El Ayuntamiento de Utrera, a través de la Delegación de Cultura y Patrimonio Histórico, ha inaugurado el Rincón Bambino, un espacio conmemorativo ubicado en el cementerio municipal y dedicado a la memoria de Miguel Vargas Jiménez, conocido artísticamente como Bambino. Este nuevo enclave supone un homenaje a una de las figuras más emblemáticas de la ciudad, cuya voz inconfundible y estilo único dejaron una huella imborrable en la historia del flamenco y la música.
El acto de inauguración ha contado con la presencia del alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, la delegada de Cultura y Patrimonio Histórico, María José García, diferentes autoridades, familiares del artista y vecinos de Utrera que han querido rendir tributo al cantaor local. Durante el acto, el guitarrista Ramón Priego, vinculado al genial cantaor desde su infancia, interpretó varias piezas en su memoria, emocionando con Procuro olvidarte o Virgen de Consolación.
Francisco Jiménez ha destacado en su intervención que «con esta inauguración se le da a este lugar el prestigio que Miguel Vargas tiene y el que él nos da a Utrera». El alcalde ha subrayado también el alcance universal del artista: «Bambino nos trasciende a todos los que estamos aquí, debido a que su finura, su arte y su cante es universal, y con esto, siempre estará vivo en nuestra ciudad».
«Con esta inauguración se le da a este lugar el prestigio que Miguel Vargas tiene y el que él nos da a Utrera. Bambino nos trasciende a todos los que estamos aquí, debido a que su finura, su arte y su cante es universal, y con esto, siempre estará vivo en nuestra ciudad» (Francisco Jiménez)
Durante la inauguración, se ha presentado el primero de los dos monumentos que pasarán a formar parte del patrimonio cultural de Utrera, un busto a tamaño natural realizado en bronce fundido por el escultor José Francisco Blasco Rivero, que lo ha donado para el pueblo. «No dudé en donarlo cuando me dieron la oportunidad de realizar este trabajo, porque el poder hacerlo yo, es un regalo que me ha dado la vida», ha explicado el autor, que ha querido transmitir en su escultura «paz y serenidad, sin que se perdiera la elegancia de la esencia de Bambino».
El busto ha sido instalado junto a los restos del insigne cantaor y los de sus padres, en un enclave que permanecerá como un tributo eterno a su legado. La delegada de Cultura, María José García, ha agradecido la presencia de los asistentes y señaló el carácter simbólico del lugar en el que se encuentra, «junto a Fernanda y Bernarda, a Enrique Montoya y al Niño de Utrera».
Finalmente, Frasca Vargas, sobrina del artista, ha agradecido al Ayuntamiento de Utrera el esfuerzo realizado para hacer realidad este homenaje, porque «él se merecía algo así en su pueblo».






















































































