Jerez y su flamenco vuelven a amanecer de luto por el fallecimiento de Alfonso Carpio Gallardo, conocido en el mundo del arte como El Mijita. Padre de los cantaores Alfonso y José, ha sido siempre uno de los rostros y metales más admirados de La Plazuela. A los 74 años se ha marchado en diciembre, en la madrugada del 17, mes en el que se fueron otros grandes de su barrio como Manuel Moneo, El Torta y Agujetas, con los que siempre guardó una gran amistad desde su infancia. Eran familia realmente.
Hijo de Alfonso El Berenjeno y María La Chalá, y hermano de Manuel El Garbanzo, la verdad es que El Mijita consiguió ser un nombre propio del flamenco jerezano por su amplio registro por bulerías y soleá, sobre todo, dominando por supuesto la seguiriya, fandangos o tientos tangos. Nunca quiso dedicarse plenamente a los escenarios, aunque no le faltaron ofertas, subiéndose en importantes ocasiones a la Fiesta de la Bulería, Viernes Flamenco o formando parte del circuito de peñas jerezanas.
«Amable y cercano, pronunciaba esa frase admirable como «ni gitano, ni gaché, ni Santiago, ni San Miguel… Persona y de Jerez». (…) Generoso y lleno de armonía, compartió momentos discográficos con su familia en ‘Stirpe, de pare a hijo’, donde se sumó el propio Miguel Poveda»

Alfonso era mucho más. Era un icono del compás, de la fiesta, del encuentro, de «no repetir ni una letra por bulerías en una noche», como solía decir. Rara vez faltaba en cualquier reunión de arte con sus grandes amigos de la época como los ya mencionados, así como Ripoll, Enrique El Zambo, Capullo de Jerez o todo aquel que quisiera echar un buen rato.
Amable y cercano, pronunciaba esa frase admirable como «ni gitano, ni gaché, ni Santiago, ni San Miguel… Persona y de Jerez». Le daba el sitio a todo el mundo y por eso nunca se oyó hablar mal de él. Generoso y lleno de armonía, compartió momentos discográficos con su familia en Stirpe, de pare a hijo, donde se sumó el propio Miguel Poveda.
Recibió en los últimos años las insignias de oro de las peñas Los Cernícalos y La Bulería, en las que siempre encontró su casa. Hasta primera hora de mañana, jueves 18, podrán despedirse de él en la Sala Cádiz del Tanatorio Sur de Jerez.
Descanse en Paz.
Alfonso Carpio Mijita padre e hijo: «Hoy hay poca gente que duela en el cante»






































































