Madrid se convirtió en aula viva del arte jondo con la celebración de Flamenco Experience, una jornada cultural que unió a estudiantes internacionales de Polonia, Bélgica, Italia, Estados Unidos, México e Irlanda en torno a la historia, el ritmo y la esencia del flamenco.
El encuentro comenzó en el Teatro Flamenco Madrid, donde los participantes asistieron al espectáculo Emociones, una propuesta vibrante que reunió sobre el escenario a tres bailaores, dos cantaores y un guitarrista. La función ofreció una visión cercana del flamenco más puro, entre el ímpetu del baile, la hondura del cante y la magia del toque.
Tras la función, el grupo emprendió un recorrido guiado por el barrio de Malasaña, de la mano del historiador Pablo Carbajosa. Durante el paseo, conocieron historias y rincones de la capital vinculados a su tradición popular, como la calle Pez, con su curiosa leyenda del pez tallado en piedra, o las Bodegas La Ardosa y Casa Baranda, donde se conserva el espíritu castizo del viejo Madrid.
El itinerario cultural también incluyó una parada en la Iglesia de San Antonio de los Alemanes, joya del barroco madrileño levantada en el siglo XVII. Su historia, primero ligada a peregrinos portugueses y después a la comunidad alemana católica, sirvió para contextualizar el carácter cosmopolita que siempre ha acompañado a la ciudad.
«Madrid fue aula viva del arte jondo con la celebración de Flamenco Experience, una jornada cultural que unió a estudiantes internacionales de Polonia, Bélgica, Italia, Estados Unidos, México e Irlanda en torno a la historia, el ritmo y la esencia del flamenco»

El recorrido culminó en la Plaza del Dos de Mayo, símbolo de la resistencia madrileña y del pueblo que en 1808 se levantó contra la ocupación francesa. Allí, los estudiantes reflexionaron sobre el valor del patrimonio y la memoria colectiva, antes de pasar al cierre de la jornada.
La experiencia concluyó con un taller de cajón flamenco impartido por Víctor Díaz en la escuela Música Creativa, donde los asistentes aprendieron a marcar compases y a dialogar con los ritmos del flamenco, combinando tradición y modernidad. A través del juego, la práctica y la escucha, exploraron la musicalidad del arte jondo y su influencia en estilos contemporáneos como el pop o el rock.
Flamenco Experience logró así su propósito: ofrecer a los estudiantes una inmersión cultural profunda, en la que el flamenco se reveló no solo como arte, sino como lenguaje identitario, puente entre culturas y latido vivo de Madrid.




































































