Dos años apenas son nada. Aquellos que vamos pintando canas lo sabemos. Si bien, cuando nos referimos a una entidad flamenca y observamos que esta camina con paso firme y velocidad de crucero, no es tiempo baladí. Máxime conociendo los logros conseguidos. Me refiero a la Peña Flamenca El Contrabando, de Paymogo, en el Andévalo alto de la provincia de Huelva. Me satisface muchísimo que esta institución pueda seguir cumpliendo días, meses y años, y que en el tiempo que estamos sea valiente y tenga programada, de antemano, actuaciones para los meses venideros.
La primera artista en abrir el ciclo 2025/2026 ha sido la portuense Aroa Cala. Hablar de El Puerto de Santa María (Cádiz) es hacerlo de uno de los enclaves importantes de la geografía flamenca. Aroa lo sabe y lo lleva a gala. No escatima en su cante. Aquel que le naciera de la afición arraigada a su familia y a la Peña Flamenca El Chumi de la localidad gaditana. Aroa tiene referentes en los que mirarse, pero no se parece a nadie. Algo que en estos momentos el arte flamenco agradece por la carencia, a veces en demasía, en la falta de personalidades. Vino acompañada por Jesule del Puerto, guitarrista de la misma localidad que la cantaora, quien sorprendió por sus maneras y su total entrega como guitarra de acompañamiento. Sus silencios fueron bandas sonoras.
Comenzó Aroa por malagueñas, recordando los cantes de los maestros Chacón y Mellizo. Se asentó bien, como templándose para abordar la bulería por soleá. Muy jerezana en su ejecución. Es un palo que Aroa conoce muy bien y le imprime personalidad. No en vano, en el compás es donde la portuense se encuentra a gusto y se le ven sus dominios. Así fue también en la alegría, donde no escatimó en darle un pellizco al rito y a la geografía de su garganta.
«Cuando tu cante está hecho de verdad y no te duelen prendas en ofrecer los veintes reales del duro, la cosa suele sublimarse. Además, si la cosa se llama siguiriya y te sale por los poros de la piel poco más hay que decir. Aroa Cala echó el corazón por la boca, levantando al público con el remate de Juan Junquera»
Y cuando tu cante está hecho de verdad y no te duelen prendas en ofrecer los veintes reales del duro, la cosa suele sublimarse. Además, si la cosa se llama siguiriya y te sale por los poros de la piel poco más hay que decir. Aroa echó el corazón por la boca, levantando al público con el remate de Juan Junquera. Me parece que las lindes de la España y Portugal que representa el municipio de Paymogo recordarán durante un tiempo más largo que corto la grandeza de esta ejecución. Y tras la sobriedad siguiriyera, la fiesta por bulerías y una ventalle de fandangos que terminaron con un público en pie y con aplausos más que merecidos.
Aroa merita mayor proyección en peñas y festivales, y conociendo la afición onubense como la conozco, me atrevería a decir que su vuelta a esta tierra está más cercana de lo que suponemos.
Hay algo que me está gustando en la provincia onubense, y es que los peñistas, a modo personal, y las peñas de forma institucional se están apoyando entre sí. En un fin de semana donde Huelva capital ha vivido una extraordinaria exaltación religiosa y fervorosa mariana, contando con veinticuatro advocaciones por las calles capitalinas, la Peña El Contrabando tuvo el apoyo incondicional de aficionados de la localidad y de otros municipios. Justamente este es el valor añadido de El Contrabando. Una entidad capaz de aglutinar en tiempos donde el individualismo es atributo mayoritario de las sociedades. Además, dando cabida a personas de muy diferente edad, ya sabemos el potencial joven de esta peña, y sin bajar un mínimo la calidad artística y honda de quienes visitan el escenario de esta entidad. Avante claro.
Ficha artística
Recital de Aroa Cala
Peña Flamenca El Contrabando (Paymogo, Huelva)
21 de septiembre de 2025
Cante: Aroa Cala
Guitarra: Jesule del Puerto







































































