Hace ya unos meses que Momo Moneo se puso como objetivo presentar su última grabación discográfica, titulada Ni trampa ni cartón. Un trabajo de línea clásica de cante en el que ahonda en los estilos más propios de su casa gitana. El jerezano aprovechó un viaje profesional a Japón para meterse nuevamente en un estudio, quizás sin grandísimas pretensiones pero con la finalidad de ofrecerle a la afición japonesa un testimonio sonoro actual, pues lejos queda ya aquel Sangre y Territorio que publicó en 2010 en Jerez y que le sirvió como debut en estas lides. Antes, había formado parte de la Nueva Frontera del Cante de Jerez (BBK, 2008).
Han pasado ya quince años desde aquella puesta de largo y Juan José Fajardo Moneo (1981), una de las voces más destacadas de su generación en La Plazuela, sigue caminando sin perder su sello y defendiendo sus convicciones, comprometido con el legado recibido de sus tíos Manuel, Juan y Luis Moneo. Tan bien salió la cosa, tan buen resultado dieron las 48 horas de estudio, que tanto él como sus compañeros de grabación decidieron dar a conocer la obra, que no solo se quedara en un producto de consumo para los cientos de japoneses que ya compraron el disco. “Allí todavía les gusta tenerlos físicamente”, me reconoció Momo.
«Unas doscientas personas acudieron a la llamada del buen cante, ese que no entiende de tiempos ni contextos, ni de modas ni redes sociales. La soleá, como se debe cantar. Fue uno de los cantes que más me emocionaron de cuantos cantó Momo Moneo, acordándose siempre de los aires de Cádiz –alegrías, cantiñas…– que en su día tanto escuchó en la voz de su tío El Torta»

Después de unos meses con las ideas más o menos claras, el cantaor contó con el apoyo de la ACF Luis de la Pica para servir de mejor escenario a esta presentación. Sucedió el sábado 8 de noviembre. Y a pesar de que en Jerez las actividades tanto flamencas como no flamencas se multiplicaban, allí estuvo un numeroso público para acompañar esta importante velada que tuvo como premio una gran ovación al finalizar el acto. Unas doscientas personas acudieron a la llamada del buen cante, ese que no entiende de tiempos ni contextos, ni de modas ni redes sociales. La soleá, como se debe cantar. Fue uno de los cantes que más me emocionaron de cuantos cantó Momo, acordándose siempre de los aires de Cádiz (alegrías, cantiñas…) que en su día tanto escuchó en la voz de su tío El Torta. Tocó tierra en la taranta, en la seguiriya y en los fandangos. La guitarra, un escolta de gran nivel, la puso Domingo Rubichi, que no fue el que participó en la grabación del disco pero que sustituyó a Antonio Malena Hijo, que no pudo estar. Tanto monta monta tanto.
Los asistentes disfrutaban de la autenticidad que se percibía en el tablao, coqueto, de las dimensiones perfectas para propuestas como estas. Las palmas fueron las de Ángel Peña e Israel López Peña, que se emplearon a fondo en unas bulerías para escuchar al compás de nudillos en una mesa a las que se sumó Miguel Lavi. Dos amigos, dos compañeros, dos gitanos de La Plazuela… cantando como hace cincuenta años en el Tabanco Ignacio o en el del Tío Chico. Otra de las que estuvieron arropando al cantaor, al que por cierto se le veía entregado, ilusionado, responsable y consciente del momento, fue Dolores Agujetas, siempre natural y llana, generosa con Momo y deleitando a los asistentes con un pequeño regalo en forma de fandango.
La fiesta se alargó por bulerías, participando los que querían, al compás de Jerez y como si fuera el mejor de los bautizos que se celebraban antes. Todo esto se recoge en un disco que no tiene Ni trampa ni cartón. Consiguió, pues, mostrar esa esencia, esa capacidad de transmisión, esa sinceridad del momento en el que nada es perfecto, o todo lo es. Momo consiguió colocar su bandera bien alta, digna y aplaudida. Luego, en ese patio del antiguo colegio Carmen Benítez, corazón de Santiago, las manillas del reloj se pararon para adentrarse en la madrugada con un rato de arte entre cante, baile y gastronomía, esa tan gitana que ofrece Rocío Jiménez.





































































