Asistimos a la inauguración de la temporada de otoño de la Tertulia Cultural Flamenca El Pozo de las Penas, en el flamenquísimo pueblo de Los Palacios y Villafranca (Sevilla). Nos alumbra con su saber el tesorero, Alfonso Vázquez, quien define perfectamente el sentido de esta programación: «Lo dedicamos a esos árboles que han perdido hojas por la edad, pero aún tienen las raíces profundas y tienen mucho por enseñar». Esta peña llena de buena afición sabe dar su sitio al principio intergeneracional del flamenco: ni por joven ni por maduro ni por mayor, todos tienen su lugar y respeto en esta veterana tertulia que ya cumple 75 años. ¡Ahí es ná!
La protagonista de la noche fue Carmen Ledesma, el magisterio del baile de raíz, de tradición, de savia atemporal, de cuerpos que bailan al cante. Estuvo acompañada de un cuadro bien elegido por ella misma, los cantaores Moi de Morón y Luis Ortega, y el guitarrista Emiliano El Liti. Un atrás perfecto para que el público vibrara y sintiera la emoción que atesora el flamenco. Incluso hubo quien no pudo reprimir las lágrimas. Y es que cuando las cosas se sienten de verdad, se reciben con la misma verdad y es imposible no sentir una emoción que se produce sólo en la individualidad de cada espectador. Porque aunque el flamenco es ese instante de comunión entre un número de personas, la reacción es única y personal. Por eso se entiende o no se entiende, es el arte frente a una misma y una misma ante el arte.
Abrió el recital un solo de guitarra de Emiliano El Liti que nos llevó en volandas por un recorrido de acordes que llenaron el espacio de flamencura y musicalidad, para avivar el apetito de los asistentes allí convocados, que llenaban la casa hasta la corcha. Lo que se dice no caber ni un alfiler. Y con esta antesala musical, completaron el escenario Moi de Morón y Luis Ortega, abriendo el cante con alegrías y cantiñas. Dos cantaores requeridos por su buen hacer, el primero por su solera moronera y el segundo, más joven, haciéndose un espacio propio. Alegrías que llenaron de compás las tablas del Pozo de las Penas. La emoción, las ganas de disfrutar y la expectación ya estaban sembradas. Echamos de menos a Mari Peña, anunciada en el cartel, a quien un pequeño contratiempo de salud le impidió acudir. Le deseamos desde aquí una pronta recuperación.
«Carmen Ledesma es una grande del flamenco. Del baile sevillano. Ella nos recuerda quiénes somos y de dónde viene este arte universal que enorgullece a quien se acerca a sentirlo. Es muy sencillo adorarla y admirarla cuando la vemos en escena, con su generoso cuerpo contándonos la historia bellamente descrita de un taranto, de una regia soleá, de las acompasadas bulerías»

Así, con un público ávido y con ganas de más, Carmen Ledesma se hizo dueña y señora del escenario, que crujió al sentir su paso seguro, sus pies de reina de la maestría indiscutible. Y es que cuando Carmen Ledesma se coloca en el centro del escenario y alza los brazos al cielo se convocan todas las fuerzas de sus ancestros en la memoria colectiva. Nos traslada al recuerdo de los tiempos pretéritos donde las raíces daban vida a grandes troncos del baile hasta llegar al gran árbol de nuestros días. Carmen Ledesma es la magia que convoca a todos los espíritus del baile para llevarnos en volandas a la imaginación de la realidad que expresa con sus movimientos, cuando se recoge ante la pena, o abre su pecho con las manos en cruz o esconde la cara entre sus brazos trenzados para ahuyentar la tragedia, o se pasea de un lado a otro con la cara alta de soberana del baile.
Carmen es chamánica, nos embruja con los golpes marcados a compás en su propio cuerpo, con sus desplantes mirándonos a los ojos buscando nuestra complicidad, con unas palmas que rompen el silencio de los muertos. Nos embelesa cuando invita al cantaor para que se acerque hasta ella y le baila a su cante, enredando las manos y los brazos en los tercios que salen de su boca, en cada quejío, en cada aliento. Y el conjuro se consuma con un público erizado de pies a cabeza exhalando oles y aplaudiendo como queriendo formar parte del escenario. La bailaora ya sabe que ha conseguido que su público sienta, vibre, se estremezca en latidos acelerados y conviva con ella en la pócima mágica del arte flamenco. Un don sólo compartido por los seres elegidos del arte de lo jondo.
Es muy difícil comprender realmente quién es Carmen Ledesma y qué representa ella en el baile flamenco cuando la vemos en su eterna sencillez, su prodigiosa cercanía, su maternal humildad, y su manera tan humana de pararse en el escenario. Unas formas y maneras que nos evocan toda la historia del baile flamenco, atenta a cada movimiento, con el mando en su mano para que cantaores y guitarrista se acoplen a su dictado. Y es que Carmen es una grande del flamenco, del baile sevillano. Ella nos recuerda quiénes somos y de dónde viene este arte universal que enorgullece a quien se acerca a sentirlo. Al mismo tiempo, es muy sencillo adorarla y admirarla cuando la vemos en escena, con su generoso cuerpo contándonos la historia bellamente descrita de un taranto, de una regia soleá, de las acompasadas bulerías que nos regaló anoche.
Pero además, es maestra, y como tal llama a escena a bailaoras que se encuentran entre el público para que la acompañen en una improvisada masterclass que nos deja atónitos y sorprendidos. Nadie se espera una reacción así, tan natural, en un escenario. Su improvisada escuela de baile convirtió de nuevo en alumnas a Alba Serrano, Juani Ramírez, Charo Pozo y Berenice Jurado, que al terminar la noche interpretaron para todos la coreografía diseñada para el cuadro flamenco por la magnífica bailaora Carmen Ledesma.
Con el corazón henchido de emociones, tenemos que felicitar al Pozo de las Penas por su magnífica elección y auguramos una temporada de otoño brillante y plena de sabiduría.
Ficha artística
Recital de baile de Carmen Ledesma
Tertulia Cultural Flamenca El Pozo de las Penas
Los Palacios y Villafranca, Sevilla
7 de noviembre de 2025
Baile: Carmen Ledesma
Cante: Moi de Morón y Luis Ortega
Guitarra: Emiliano el Liti









































































