¿Quién, en el flamenco, no conoce a un señor de la guitarra y de la elegancia llamado Manolo Franco? Manuel Franco Barón, Manolo Franco, sevillano de 1960, se dio a conocer al máximo nivel como ganador del I Giraldillo del Toque de la III Bienal de Arte flamenco de Sevilla en 1984, por unanimidad, con un jurado de la talla de, entre otros, Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar, Serranito, Juan Habichuela, Mario Escudero y Félix Grande, y en competencia con guitarristas de la categoría de Pedro Bacán, Paco del Gastor, José Antonio Rodríguez o Rafael Riqueni. ¿Les suenan todos estos nombres? El éxito en la Bienal es recordado en un soneto titulado Desde la calle Oriente por el poeta y letrista José L. Rodríguez Ojeda, poema que aparece en el libreto y cuyos tercetos finales dicen lo siguiente:
El primer Giraldillo: concesión
para nada casual ni transitoria.
Su obra continúa, y la afición
de ella guardará siempre memoria.
Me refiero a Manuel Franco Barón,
Manolo Franco, ya para la historia.
A partir de ahí, todos lo reclamaban para acompañarlos al cante: Naranjito de Triana, José Mercé, Carmen Linares o uno, Calixto Sánchez, con el que formó una auténtica pareja artística.
Hasta su reciente jubilación, ha sido profesor en el Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco de Córdoba, además de profesor en los cursos de Festivales de Guitarra de Córdoba, Bienal de Sevilla o Fundación Cristina Heeren de Sevilla. Ha sido reconocido con otros premios, como Radio Sevilla de Guitarra de Concierto, Mejor acompañamiento en la Bienal de 2002 y 2004 o el Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez en 2003, entre otros.
Sacó su primer disco, de bello título, Aljibe, editado por Pasarela, en 1986, reeditado en 2009. Contiene bellas composiciones de evocadores títulos, algo que, como filólogo y amante de la poesía, siempre me llena: Amargo Sabor de Rosas, colombiana; Luna de Plata, alegrías; Recuerdos (Dedicado al Maestro Antonio Osuna), soleá; Aljibe, bulerías; Palosanto, seguiriya; y Buscando Amores, taranta. Aquí tienen una muestra, las alegrías, palo con el que siempre ha maravillado cuando ha acompañado a los artistas y ha hecho sus falsetas:
Ha tardado mucho en entregarnos su segundo trabajo, pero ya lo tenemos. Su título alude a una calle de Sevilla, Calle Oriente, desde hace años Luis Montoto. Contiene nueve composiciones: Como la luz de la mañana, tangos; Cristina y Manuel, alegrías; De coral, guajira; El color de mi sonido, farruca; Calle Oriente, sevillanas; Campo de los Mártires, seguiriya; La Serena, colombianas; Minueteando; y De verde y oro, popurrí. A la guitarra y dirección musical de Manolo Franco se añaden las voces de Ángeles Toledano, Mercedes Abenza, Sonia Miranda, Pura de Pura y Churumbaque, así como la percusión de Agustín Henke, el bajo eléctrico de David Galloso, el tres cubano de Raúl Rodríguez, los arreglos de Niño de Pura y las castañuelas de M.ª Carmen García. Veamos.
Como la luz de la mañana: camina por tangos, con apuntes de rumba y coro, luminosos, radiantes.
Cristina y Manuel: alegrías de fluidez rítmica, color e intimismo, me ha gustado mucho. Me recuerda a Manolo Sanlúcar, ese portento de todo, pasado por su aire personal.
Vean qué delicia del disco:
De coral: guajira airosa, alegre, con punteos precisos muy virtuosos.
El color de mi sonido: farruca, es envolvente, con un sonido íntimo, cálido. Te habla al oído, te llena de una melodía dulce y melancólica acorde al palo. Al final, trémolos y escalas, un alarde de calidad del compositor.
Calle Oriente: sevillanas, en las que está muy ducho y mezcla modalidades rítmicas.
Campo de los Mártires: seguiriya o seguiriya-serrana, con un tempo más rápido, trepidante, con palmas intensas. Un alarde de técnicas y conocimiento flamenco. Canta una seguiriya Ángeles Toledano:
Me muero yo,
me muero por verte,
yo no quisiera que el tiempo pasara
y a mi vera tenerte.
La Serena: colombianas con aires de tango rumba, con palmas y percusión. Un lujo armónico y melódico, sentimiento flamenco, tempo reposado que invita a la escucha y al gozo.
Minueteando: una belleza musical entre el minueto, el zapateado y la bulería. Un alarde de creatividad. De mis composiciones preferidas. Palmas a este corte, como las que acompañan al toque.
Disfruten con ella ahora mismo:
De verde y oro: popurrí por bulerías, con El paño moruno y la letra El paño fino en la tienda… Después el zorongo, Anda jaleo, y Ojos verdes, en fin, un tema coral, festivo, a modo de remate de este corte y del disco.
Estas composiciones son estudiadas en profundidad en las palabras del libreto por Francisco J. Escobar, catedrático de Literatura y él mismo compositor flamenco. Lo sitúa en la escuela sevillana del toque, de métrica precisa, manifiesta expresividad y atractivo fraseo melódico. En esa vertiente donde brillan Niño Ricardo o el felizmente entre nosotros Rafael Riqueni, sitúa a nuestro autor, en un «sugerente universo entre la música y la vida, con espacios singulares de Sevilla al fondo».
Un lujo para el flamenco siempre Manolo Franco, grande en el toque de acompañamiento, tan difícil, y grande en el toque de concierto, dueño de un lenguaje musical y flamenco de primer orden. Mi enhorabuena y esperamos con interés un nuevo trabajo. Que no tarde tanto esta vez. ♦
→ Manolo Franco, CD Calle Oriente, 2025.







































































































