La llegada de la democracia a España trajo consigo, para el mundo de la cultura, el fenómeno de la subvención pública. Hasta entonces, el proceso de oferta y demanda se sostenía fundamentalmente en la taquilla. Con la implantación de la gestión democrática de lo público, se incorporó el elemento de la financiación estatal. Un componente que, en mi opinión y a priori, resulta imprescindible, al entender que los poderes públicos tienen la obligación de preservar y estimular algo tan necesario como la cultura.
Pero claro, una cosa son las intenciones y otra los resultados. En estos casi cincuenta años se ha visto de todo, destacando, desgraciadamente, el compadreo, la deshonestidad y el enchufismo, lo que ha restado credibilidad a una idea muy loable y que generó unas expectativas enormes. En el complejo mundo del flamenco, esto se ha traducido en la implantación y perdurabilidad de unas prácticas viciadas y viciosas que sonrojan a cualquiera y que, por desgracia, no hay manera de erradicar. Han aparecido una serie de ilustres personajes que, mediante unas actuaciones mafiosas en connivencia con algunas instituciones –públicas y privadas–, han convertido al flamenco en la cenicienta de la cultura española.
«El futuro se encuentra en nuestros niños y niñas, a quienes hay que dar la oportunidad de conocer la cultura musical más relevante de nuestro país»
Sirva esta perorata para manifestar mi sincero apoyo a la iniciativa de la Federación de Peñas Flamencas Unión Flamenca Cordobesa con su programa El Flamenco, del colegio a las peñas. Un proyecto que cuenta con la colaboración de la Diputación de Córdoba y que tiene como objetivo la divulgación del arte flamenco desde las tan necesarias peñas y en el ámbito escolar. Las peñas continúan siendo los grandes bastiones del cultivo del flamenco, instituciones ávidas de recursos económicos y humanos, por lo que toda ayuda es poca para continuar desarrollando su difícil labor. Y, cómo no, el futuro se encuentra en nuestros niños y niñas, a quienes hay que dar la oportunidad de conocer la cultura musical más relevante de nuestro país.
Conozco muy bien al presidente de la Federación de Peñas Flamencas ‘Unión Flamenca Cordobesa’, Juan Jesús Pedrosa Migueles, y sé de sus nobles intenciones para establecer en la provincia de Córdoba unas nuevas líneas de actuación en las que primen la responsabilidad y pulcritud en la gestión, anteponiendo, ante todo, el respeto hacia el flamenco. Desde expoflamenco, animamos a Juan Jesús, junto a su junta directiva, a continuar por la senda iniciada con este proyecto. Además, cuenta con la empresa Flamenco Para Otro Siglo del musicólogo y productor musical Chemi López, todo un aval de solvencia, calidad y honestidad, cualidades en desuso. Desde luego, así sí.
Saludos flamencos.










































































Tal vez hayan tenido que ocurrir cosas muy feas en el mundo del flamenco cordobés para que nazca un movimiento renovador de personas justas, que con su empeño y dedicación a este noble arte, hayan hecho posible la creación de esta nueva federación de peñas flamencas.
Un honor formar parte de este proyecto ilusionante. Animo a las peñas flamencas de Córdoba a unirse para que esta sea la federación que nos merecemos.
Mucha gracias por comentar. Muy de acuerdo con su comentario. Saludos flamencos.