Primera gala en el Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión, celebrada en la madrugada del viernes al sábado, tras el pregón del día anterior del actor Imanol Arias, además de las actuaciones de los ganadores de 2024. Esta primera gala profesional estuvo protagonizada por Antonio Rey, uno de los mejores guitarristas actuales, ganador de dos grammys latinos. El último, el pasado año, por estas Historias de un flamenco, cuyos temas presentaba aquí. El guitarrista madrileño triunfó aquí, en 2003, en el famoso concurso del Cante de las Minas, ganando el Bordón Minero, el máximo premio de guitarra. Entonces venía como un joven aspirante, como una promesa del toque. Ahora se ha presentado como uno de los artistas invitados. Más de veinte años después, algunos premios, varios discos y giras mundiales, ha regresado a este escenario demostrando que sigue siendo un rey de la guitarra flamenca, haciendo honor a su apellido.
En la llamada Catedral del cante, el antiguo mercado público de La Unión, la guitarra de Antonio sonó con su habitual riqueza, tanto en matices melódicos como raíces geográficas y musicales, del jazz a casi el rock por momentos, pero siempre con un engarce fundamental en la tradición flamenca. Y lo que a mí siempre me ha interesado más de este maestro de la guitarra: su facilidad para pasar de un registro emocional a otro. Sus cuerdas suenan con frecuencia alegres, optimistas, como esperanzadas en la vida, pero también tienen espacio para el sentimiento hondo, para la emoción íntima y autobiográfica, momentos en los que fluye un sentimiento de nostalgia.
«Sus cuerdas suenan con frecuencia alegres, optimistas, como esperanzadas en la vida, pero también tienen espacio para el sentimiento hondo, para la emoción íntima y autobiográfica, momentos en los que fluye un sentimiento de nostalgia»

Antonio Rey vino con una formación compuesta por Manuel Heredia y Toñi Rey como segundos guitarristas; Juan Parrilla, flauta; Bronkio Fernándes, bajo; Johnatan y Raul, coros y palmas; Alex, percusión; y Mara Rey, cante.
Al principio me pareció apreciar algún leve desajuste entre grupo y guitarrista que se fue solucionando con el paso de los minutos. El público, que lamentablemente no llenó el recinto, salió confortado del concierto. El viernes fue día de guitarristas relativamente jóvenes, pues por la tarde Yerai Cortés había recibido el Castillete, máximo galardón honorífico del certamen. Y este domingo un veteranísimo y excelente guitarrista, Pepe Habichuela, recibirá el mismo reconocimiento, mientras que en el mismo acto el escritor y flamencólogo José Manuel Gamboa presentará el libro Now of never, sobre el guitarrista granadino.







































































