Andalucía es una comunidad bienaventurada y protegida por la gracia divina, de ahí la felicidad espiritual de quienes disfrutamos el bienestar en un territorio cargado de palabras místicas como la de Tierra bendita, las utilizadas por el Ballet Flamenco de Andalucía (BAF) para su presentación en Sevilla, como adelanto del inminente quince aniversario –se cumplirá el 16 de noviembre– de cuando el flamenco fue incluido en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Tierra bendita es el montaje que llevó a Patricia Guerrero a asumir en 2023 la dirección del BAF. Se estrenó el 14 de enero de 2025 en Santiago de Chile, concretamente en el Teatro Nescafé de las Artes, y ya se ha escenificado tanto en Marbella –26 de abril– como en Almería –12 de julio– o Marruecos –30 de octubre–, por lo que en Sevilla se recibe como ofrenda divina, tanto porque su objeto directo es el flamenco sin artificio, cuanto porque es el tercer montaje de los comprometidos desde que en octubre de 2023 Patricia Guerrero asumió la dirección del BAF, dado que ya había programado Pineda. Romance popular en tres estampas (2024) y Origen. La semilla de los tiempos (2025).
Esta tercera propuesta es una ‘suite’ muy flamenca que se articula sobre doce movimientos, con claras referencias a grandes maestros como Mario Maya o Cristina Hoyos. Desde la bulería se sumerge la compañía en Territorios a modo de presentación, para desembocar en la Taranta del Niño, del Niño de Marchena, que se ajusta cabalmente a los registros Manuel de Gines como previo al ambiente de la Venta el Pobre, en las que fluyen los tangos de Triana gracias a Sofía Suárez y los tientos extraordinarios de Eduardo Leal, con lo que se va forjando un lenguaje que, a medida que avanza, teje una relación cada vez más marcada por la diversidad de lo muy flamenco.
Hay un solo de castañuelas de David Chupete que exalta el montaje, explotando con virtuosismo todos los recursos y técnicas del instrumento, como preliminar a Tierra bendita, fandangos que quedan atrapados en la riqueza tímbrica e interpretativa de Amparo Lagares y Manuel de Gines, bloque que desemboca en la Madrugá, atrapada en la voz de Amparo Lagares y escoltada por José Luis Medina, con lo que las combinaciones de timbres y armonías dan una variedad al espectáculo que gana en intensidad y pasión con la aparición del baile.
«Tierra bendita no es una tierra recién arada, sino un terreno que sirve admirablemente a la imaginación del baile flamenco, a su lirismo y a su singular teatralidad. Es un montaje que sabe expresar con infinita clarividencia la desnudez del alma del baile flamenco en Andalucía sin aditivos»
Es así como se va tejiendo un campo fértil en el que cada miembro expresa plenamente el papel encomendado, como cuando Ángel Fariña y Lucía la Bronce nos invitan a transitar por el Paseo de los Tristes pero desde una granaína en danza espectacular, muy bien conducida por José Luis Medina, en tanto que el elenco masculino, ataviado con chaquetilla corta y sombrero, peregrinan De Cabo a la Alcazaba con un zapateado que contrasta con la fulgurante intensidad de las cantiñas del elenco femenino, que nos trasladan hasta la Plaza de las Flores, uno de los enclaves gaditanos donde hasta el aire es capaz de captar su esencia en versos.
Energía suficiente para generar arte y virtuosismo fulminante, es lo que se desprende del grupo coral, e incluso refinados efectos que llenan los cantes de forma espectacular, pero también elegancia y refinamiento musical siempre al servicio del baile, a la expresión discursiva, por ejemplo, como el poema Fiesta en la Gloria entrelazado por el fandango y la bulería, y bailado por Patricia Guerrero, que alcanza su mayor densidad honda por soleá en la Alameda, conjugando cada movimiento del entorno sevillano con su propia personalidad.
Y para coronar tan acertada propuesta, el piropo a la Andaluza, en la que Patricia Guerrero y Eduardo Leal contemplan de un solo vistazo el universo de la seguiriya. Y no porque se enfrenten en una suerte de duelo, sino porque explotan con arte las técnicas de la interpretación dancística, finiquitando con toda la compañía de manera cadenciosa, haciéndonos retrotraer a un conjunto con texturas enrarecidas y delicadas, y una energía extremadamente contenida, interpretado con delicadeza por los músicos y aportando un reservorio de colores de una riqueza y densidad puramente flamencas.
Tierra bendita no es, pues, una tierra recién arada, sino un terreno que sirve admirablemente a la imaginación del baile flamenco, a su lirismo y a su singular teatralidad. En consecuencia, es un montaje que sabe expresar con infinita clarividencia la desnudez del alma del baile flamenco en Andalucía sin aditivos.
Ficha artística
Tierra bendita, del Ballet Flamenco de Andalucía
Teatro Central, Sevilla
7 de noviembre de 2025
Dirección y coreografía: Patricia Guerrero.
Composición musical: Jesús Rodríguez y José Luis Medina, excepto ‘Tierra bendita’, de Dani de Morón
Otras coreografías: Eduardo Leal
Cuerpo de baile: Adriana Gómez, Álvaro Aguilera, Ángel Fariña, Araceli Muñoz, Arturo Fajardo, Blanca Lorente, Claudia la Debla, David Vargas, Hugo Aguilar, Jasiel Nahin, Lucía la Bronce, María Carrasco y Sofía Suárez
Cante: Amparo Lagares y Manuel de Gines
Guitarras: Jesús Rodríguez y José Luis Medina
Percusión: David Chupete








































































