Ya habíamos probado las mieles de su garganta rozá de alfileritos calientes escuchándola atrás, cantándole al baile. Hacía catorce años que no se enfrentaba a los cabales del templo del flamenco sevillano a pecho descubierto. Y se fajó los machos, apretó los puños y echó las higaíllas con la verdá por la boca, dando absolutamente todo lo que tenía. No vino a demostrar nada, sino a disfrutar en su casa, a pesar de que temblaba como un flan y sudaba nerviosita perdía. Se relajó el tragaero de esta flamenca de bandera y regaló un recital rotundo, impoluto, preñao de pellizcos, desde que salió por el camerino estrujando los corazones de la afición con el corrío de 400 son los míos, que abrochó después crujiendo el azote seguiriyero de los lamentos de Paco la Luz y el arañón del cambio de Juanichí El Manijero con el que acabó revolcá en sangre, hasta el gustoso fin de fiesta con el que culminó la algarabía.
Cristina Tovar es una cantaora valiente, sincera, sencilla… Mu flamenca. Se rompe la nuez en las embestías empujando el cante, hasta levantarse levemente de la silla, como si ayudara a elevar el gañafón a la altura del izquierdo. Lo importante es transmitir o no transmitir. Y el empaque de Cristina es arrollador. No deja a nadie indiferente. Se rebusca con enjundia y te zamarrea los cordeles del tendeero, dejándote la ropita blanda y las carnes abiertas. Pa tortease la cara de regusto. Dio un recitalón, vamos. De los que gustan a los flamencos rancios y entendíos.
«Regaló un recital rotundo, impoluto, preñao de pellizcos, desde que salió por el camerino estrujando los corazones de la afición con el corrío de 400 son los míos, que abrochó después crujiendo el azote seguiriyero de los lamentos de Paco la Luz y el arañón del cambio de Juanichí El Manijero con el que acabó revolcá en sangre»
Templó los bajos con dominio en la malagueña de El Chato las Ventas, poco usual en los repertorios de la mayoría de cantaores. Y a falta del segundo cuerpo, le endosó un cartucho de abandolaos, principiando por el fandango de Lucena para lucirse en los melismas con los que abordó la jabera y el jabegote que me sopló mi amigo Antonio Conde que ellos lo llaman el de Paquito el del Gas. La guajira fue la evidencia de que Cristina se pasea a su antojo por los rincones del compás, porque entre las mecías de cada tercio, se colaba y salía donde le daba la gana sin perderse, conjugando la melaza melódica del palo con la jondura de su gañote adoquinao de punzañitas hirientes. Lustrosa y brillante estuvo en los tangos, sobraísima de compás, con el consiguiente tributo a Pastora. Pero se marcó el tanto de la singularidad cuando enjaretó la policaña con soleá apolá y un puñao de letras de El Zurraque de Triana. Lo mismo tierna al acordarse de Pinea, que briosa y con trapío en las cadencias y altos de Ramón el Portugués, por citar algunas. En las cantiñas y bulerías de Cádiz reincidió al doctorarse en el son, cogiendo el ritmo de la espuma de las olas. Y luego la arroparon en un fin de fiesta marca de la casa, con Jesús Flores, Anabel e Inma Rivero, Juan Cantarote y unos cuantos más que pueden disfrutar en el vídeo.
Los tangos partieron el recital en dos y volvió al proscenio en solitario Rubén Romero, para afinar en tono de rondeña con remate de bulerías la guitarra que se compenetró durante la noche con Cristina, musical y mediosa. Las palmas de Roberto Jaén (tremenda su pataíta después) y Dani Bonilla marcaron las vereas del soniquete sin adornos embrutecíos, otorgándole la base justa y apropiada para que Cristina fuera en volandas quebrando los tiempos a voluntad. Pa eso sabe, puede y quiere, porque anda curtía para el baile, pero no viciada. Supo cambiar de registros cantando palante postulándose sin pretenderlo como una de las cantaoras a tener muy en cuenta no solo como integrante de los cuadros de bailaores, sino para presentar su propuesta como cantaora por derecho para el disfrute de los aficionaos.
Como dijo mi amiga Pastora Filigrana, Cristina es sinceramente el cante. Y le robé el titular.
Ficha artística
Recital de cante de Cristina Tovar
Ciclo Empeñados por Sevilla, Unión de Peñas Flamencas de Sevilla
Peña Flamenca Torres Macarena, Sevilla
21 de febrero de 2026
Cante: Cristina Tovar
Guitarra: Rubén Romero
Palmas: Dani Bonilla y Roberto Jaén
















































































