Siempre me ha llamado la atención que el flamenco, y especialmente la guitarra flamenca, vean con tan malos ojos la interpretación de repertorios ajenos. La absurda prescripción según la cual todos los tocaores deberían ser creadores puros impide, por ejemplo, que alguien se atreva a tocar un repertorio de Paco de Lucía o Manolo Sanlúcar, como si fuera cosa fácil o sin interés. Solo excepcionalmente, cuando el homenajeado lleva mucho tiempo fallecido y ha ingresado en el panteón de lo que podríamos llamar clásicos, se permite esa licencia.
Niño Ricardo lleva ya 54 años en el más allá, y muchos más en lo más alto del canon, por lo que una revisión de su obra se antoja oportuna y hasta deseable. Y eso es precisamente lo que el trianero Joselito Acedo ha ofrecido en la presente edición del Festival de Nìmes, haciéndose acompañar de su padre, José, la persona que le puso por primera vez una sonanta en las manos, y el espejo en el que sigue mirándose cotidianamente. Tampoco se debe pasar por alto el detalle de que José se formara con el maestro Rojas, que sin duda le ayudó a descifrar algunos de los secretos del toque de Ricardo.
Con las notas enigmáticas y morunas de la Gitanica arabesca arrancó el recital en un abarrotado Teatro Odeón, mostrando a un Joselito Acedo seguro, sereno y disfrutando con el paseo de sus propios dedos por el mástil. A renglón seguido, invitó a su padre a salir a escena con él, para redoblar el disfrute con los fandangos Marismas de Huelva y unas virtuosas bulerías. El sonido no era el mejor, en parte por un volumen innecesariamente alto en un teatro de buena acústica, y en parte por la dificultad de empastar un poco más los sonidos de las dos guitarras. Pero esto quedaba compensado por la química que se respiraba entre padre e hijo, ambos concentrados pero sonriendo a cada rato, hechizados –ellos los primeros– por la música del Niño Ricardo.
«Joselito y José, José y Joselito, hicieron ondear bien alto la música de un sevillano que sigue ahí más allá de las modas y las efemérides, porque habita para siempre en el corazón de los amantes de la música»

Sucede con los grandes maestros que se corre el riesgo, con harta frecuencia, de darlos por sabidos. Por eso me parece tan importante un espectáculo como este, que nos invita a releer esa música, escucharla con los oídos de hoy y disfrutarla con esa perspectiva diferente. Ahí es donde la música de Ricardo se revela inquieta, deliciosamente juguetona, inasequible al aburrimiento. No es solo que su prodigiosa técnica le permitiera hacer cosas que otros no podían, y que tantos no pueden ni siquiera hoy; hay algo más, una voluntad muy decidida de llenar la partitura de colores e impresiones maravillosas, de una absoluta modernidad. Aunque no estuvo solo en esa empresa, Ricardo saca a la guitarra flamenca de su ensimismamiento, animándola a abandonar la jaula del mero intérprete para volar por los cielos de la creación, impulsado por ese formidable motor que es la falseta.
Incluso en los palos más solemnes, la soleá, la seguiriya que tocó solo Joselito, está esa voluntad de cantar con las seis cuerdas y abrir luces en la oscuridad. La farruca Almoradí que interpretaron los dos para terminar, con trazas de guajira y colombiana, dio paso a la serenata Recuerdo a Sevilla, que da título al montaje. Y como el respetable tenía ganas de más, y no era cuestión de andar improvisando estando el listón donde estaba, hicieron un bis triunfal por bulerías.
Sabemos que hay que desconfiar de las banderas, porque la que más y la que menos está manchada de sangre, pero si hay que enarbolar una, que sea la del arte, que acoge a todos bajo su sombra. Joselito y José, José y Joselito, hicieron ondear bien alto la música de un sevillano que sigue ahí más allá de las modas y las efemérides, porque habita para siempre en el corazón de los amantes de la música.
Ficha artística
Recuerdo a Sevilla. 50 años sin Niño Ricardo, de José Acedo y Joselito Acedo
Festival Flamenco de Nîmes 2026
Teatro Odeon de Nìmes
16 de febrero de 2026
José Acedo y Joselito Acedo, guitarras











































































































