José María Velázquez-Gaztelu es toda una institución en Nîmes. De hecho, el año pasado recibió la Medalla de la Villa por su aportación a la promoción y difusión del flamenco. En esta nueva edición, el comunicador arcense ha regresado una vez más al Festival de la ciudad para disfrutar de su programación y, de paso, brindar una conferencia sobre un tema que conoce mejor que nadie: la legendaria serie Rito y geografía del cante y, más concretamente, la presencia de los gitanos en este documento televisivo de incalculable valor.
No había una silla libre en el amplio ambigú del Teatro de Nîmes a la hora prevista para la charla. Velazquez-Gaztelu, recibido por la directora artística del certamen y responsable del coliseo, Amélie Casasole, y asistido en tareas de traducción por Nadia Messaoudi, empezó recordando que en 2025 se cumplieron seis siglos del primer registro de la llegada de los gitanos a España. En concreto, el 14 de enero de 1425, cuando ingresa en la zona de Zaragoza un grupo de gitanos procedente de Francia que se identifican como peregrinos. “La suya es una historia turbulenta y singular, porque supone el choque de dos civilizaciones muy diferentes”, comentó remontándose al origen indio de la comunidad, según han acreditado los filólogos. “La entrada en Europa es el momento crucial, en tanto se inicia el proceso que cambiaría sus circunstancias vitales. Tras siglos de nomadismo, se convierten en peregrinos y penitentes, en busca de rendención”.
Velázquez-Gaztelu recreó esa llegada en grandes caravanas, a caballo o a pie, al tiempo se iba generando en torno a ellos toda una mitología. “Habiendo vivido en campo abierto, sustentados por medios naturales, se hallan de pronto a las puertas de las grandes ciudades europeas. Y se enmascaran de nobles o pecadores arrepentidos. Cuando la máscara cae, empiezan las pragmáticas y las leyes persecutorias”. La brutal represión de los gitanos, según recordó el periodista, incluía toda clase de sevicias. “El poder político y religioso iba a iniciar una verdadera persecución, con prohibición de viajar libremente reunirse, utilizar determinadas prendas… Y condenas a trabajos forzados, galeras o incluso la pena de muerte”.
«Andalucía se convirtió en una tierra de promisión, un alto en el camino que derivó en una situación de acomodo. El nomadismo va dando paso a un constante asentamiento. Es el lugar donde el gitano encuentra suficiente motivo para quedarse»
No obstante, la charla del gaditano iba a poner muy pronto el foco en la música que iba a surgir de la asimilación de ese pueblo en el territorio sur de la Península Ibérica. Para ello, invitó a ver una grabación de Rito y geografía del cante que data de los primeros años 70 del siglo pasado, y “que tiene un valor antropológico, pues refleja una forma de vida que posiblemente hoy no existe”, y donde los espontáneos intérpretes se comunican en una mezcla de portugués y caló.
No es el único de los tesoros audiovisuales que compartió en esta cita para ilustrar cómo “Andalucía se convirtió en una tierra de promisión, un alto en el camino que derivó en una situación de acomodo. El nomadismo va dando paso a un constante asentamiento. Es el lugar donde el gitano encuentra suficiente motivo para quedarse”.
Asimismo, Velázquez-Gaztelu rechazó la idea de un origen del flamenco “como una circunstancia exacta y determinada”, sino como un proceso de formación tan lento como misterioso. “Sí puedo ver una serie de músicas y ritmos que se han ido ensamblando hasta que dan pie a algo que hoy llamamos flamenco”, asevera. “El flamenco aparece como emanación o mestizaje de diferentes corrientes, al tiempo que se van creando barrios gitanos como Triana, Santiago y San Miguel en Jerez, o Santa María en Cádiz”.
El resto de la historia es bien conocida. El arte se va lentamente profesionalizando para que, a mediados del siglo XIX, podamos tener en España testigos tan célebres como Byron, Liszt, Victor Hugo, Gautier, Richard Ford o Stendhal, que “hallaron unos cantes y danzas de gentes que poseían el misterio de una civilización escondida. El flamenco empieza a manifestarse fuera de su ámbito doméstico, e inicia un viaje por los más prestigiosos escenarios del mundo”. ♦




































































