¿Subisteis alguna vez a la sede de la Peña Flamenca Los Cernícalos de Jerez, la de la calle Sancho Vizcaíno? Esas escaleras recibían al público y cuando se llegaba al salón, segunda planta, muchos sacábamos la lengua para respirar. Aun así, cientos de aficiones tanto de la ciudad como de fuera de ella han desfilado por ahí para disfrutar de tantísimos artistas que han actuado en el escenario de la peña. Se fundó en 1969 y la gran parte de su historia ha transcurrido entre esas paredes hasta que en noviembre de 2023 tuvieron que cerrar las puertas por vencimiento del contrato de alquiler y la no renovación.
El pasado lunes 13 de octubre se abrieron nuevamente los sueños en su recién estrenado local, un casco de bodega en la Plaza Silos, 16, con el encanto de un cuarto de cabales del siglo XXI. Geográficamente hablando, se sitúa en el límite del barrio de San Miguel, en ese entramado de calles como Guarnidos, Vicario, Santa Clara o Esteleros… justo en la Plaza del Carbón. “Era muy importante estar en nuestro barrio”, reconoció Jesús Atienza, presidente de la entidad, quien reconoció en tan emotiva jornada que “vamos a olvidarnos de los malos ratos de estos últimos meses y destaquemos lo bueno con esta gran inauguración”.
«Las rejas de forja también se han mantenido. ¡Viva la fragua del Tío Juane, de la Estancia Barrera, donde estuvo la peña un tiempo en sus orígenes! Y Manuel Torre, presidiendo con su busto el escenario. Con esa guía, la de la “ortodoxia”, no caerán nunca. Enhorabuena y a seguir cursando cielos jondos»

Se echó de menos a muchos de los fundadores que han ido alzando el vuelo al cielo de los aficionados de oro, como el propio Antonio Benítez, que murió en esa transición temporal con el mayor deseo de que su peña tuviera su “nido”. Los recuerdos son el mejor motor para estos socios, “lo más importante para nosotros”, insistía el presidente. Al acto acudieron personalidades del ámbito flamenco como el delegado de Cultura, Paco Zurita, la delegada de Comercio y Educación, Nela García, el delegado territorial de Educación de la Diputación de Cádiz, José Ángel Aparicio, el presidente de la Federación Local de Peñas de Jerez, Jesús López, el vicepresidente de la Federación Provincial de Peñas de Cádiz, Manolo Moreno, el presidente de la Peña La Bulería, José Manuel Rodríguez, miembros directivos de la Peña Tío José de Paula… entre otros peñistas jerezanos.
Artistas como Luis Moneo, María José Santiago, Ana María López, Juan Manuel Moneo, María José Franco, Zarzuelita, Alfonso Mijita, Domingo Rubichi, José El Pañero, Juan Diego Mateos, Pedro y Manuel de la Fragua… si no me falla la memoria, no faltaron al acto inaugural. Realmente, dos días antes, en la tarde noche del sábado fue la verdadera inauguración con solo socios, jornada en la que actuó modo petit comité el bailaor Joaquín Grilo junto a su hermana Carmen y a Manuel Moneo Carrasco, al cante, a Francis Gómez, a la guitarra. Correspondía, a pesar de que solo pudieron acceder los socios por la señalada reapertura, a las XXXV Noches de la Plazuela. Me cuentan, concretamente me lo dijo Pedro Narváez, buen aficionado y marido de Ana María López, que fue una auténtica locura lo de Grilo y por supuesto que debió ser así. A este acto sí que asistió Fulgencio Meseguer, dueño de las bodegas Cayetano del Pino, quien ha sido clave para la reapertura, sobre todo por el local que está justo en frente de la bodega.
Queda por tanto inaugurada una nueva sede en la que solo hay un escalón, por el que hay que pasar para subir al escenario. Por otro lado, estéticamente, se ha mantenido la esencia que singularizaba a la anterior, la del “tabanco”, en la que los aficionados pueden encontrarse a gusto, con la barra cerca (la misma que la de calle Sancho Vizcaíno) y unas fotografías históricas que visten las paredes y hacen recordar que aquel tiempo del flamenco era otra cosa. Las rejas de forja también se han mantenido. ¡Viva la fragua del Tío Juane, de la Estancia Barrera, donde estuvo la peña un tiempo en sus orígenes! Y Manuel Torre, presidiendo con su busto el escenario. Con esa guía, la de la “ortodoxia”, no caerán nunca. Enhorabuena y a seguir cursando cielos jondos. ♦


















































































