Francisco Javier Auxilia Espinar, nacido en Arahal, en la campiña sevillana, en 1976, es jornalero del campo, dedicado sobre todo al mantenimiento y recolección del olivar. Hombre muy unido a la naturaleza, por tanto, siquiera a través del arduo trabajo, esta experiencia diaria se notará en algunas de sus composiciones, como veremos. Estamos con Reflejos, editado por Pangea, ante su segundo libro de poemas y letras flamencas, cosas distintas, aunque las letras flamencas son poemas, lírica, poesía, claro. El primero, con la misma variedad, se tituló Los ayes del tiempo, de 2022. En poco tiempo, pues, nos ofrece otro libro, el que comentaré.
En la solapa se nos describe al autor como hombre amante del flamenco, gran aficionado, así como de la poesía, por lo que acude a recitales, presentaciones de libros, recitales, etc. Fruto de su inquietud, Reflejos es una mezcla, como decíamos, de poemas y de letras flamencas. Me centraré en las letras flamencas, pues es mi labor crítica en ExpoFlamenco –críticas de libros y discos de flamenco–, una vez que dejé la crítica de libros de literatura y de recitales flamencos, al menos por un tiempo.
Veamos en Arahal, su tierra, en 2022, al cante Sandra Carrasco y El Perrete, a la guitarra David de Arahal, ejemplo de sus letras al cante:
Firma el prólogo el profesor de Educación Física y conferenciante Kisco Vázquez, que escribe: «Las historias de Auxilia no solo son actos que inspiran, sino también las raíces de su poesía. Versos que recorren las vereas del amor, la nostalgia la generosidad, el dolor, la esperanza y la vida misma». Y de las letras dice: «Nacen sin ninguna pretensión, libres, sin ataduras, y quizá por eso te lo digan todo». Ilustra con algunas como estas dos:
Presumes de dar consejos,
pero la sabiduría
la dan los dolores viejos.
Bordaste el descosío
de mi primer corazón.
¡Qué bonitos los hilvanes
y qué bonito el botón!
Pangea ha hecho una buena edición del libro, cuidada, seguida por José Peña Fierro, con fotografía de cubierta del guitarrista y compositor David de Arahal, una silla rota en medio de un camino del campo, muy sugerente. Las fotos y dibujos interiores –algunos a artistas flamencos– son del poeta también, excepto la de la solapa, de Marcos Rodríguez de @cienxcienflamenco, demostrando un interés alto por la variedad artística.
En este enlace de la Cadena Ser pueden ver la presentación del libro en Arahal, 22 de mayo de 2025.
Estas letras flamencas se ajustan, sobre todo, al esquema métrico de los tres (soleá) o cuatro versos –copla o cuarteta asonantada, así como alguna seguiriya–, con algunas muestras de cinco –quintilla, apta para fandangos y derivados–. Veamos algunos ejemplos muy logrados:
A mí no me importa na
que pases por mi puerta
las veces que quieras pasar.
Siempre voy pasito a paso
sin hacer ningún ruío,
que no se entere tu mare
que no es del gusto mío.
Maldita sea la hora
y maldito el día
cuando enterré la raíz de mi sangre
en las carnes mías.
Escribe a diferentes temas: la madre, el amor y el desamor, el dolor y la pena, la muerte, las cosas más sencillas o al modo de vivir con honestidad. En estos campos encontramos, en general, buenas letras, como las anteriores o estas otras:
Lo que de verdad quisiera
es un gran patio blanco
con limones y yerbabuena.
¡Qué gran dolor me dejó
cuando se fue de mi lao
quien mis pasitos guio!
Tanta penita tenía
que pañolitos blancos
negritos se ponían.
El mundo se vuelve loco,
nadie lo puede negar,
que verdad es la mentira
y que mentira es la verdad.
Otras, en cambio, nos parecen más esteticistas, cultistas, ripiosas o bien topiconas y con menos luz, como «Respirando van los peces / por prados y jardines, / van palpitando corales / para mojar tus abriles», «Voy recogiendo nardos / en un jardín de preguntas, / y el jazmín sin respuesta / mientras el sol se derrumba», o más circunstanciales, referidos a personas o lugares, sin alcanzar el vuelo universal. Pero basta con un buen número de buenas letras para que este poeta, este letrista, a quien no conocíamos, nos parezca a tener en cuenta. Como ya lo han tenido, y eso es muy importante, algunos artistas que han cantado sus letras: Ángeles Toledano, El Perrete, Manuel de Tomasa, etc.
Escuchemos a David de Arahal al toque y Ángeles Toledano al cante en la soleá Calle de los resplandores del disco Callejón del arte:
Aquí El Perrete por fandangos en el disco Voces amigas, de 2025, con David de Arahal –el segundo fandango y el estribillo–:
Enhorabuena, pues, a este letrista de raíz, natural, verdadero, íntimo del sol y de la tierra, del olivar y del viento, gran aficionado, hombre cabal que sabe sacar en los tres, cuatro o cinco versos de las letras flamencas, en general, su savia, su luz. ♦
→ Francisco José Auxilia Espinar, Reflejos, Sevilla, Pangea, 2025




















































































