Con el reposo de siete días, aun me duelen las carnes de los siete cantes con los que Delia Membrive me crujió. Vino extraordinariamente acompañada, como merecen las grandes ocasiones. Con los mejores palmeros que pisan los entarimaos del flamenco: Juan Diego y Manuel Valencia, pergeñando el compás sin alharacas, marcando los tiempos con suavidad, sin meter bruscos los pies, erigiéndose como metrónomos lebrijanos de enjundia al socaire de una garganta preñá de matices rajaos. Parte de culpa de que la cantaora malagueña estuviera como en brazos la tuvo la sonanta de Rubén Lara, que se mostró disfrutón, rebosante de flamencura, no solo en las falsetas, sino en los rasgueos redoblaos, los cierres con ligue, los silencios zalameros y las filigranas a tiempo y contratiempo con los que bordó un acompañamiento que hizo lucir más si cabe el repertorio canónico y ortodoxo –y sin embargo fresco– que nos regaló Delia para el regusto de los paladares que saben istinguí. A los jartibles nos faltó escucharla quejarse por seguiriya. O en su defecto por tonás. Incluso unos fandangos hubieran valío. Pero nos dejó con la miel en los labios con ganas de más, la mu canalla. No se guardó nada, entiéndanme, porque desgranó el recital con absoluto respeto y entrega en el templo del flamenco sevillano.
«Málaga está que da gusto. Pega uno un zapatazo y de la polvarea resurgen voces desconocidas para el gran público que atizan revolcones como los que nos endiñó Delia Membrive. Ahí quedó para siempre la noche en la que esta malagueña cautivó a Sevilla»
Principió fuerte, arremangándose por soleá, a bocajarro, salpicando con arrojo desde que abrió la boca una voz henchida de campanas gordas, conocimiento y seguridad, con melismas quebraos y personales. Se acordó de El Chino de Málaga, de Camarón y Triana, tremendamente valiente, flamenquísima y distinta. Dominando en los altos potentes y cobijándose en los medios, con graves rizaos y agudos sin estridencias ni chillíos. Le endosó a la malagueña de El Mellizo la jabera y los verdiales en la tanda de abandolaos que muchos dicen que no le pegan a lo de Cádiz. Me sonaron a gloria. La caña, gustosamente empetá, la llevó con aires bailables pero plena de empaque. Lo más flojillo del recital fueron los tientos. Una tontería que le perdonaron mis oídos inmediatamente por el guiño delicado que le hizo a Gaspar de Utrera y cuando se enfrascó en los tangos, los manidos de Juana la del Revuelo, que sirvieron con aplomo de tributo a Sevilla. Trenzó guirnaldas de colores de manera implacable, rontunda y jonda en las cantiñas, donde descolló en las evocaciones de las alegrías de Córdoba y los ecos de Pinini. Uno de los mejores momentos de la noche junto con la soleá y las bulerías del final. Pero antes ahogó nuestras expectativas de arañarnos con la seguiriya y la trocó por los cantes mineros, llevados con dulzura y fraseos perfilaos. La fiesta por bulerías fue el acabose, donde desatada, caliente y dispuesta a dejarse los restos echando las asaúras, lo mismo se miró en Fernanda y Bernarda que le cosió encajes de bolillos a las letrillas de El Chino provocando zamarreones en el respetable. Las abrochó con unos cuantos cuplés garrapiñaos. Se fue con la talega llena de oles, una ovación de aplausos sinceros de gratas sorpresas y la admiración de Torres Macarena y este crítico. Quédense con su nombre. Y a ver si se enteran programadores y peñistas que hay más nombres para poner en los carteles. El de Delia Membrive bien merece su sitio como cantaora de altura en las mejores tablas y festivales. Málaga está que da gusto. Pega uno un zapatazo y de la polvarea resurgen voces desconocidas para el gran público que atizan revolcones como los que nos endiñó Delia. Ahí quedó para siempre, en el recuerdo de los buenos aficionaos, la noche en la que esta malagueña cautivó a Sevilla.
Ficha artística
Recital de cante de Delia Membrive
Peña Flamenca Torres Macarena, Sevilla
10 de enero de 2026
Cante: Delia Membrive
Guitarra: Rubén Lara
Palmas: Juan Diego y Manuel Valencia






































































































