En el mismo espacio en que Patricia Guerrero ejecutó su última propuesta junto al Ballet Flamenco de Andalucía días atrás, uno de sus anteriores componentes, el bailaor granadino Agustín Barajas, deleitó con su estreno a un público soberanamente entregado a partir de una obra minimalista a la par que vanguardista con guiños a los maestros del baile de la tierra. Fue en el patio del Colegio Mayor Santa Cruz la Real, en pleno barrio del Realejo granadino, en el claustro principal. Tan sólo el espacio ya invita a disfrutar de la arquitectura, que poco tuvo que ver con la arquitectura del baile de Barajas. Si el lugar físico data de la época de los Reyes Católicos, la construcción del espectáculo del bailaor lo hizo sobre un boceto del futuro. La danza contemporánea flamenca asumió con libertad expresiva las nuevas tendencias que salen del corazón de este artista, no así sucediendo con el cante en general, ciertamente inmovilista y asediado por quienes quieren que sea una tumba musical.
Agustín Barajas es un bailaor de largo recorrido, con décadas de experiencia sobre un escenario, y presentó una creación compleja. No puede separarse del poeta universal más granadino que haya existido, aunque quiera, de ahí que recurra incansablemente a su figura y a su poética en una posición ciertamente maniqueísta lorquiana para aderezar todo lo que es capaz de mostrar en las tablas.
Duermevela es el título de este nuevo proyecto que aúna, según el programa de mano, la recreación de un mundo de belleza surrealista, una introspección profunda, donde el personaje principal enfrenta al Yo emocional y Yo racional. Un viaje nocturno a través de los sentidos, conectando las emociones con las etapas del descanso. Con esa descripción puede pasar de todo. Se puede entender todo y nada. Por tanto, solo cabe disfrutar del baile y de las coreografías para al menos entender las interioridades e inquietudes de un bailaor en pleno crecimiento.
Sonó en el silencio del claustro un reloj y una sonanta de fondo, al compás de unas campanas que dieron paso a la voz en off de Camarón de la Isla con la Nana del caballo grande. Asomaron tímidamente los componentes del cuadro musical, los guitarristas Rubén Campos y Marcos Palometas, las cantaoras Aroa Palomo y Marta la Niña, el percusionista Miguel el Cheyenne y el trompetista Erik Sánchez tras unos biombos que sirvieron de soporte escénico a Agustín en otras estampas posteriores. Vestido de verde, con atuendo nazareno, capa y capirote con la cara al aire, se escuchó la voz en off del bailaor mientras éste comenzaba la recreación de su Yo personal y su Yo racional. Danza contemporánea con retintes flamencos en el trasfondo que dieron paso al canto de nana operística Duérmete niño y a la profundidad de la trompeta de Sánchez evocando cierta locura transitoria en el baile. Agustín supo aguantar los silencios, rellenarlos, domarlos con un buen uso del braceo. Recitó parte del Zorongo gitano de García Lorca y dio la señal a Sergio Gómez El Colorao, que le invitó a bailar por alegrías. El uso de los elementos escénicos, unas puertas a modo de telón de fondo de las que entraban y salían los artistas, dio mucho juego y ayudó consecuentemente a dibujar el argumento que Barajas quiso transmitir, aunque no siempre fue fácil adivinar.
«Agustín Barajas presentó una creación compleja. No puede separarse del poeta universal más granadino que haya existido, aunque quiera, de ahí que recurra incansablemente a su figura y a su poética en una posición ciertamente maniqueísta lorquiana para aderezar todo lo que es capaz de mostrar en las tablas»
Miguel Poveda fue uno de los invitados de lujo, quien, desde la tribuna del claustro de la primera planta y en la retaguardia de la caja escénica, lanzó el eco del Silencio, poema lorquiano al que Barajas dedicó su estampa más intensa, interiorizando el cante y sintiendo al poeta sin más filtros que el flechazo del mensaje.
El cambio de tercio trajo la imagen y semejanza de un caballo por el escenario, pulcro en blanco con careta en la cabeza y cante por farrucas del Colorao. Pudimos ver un recorrido de la historia del baile flamenco granadino con guiños a los clásicos como Manolete o Mario Maya conjugadas con la renovación que veremos en unos años en los escenarios. Agustín, ademas, jugó con el espacio, con su imagen reflejada en los espejos, le habla a su otro yo y es aquí donde el público puede empezar a entender el sentido de la obra sin leer el programa de mano. También hubo homenaje a otro grande, don Enrique Morente. Rubén Campos y Marcos Palometas calcaron a la perfección la rondeña de Montoya a la que Morente puso letra en el Pequeño Reloj con la interpretación envidiable del Colorao por granaínas con letra lorquiana, de nuevo, y que dieron paso al taranto tal y como lo grabó Morente en el Lenguaje de las flores. Se cedió el protagonismo a Alberto Sellés al baile, vestido de negro y con transparencias. Fue contundente, por momentos varonil, por momentos diverso, excelente en la verticalidad y las hechuras. Retomó el protagonismo Agustín por seguiriyas, las de Silverio Franconetti o más bien las de Poveda, o más bien las de Lorca; en definitiva, fueron de los tres porque Poveda cantó el poema a Silverio de Lorca por seguiriyas. Lo telúrico del baile se acompañó de la fuerza expresiva de la letra y la música.
Para cerrar el círculo de los distintos Yo que quiso mostrar Agustín, triunfó el rojo de su pantalón y la capa-gasa que usó para moverse por el escenario por soleá con una entrega absoluta, casi enduendado y olvidándose de que había público. Larga ovación y larga entrega de aplausos para el alumno aventajado de la gran Mariquilla que deja su huella en esta primera bienal de flamenco granadina.
Ficha artística
Duermevela, de Agustín Barajas
I Bienal de Flamenco de Granada
Colegio Mayor Santa Cruz la Real, Granada
11 de septiembre de 2025
Baile: Agustín Barajas
Cante: Marta la Niña, Aroa Palomo
Guitarras: Rubén Campos, Marcos Palometas
Percusión: Miguel el Cheyenne
Trompeta: Erik Sánchez
Colaboraciones especiales: Miguel Poveda, Alberto Sellés






































































