Si hace falta recordar quién es Mercedes Luján, lo recordamos, empecemos por ahí. Mercedes Luján es flamenca, guitarrista, compositora, de Murcia y más paya que un almendro. Completita. La parió el arte por los cuatro costados. Es nieta del Maestro Palmita, guitarrista jerezano que fue discípulo de Javier Molina. Y de ahí en adelante, todo su árbol le va aportando esencia, sensibilidad y personalidad.
Ahí comienza su primer proyecto discográfico, en su origen. Con Carlos Latre como maestro de ceremonias, con la guitarra de su abuelo, con sensatez y humildad se sienta Mercedes delante del Auditorio Margarita Lozano casi lleno y toca por soleá. Tímida pero valiente. Tan valiente que va a desgranar el disco en el mismo orden en el que aparecen las pistas. Esto nos dice que es un disco conceptual y que todo tiene un porqué.
«Si hace falta recordar quién es Mercedes Luján, lo recordamos, empecemos por ahí. Es flamenca, guitarrista, compositora, de Murcia y más paya que un almendro. Completita. La parió el arte por los cuatro costados. Es nieta del Maestro Palmita, guitarrista jerezano»
Los cuatro primeros toques se ubican en la tradición, en la memoria, en la raíz. Sigue por malagueñas y abandolaos acompañada por Alonso Núñez ‘Rancapino chico’, que le aporta profundidad y un sentido hondo. La artista se va soltando por bulerías, con pulso y con el arrope de David Batista y Farru de los Carrillos, que consiguen que la pieza no se venga abajo. Traza en el compás ideas que su abuelo le dejó. Desarrolla el sonido y traduce así la esencia de su vertiente jerezana. Se despide de esta primera parte con idea y vuelta, guajira, con el bajo de Dani Noel, en el que ya asoma la patita el sonido contemporáneo de la mano de los vientos: Miri Moreno en el saxofón alto y la flauta, y Jessica Estévez en la trompeta con sordina. Mercedes aprovecha siempre para dar visibilidad a las mujeres instrumentistas y nos ofrece un sonido envolvente que ha descafeinado su origen.
Vuelve Carlos Latre al humor y a presentar lo que se viene, la revolución sonora. Se despide recitándole a la nieta de ‘El Palmita’ mientras ella le acompaña por soleá. Un Latre que se corona siendo sincero, agradecido, generoso, poético.

Vamos al turrón, segunda parte: taranta. Suspiro. Cuánto daño ha hecho Paco de Lucía, válgame Dios. Cuánto Dios. Ya le sale el carácter a las seis cuerdas. Ya es la Mercedes que esperábamos: expresiva y concentrada. Por levante comienza el punto de inflexión del sonido flamenco de la sonanta. Empieza a hablar la música, a gritar libertad. En este camino incierto es donde Mercedes tiene más que decir, que aportar. Nos faltaba un trombón, el de Santi Novoa, que entra por alegrías, y todo el cuadro instrumental lleva a Mercedes Luján hasta la Puerta de Tierra. Si no se ubican, no sigan, porque llega Pepe de Pura y nos pone rumbo a Huelva, a la de la sierra. Montse Cortés aterriza para subir el nivel y darle más quilates a este encuentro. No consigo quitarme a Paco de Lucía de la cabeza mientras la cantaora catalana brilla con un cante magnético y se atreve con el ‘reniego’ de Tomás Pavón por tangos. Remata por bulerías doña Lole Montoya, cante trianero de frescura y color. Lole es otro mundo, donde el flamenco se conjuga en tiempos atemporales, esencia intacta. La ovación del público es un abrazo simbólico de agradecimiento y admiración. Toda la segunda parte ha sido un diálogo fluido de música, especialmente de cante y de toque. Como aficionada, he pasado muy por alto el toque en algunos momentos, porque si en algo se ha equivocado hoy la Luján ha sido en no saber medir la carga artística de quienes la acompañan. Inconmensurable, del primero al último.
«Taranta. Suspiro. Cuánto daño ha hecho Paco de Lucía, válgame Dios. Cuánto Dios. Ya le sale el carácter a las seis cuerdas. Ya es la Mercedes que esperábamos: expresiva y concentrada»
Se despide Mercedes Luján con la bulería El corazón de Dios, un tema dedicado a la esclavitud infantil y que todo lo que se recaude con él irá para esta causa. Por supuesto, fin de fiesta con todos los cantaores. Disfrutamos de la personalidad de cada forma cantaora: la anarquía de Pepe de Pura, el fraseo de un Rancapino Chico espléndido, el quejío de Montse Cortés y la maestría de Lole Montoya.
Mercedes Luján nos ha presentado un toque intenso, pero generoso, con matices pero sin empalagar y con unas intenciones que poco a poco la consolidan en el mapa del toque y la composición flamenca actual. Ha demostrado con su discurso que no tiene pelos en las cuerdas. Tampoco le han bastado cuatro reconocimientos y un par de vueltas al mundo para meter la guitarra en su funda y no volverla a sacar. Hay esperanza. Hay Mercedes Luján y cuerdas para rato.
Ficha artística
Origen y Revolución, de Mercedes Luján
Auditorio Margarita Lozano, Lorca (Murcia)
7 de noviembre de 2025
Guitarra solista: Mercedes Luján
Percusión: José Córdoba ‘Moskito’
Palmas: David Batista y Farru de los Carrillos
Trompeta: Jessica Estevez
Flauta y saxofón alto: Miri Moreno
Bajo: Danie Noel
Trombón: Santi Novoa
Presentador: Carlos Latre
Colaboraciones: Alonso ‘Rancapino Chico’, Pepe de Pura, Montse Cortés y Lole Montoya








































































