertirá en pilar fundamental de su programación.
De Scheherezade, creada junto a El Harti y estrenada en el Liceu de Barcelona en 2022, llega a Madrid en su formato completo: 18 intérpretes en escena explorando el mítico personaje de Las mil y una noches. Una obra que, según su creadora, cobra especial relevancia en un momento social complicado.
Pagés es cálida y generosa en la conversación. Atiende a expoflamenco por teléfono al finalizar uno de los ensayos para explicar algunos entresijos de la obra y del centro público que dirige.
– ¿Cómo es la obra tres años después de su estreno?
– Todas las obras tienen su vida propia y, a medida que las vas haciendo, también tienen sus exigencias. Pero hay algo muy importante que a veces no se conoce y son las adaptaciones a los lugares donde vas. No todos los teatros son iguales, no todos tienen la misma dimensión, no todos tienen la misma temperatura… Aquí en el Centro Danza Matadero vamos a hacer la versión original en cuanto a formato. Pero es verdad que las obras como estas que están tan estructuradas, tan trabajadas en la dramaturgia y la estructura, con una música que se ha hecho especialmente para la ocasión, todo ese trabajo tan profundo no se puede romper, aunque cada representación es diferente. Hay noches que de pronto la voz de Ana [Ramón Muñoz, cantaora] hace una cosa que nunca hizo, y vete tú a saber por qué. Al tener la música en directo, de pronto hay una sugerencia musical y podemos usar, o veo a una bailaora que ha aportado algo ese día, pues se introduce ya en la obra también. Hay una respiración interna que no cesa.
– Serán seis las representaciones de la obra. ¿Cómo se prepara el cuerpo para tantas noches seguidas?
– Lo que estamos haciendo cuando una obra viene más de cuatro días es dividirla en dos semanas. Y hay que decir que De Scheherezade estuvo antes en los Teatros del Canal en sold-out y vimos que tenía que volver a Madrid. Esto es algo que también forma parte de nuestra aportación al Centro de Danza Matadero, porque todos los directores artísticos en los espacios de los teatros municipales de Madrid tenemos que cumplir también con ese papel de ser creadores y subir a las tablas nuestras propias obras, porque la mayoría somos directores artísticos creadores.
«El personaje es una mujer que usa la palabra para salvar al mundo. Consigue que un asesino no siga aniquilando a las mujeres. (…) Es importante recordar que a pesar de todo el ser humano tiene tiene esa herramienta fantástica que es la palabra y el desarrollo que ha hecho de la palabra desde sus orígenes hasta ahora»
– Uno de los mensajes de De Sherezade es la palabra como herramienta para el diálogo, la comprensión y el entendimiento de la Humanidad. ¿Es importante ponerlo en valor en el momento actual?
– Esta obra es una cocreación con El Arbi [El Harti, cocreador, codirector, dramaturgo y autor de las letras] y nosotros siempre, a la hora de crear una obra, lo primero que pensamos es qué mensaje queremos dar. Eso es como un punto de partida, porque nos sirve como guía. En esta obra, que aunque se estrenó en 2022 viene de mucho antes, el personaje es una mujer que usa la palabra para salvar al mundo. Consigue que un asesino no siga aniquilando a las mujeres. Esta mujer, a través de la palabra, de la escucha –tan importante–, de entender, consiguió que esto cambiara. Es verdad que es importante, no es fácil, pero es es importante recordar que a pesar de todo el ser humano tiene tiene esa herramienta fantástica que es la palabra y el desarrollo que ha hecho de la palabra desde sus orígenes hasta ahora.
– La música también incorpora referencias de diferentes culturas, ¿no es así?
– Queríamos que desde el principio hubiera algún eco que nos trasladara a ubicar y situar a ese personaje que viene de Oriente y que se acerca, entrando en ese viaje a Grecia, a todo el Mediterráneo. Por eso recurrimos y escuchamos tanto sobre lo que es la música del Magreb, incluso de Oriente. Está esa versión de Al Filila Ulila que tenemos, que Lole hizo una versión maravillosa, pero que ella se inspiró en la original de Um Kulthum, la gran cantante egipcia que cantó estas mil y una noches. De pronto viene Rimsky-Korsakov, que se inspiraba muchísimo en la música española, lo que él entendía como música española. Nosotros hemos introducido una Scheherezade suya en una soleá.

– ¿Qué responsabilidad siente como artista en el momento actual de poner de relieve esa interculturalidad, en un momento en el que hay tanto odio al otro?
– Yo sinceramente ahora veo cosas que nunca he visto, escucho cosas que nunca he oído. Creo que todas y todos tenemos algo de preocupación en el fondo, aunque a veces ni siquiera somos capaces de manifestarla porque estamos en un mundo cortoplacista que nos absorbe. Estamos viviendo en un mundo complicado, ¿no te parece? Recuerdo cuando estuve en el Baryshnikov Arts Center en Nueva York, un señor americano envió un mail después de una actuación diciendo: «He salido tan reconfortado que tengo ganas de ser mejor padre y mejor persona». Eso es lo mejor que te pueden decir, el sentido de las cosas que hacemos. Más allá de que el baile sea tu medio de vida, tienes una responsabilidad porque lo compartes con otras personas que van a verte. No puedes contar cualquier cosa, los artistas tenemos una responsabilidad para que el mensaje que transmitas llegue.
– ¿Cómo está evolucionando el Centro de Danza Matadero en esta primera temporada?
– Arrancamos con soldouts: el Ballet Flamenco de Andalucía, ocho funciones, seguimos con IT Danza, también dos soldouts. Luego ha habido otros como Martha Graham, Yerbabuena, nosotros estamos camino de hacer también un soldout… Llevamos solo siete meses, los equipos se están construyendo todavía. Esto es una apuesta increíble del Ayuntamiento de Madrid con una voluntad de decir «vamos a por todas». Sabemos que es la gran oportunidad y que no podemos desaprovecharla. Un proyecto de esta envergadura debe llegar para quedarse y para crecer.
«Más allá de que el baile sea tu medio de vida, tienes una responsabilidad porque lo compartes con otras personas que van a verte. No puedes contar cualquier cosa. Los artistas tenemos una responsabilidad para que el mensaje que transmitas llegue»
– ¿Qué papel tiene el Centro como referencia nacional?
– Tenemos esa responsabilidad de ser una referencia nacional, porque si este paso ya se ha dado, se pueden dar otros. Si se ha conseguido en Madrid, se puede dar en otros lugares. Esto debería ser el inicio de otros teatros dedicados a la danza en nuestro país. Centro de Danza Matadero tiene que afianzarse y consolidarse, tiene que dar sus frutos y crecer para que España pueda tener una estructura dedicada a la danza potente, que alimente una programación de nivel, que genere un público que la disfrute y la apoye, y que sea un lugar donde pueda habitar el gran talento que tiene este país.
– ¿Cuáles son los siguientes pasos en este sentido?
– Creo que hemos hecho una programación rotunda en este primer año, ahora en octubre o noviembre se presenta el ciclo de nuevos creadores porque es una parte de la línea editorial de este proyecto, que se va a repetir cada año. Ahora se van a lanzar las residencias creativas para el año que viene, y los artistas asociados. Tenemos que poner en marcha pronto también las actividades del pensamiento de la danza, para crear comunidad. Y además queremos presentar en noviembre la programación para todo el año que viene, completo, que está ya cerradísima. Pero como ves, este proyecto es mucho más que su teatro. La casa de la danza tiene muchas habitaciones. ♦





































































