Que Sara Baras aterrice con las entradas agotadas desde hace semanas no es novedad, su vínculo con el Festival Internacional del Cante de las Minas nació hace casi treinta años y desde entonces la admiración se ha forjado de manera recíproca.
Con motivo del veinticinco aniversario de su compañía y con el amor y el respeto hacia el maestro de Algeciras nace Vuela, un viaje sensorial creado con sabiduría, donde el público realmente siente, vive, huele y, sin más remedio, se transporta a ese mundo de los genios y las genialidades que ella se ha inventado.
Dividido en cuatro movimientos, Sara Baras representa con Madera la raíz y la tradición. Con Mar, la pasión de Paco de Lucía hacia su tierra. Con Muerte, el tránsito del duelo y la pérdida emocional. Y con Volar, la aceptación de esa partida inesperada y la alegría de haberla vivido.
Sara Baras ya no es una mocita, como la primera vez que visitó La Unión a finales de los noventa. Se ha forjado en escenarios de todo el mundo con espectáculos que creímos insuperables. Sin embargo, no lo han sido. De sobra conocemos su modo de entender el flamenco. Y en este espectáculo se sumerge en emociones hasta ahora poco explotadas. Tras la pérdida de su padre y de Paco de Lucía, Sara le baila al duelo de un modo profundo. Le da protagonismo a la expresión, al silencio. Qué importante es el silencio, cómo baila a esa ausencia de música y emociona desde la quietud. La artista gaditana ha plasmado ese trasiego que va de lo terrenal a lo espiritual, transita esa partida con madurez y amor hacia sus seres queridos. Es algo íntimo y natural que desgrana en cada minuto de las casi dos horas de espectáculo. Una lección de vida y de muerte de mano de una de las mejores bailaoras que ha parido el flamenco.
«Sara ha plasmado ese trasiego que va de lo terrenal a lo espiritual, transita esa partida con madurez y amor hacia sus seres queridos. Es algo íntimo y natural que desgrana en cada minuto de las casi dos horas de espectáculo. Una lección de vida y de muerte de mano de una de las mejores bailaoras que ha parido el flamenco»

Menos es más es la tónica que acompaña a Vuela. Este proyecto actualiza el estilo de Sara Baras en muchos sentidos. El primero que se percibe es el ámbito visual. Sencillez y minimalismo al servicio de seis cuerdas de luz que representan al maestro, cenitales con formas circulares, el contraluz sin abusos y los fondos lúgubres. Visual y escenográficamente no deja de ser potente, a veces hasta abrumador, sobre todo si le sumas la parte sensitiva. Olor a madera o a incienso inundan el Antiguo Mercado Público convirtiendo esta gala flamenca en una experiencia inmersiva.
También en el vestuario, con líneas sencillas, sin faldas vaporosas, ni elementos empalagosos. Pantalón como es costumbre, batas de cola con pies descalzos, redes de pescador a modo de mantones o garrotes nos acompañan en este viaje por rondeñas, tientos, minera, seguiriya, alegrías, saeta, soleá, tangos, fandangos y hasta quince piezas musicales. Un repertorio muy completo, flamenco por los cuatro costados, rico en composición y sin aditivos innecesarios. Una vez más, la magia de Keko Baldomero junto a unos músicos solventes hace volar desde el inicio. Y lo bien que canta Matías López El Mati, esa espléndida Lámpara Minera de 2019 que retuerce las entrañas.
En cuanto a coreografías, nuevas formas apoyadas en la música y en la iluminación, aquí el potencial es infinito. Movimientos limpios, giros pulcros y estampas renovadas con montajes grupales, paso a dos y piezas en solitario, como siempre, rozando la excelencia en cada pase.
El entorno deslució un poco el baile impecable e implacable que comenzó impuntual, con un público que no acostumbra a asistir a espectáculos y no sabe cuándo aplaudir, y unas instalaciones en plena fase de restauración, lo que hacen que el Antiguo Mercado Público no pueda presumir de su habitual belleza ni de un sonido adecuado en esta edición.
La presencia de Pepe de Lucía tintó aun mas de emotividad la noche en la que Sara Baras a grito de “te quiero, La Unión” se despidió con saludo coreografiado al estilo de Antonio Gades, detalles y lujos que no todos se pueden permitir, pero que una artista que te hace volar sin moverte de una silla tiene licencia para hacerlo. Sara Baras no deja de ser, pasen los años que pasen, corazón y alma al servicio del baile flamenco.
Ficha artística
Vuela, de Sara Baras
LXIV Festival Internacional del Cante de las Minas
Antiguo Mercado Público de La Unión (Murcia)
2 de agosto de 2025
Dirección, guion y coreografía: Sara Baras
Baile: Sara Baras
Cuerpo de baile: Daniel Saltares, Chula García, Cristina Aldón, Carmen Bejarano, Miriam Pérez, Elena Arias y María Guerrero
Guitarra: Keko Baldomero y Andrés Martínez
Cante: May Fernández y Matías López ‘El Mati’
Percusión: Rafael Moreno
Violín: Alexis Lefevre









































































