Manuel Cid Fernández, de la Macarena, Sevilla, en 1997. Ahora en Pamplona.
Con la escritura como lugar de encuentro. En la intención y el trajín. Interesado en la evolución viva del flamenco. Con el ojo puesto en las tensiones que se generan entre lo antiguo y lo moderno, lo culto y lo popular, lo que enseguida se percibe y lo que tarda en aparecer.