Juan Antonio Hidalgo Murube, para el flamenco Juan Murube (Sevilla, 1978), es un cantaor joven, un flamenco ecléctico, capaz de aunar las formas tradicionales y otros géneros musicales en su carrera artística que viene desarrollando entre España y el extranjero. Es más, en las formas del flamenco busca a menudo un giro moderno, o modernista, sin que por ello abandone el gusto por lo más enraizado, por el clasicismo. Un flamenco inquieto, vital, abierto, en definitiva.
En su casa y las peñas ha tenido vivencias muy formativas. Su padre, Antonio José Hidalgo, ha sido directivo de la Peña Flamenca de Bellavista, uno de los mejores aficionados que conozco y de elegancia personal. La última vez que coincidimos los tres fue en el homenaje a Márquez el Zapatero en Sevilla, al que su hijo venera y sigue en los cantes de Triana, y al que todos admiramos por su arte y su humildad y, por ello, lamentamos su fallecimiento hace pocos meses.
Juan canta en prestigiosas compañías y tablaos flamencos de Sevilla y Madrid. Ha compartido escenario con artistas flamencos de la talla de Márquez El Zapatero, Manuel de Paula o Enrique El Extremeño, entre otros. Ha cantado para los bailaores Antonio Canales, Pepe Torres, Andrés Marín, Patricia Guerrero, etc. Pueden ver su biografía y trayectoria en su web.
De él ha escrito en 2016 Marcos Escánez, mi querido amigo y director de la desaparecida Jondoweb, donde tanto he publicado, estas palabras tan halagüeñas: «Juan Murube no se parece a nadie… Así que con él nace un nuevo perfil de cantaor flamenco». Sin duda es peculiar, personal, si bien se le puedan reconocer diversas influencias como las indicadas de Márquez El Zapatero, Morente, etc. Pero hay algo en su expresión final que lo hace singular, una entrega intensa, la apertura rítmica, el paladar musical, el gusto, etc. Camina entre dos veredas siempre, lo flamenco y lo no flamenco, algo que debe considerarse como un mérito, una capacidad que no todos los flamencos tienen, aunque esto pueda desviarlo de una entrega más amplia al flamenco.
Su primer cedé, Bellavista, un homenaje a su barrio sevillano, fue toda una declaración de intenciones. Es un disco flamenco, desde luego, pero tiene aportaciones más allá de la austeridad instrumental y de los cánones consabidos. Uno de los temas que puede ilustrar lo que digo es el de los tientos, titulado Fantasía por tientos, precisamente, pues son tientos, pero con unos arreglos musicales donde no está presente sólo la guitarra, con esos aires orientales. La letra es de un tal José Cenizo, que esto escribe, lo que me llena de orgullo y satisfacción y me hace sentirme como un rey, un rey bueno y feliz como un niño, no uno corrupto y perverso. Os dejo dos letras de este corte, una de carácter amoroso picarón y otra de perfil de denuncia contra la hipocresía:
¿Qué es lo que pasó en la alberca
que se puso templaíta
el agua que estaba fresca?
Cuanto más cobarde eres
más valentía aparentas,
ya te llegará el momento
que arrastraíto te veas.
Puede consultarse en este enlace.
«Cambiático es un trabajo ecléctico, mezcla de flamenco y de versiones de grandes canciones popularizadas a lo largo del tiempo y que ya forman parte del imaginario musical de todos, siempre renovable, como hace Murube con pasión y conocimiento»
Y en 2024 editó Cambiático, otro ejercicio de diversidad musical y caminos distintos de hibridación estética, así como de preocupación por los problemas de nuestro mundo actual. Puede escucharse en Internet en diversas plataformas.
En este trabajo está junto a Salvador Titi (piano y teclados), acompañado de otros músicos que aportan dinamismo y variedad al disco: Gori Mazo (guitarra eléctrica y mandola), Karol Marin (bajo eléctrico y percusiones), Miguel Ángel Candela (saxo), Daniel Abad (contrabajo), Selu Sarmiento (percusiones) y Froiber Maya (percusiones). Se compone de seis temas que comento a continuación.
La Fuente del Parque, con música y letra de Juan Murube, tiene hermosas letras amorosas. Usa símbolos del agua y de la fuente a modo de alegoría. En el marco de las bulerías, este cante me gusta:
A la fuente del parque
fui a beber
a contarle a la fuente
toíta mi sed.
Dos Gardenias, claro, es una versión de la canción popularizada por Antonio Machín, con Salvador Titi al piano. Tiene un tono íntimo con bajos cálidos. Nos ha gustado, si bien no está dentro del ámbito flamenco, como tampoco la versión de Tarde del Trópico, una canción salsera de abundante instrumentación, con letra del poeta Rubén Darío.
Sí es propiamente flamenca, con sus peculiaridades, Liviana Five, con Salvador Titi (piano, teclados y bajo), Miguel Ángel Candela (saxo y ewi), Selu Sarmiento (tabla y cajón) y Gori Mazo (guitarra eléctrica). Es más jazzística que flamenca. Se abre con grito de seguiriya y luego encara la métrica y melodía de la liviana:
Cuantos más caminos
llevome andaos
más vereítas me quedan
de pernoctao.
Caminito es otra versión con varios instrumentos y percusiones. Hermosa versión en aire de bulerías. Un tema fresco, con buena instrumentación.
Por último, dando título al disco, Cambiático, de nuevo letra y música del cantaor, es, temáticamente, una denuncia de la evidente degradación de la naturaleza. Aparece a modo de rumba salsa.
«Recicla tus actos, contra la hipocresía… la basura del río al mar viene bajando…», me recuerda algo a Kiko Veneno.
En fin, como decíamos, un trabajo ecléctico, mezcla de flamenco y de versiones de grandes canciones popularizadas a lo largo del tiempo y que ya forman parte del imaginario musical de todos, siempre renovable, como hace Murube, quien no sabemos qué nueva aventura musical, en lo discográfico, abordará, pero sí estamos seguros de que lo hará con pasión y conocimiento.
→ Juan Murube, Cambiático, 2024










































































































