La garganta oscura de cristales rotos se ha quedao múa. Los caprichos puñeteros del que manda arriba han callao de momento los quejíos de penumbras de Tía Juana la del Pipa. Una cosita fea. Y ahora se está recuperando. Era ella quien tronaba hoy en La Guarida con el guitarrón de Diego del Morao. Está ya en su casa. Pero ha venido en el pecho de ca uno de los que han abarrotao la sala a beneficio, pa sus cuidaos. Mario González, que regenta esta casa, «tiene el corazón mu grande y me lo ha demostrao», decía la hija de Juana emocioná, deshaciéndose en agradecimientos cuando culminó el recital.
El XV Jerez Off Festival de La Guarida del Ángel va dedicado este año al público, ese que se ha metío la mano en el bolsillo con la otra en el corazón y se ha vuelto solidario llenando aquello hasta la colcha. Lole Montoya, al arrope del tocaor trianero Joselito Acedo, sonantista empedernido de bordoneos gordos, matices coloristas y remates recortaos, ha querido cantarle a esa gitana de Jerez con la que tiene en común su hermandad en la fe. Lole ha ofrecío un recital más dulce que el caramelo. Y así os lo cuento.
«Lole se entregó a gusto. Y gustó. Cobijó en su tragaero los melismas aterciopelaos de una voz mítica e inconfundible a la que no le hace falta el grito porque vive en la eterna caricia, cultivando los bajos. Lole es historia viva del nuevo flamenco, creadora de instintos sentíos y una cantaora como la copa de un pino»
Despertó el gañote de seda meciendo la melodía hermosa de cadencias melancólicas con el Dime. Comenzó a derramarse el azúcar desde que Lole abrió la boca, henchida de sensibilidad, procurando momentos cautivadores, con un paladar gustoso, fino y delicado, pero a su vez muy flamenco. O muy jondo. Siguió templándose con Todo es de color. El público quería comérsela en cada uno de los fraseos o envites que engarzaba con un dominio inaudito de la afinación y las modulaciones. En cada respiro le encajaban oles o una ovación. Voló después con La mariposa, bordando en mi memoria el cante a fuerza de sufrimientos.
Que se vaya lo malo y entre lo bueno: el Romero en flor, por bulerías, rebosante de soniquete, con la percusión de Alex y las palmas de Jose y El Quini. Lo hilvanó con una ristra de tangos en los que se reencontró con los ecos de su madre La Negra, cantando en árabe y bamboleándose en las embestías. Con Hojas de menta abrochó de nuevo por bulerías un repertorio clásico de los que entretejía para el deleite de la afición con su querido Manuel Molina.
Lole se entregó a gusto. Y gustó. Cobijó en su tragaero los melismas aterciopelaos de una voz mítica e inconfundible a la que no le hace falta el grito porque vive en la eterna caricia, cultivando los bajos. Lole es historia viva del nuevo flamenco, creadora de instintos sentíos y una cantaora como la copa de un pino. Lole es caramelo.
Ficha artística
Recital de cante de Lole Montoya, a beneficio de Tía Juana la del Pipa
XV Jerez Off Festival de La Guarida del Ángel
Jerez de la Frontera (Cádiz)
3 de marzo de 2026
Cante: Lole Montoya
Guitarra: Joselito Acedo
Percusión: Alex
Palmas: Jose y Quini
















































































