“Porque, al final, más allá del concepto, lo que queda es la Danza. Y la Danza, cuando es verdadera, lo dice todo sin necesidad de explicar nada”. Esta afirmación, con la que concluye el texto del programa de mano de la nueva obra de Jesús Carmona, es a la vez una declaración de intenciones y un aviso a navegantes: no busquen demasiado argumento, no quieran explicárselo todo, esto es lo que hay, lo toman o lo dejan.
Vivimos en un tiempo en que la incomprensión genera pánico, de modo que el espectador necesita significados claros o, en su defecto, explicaciones. La poesía es todo lo contrario, por eso nos hace tanta falta, y este Tentativo. Basado en paisajes reales contiene mucha. El primer espectáculo de Jesús Carmona tras su abrupta salida como director del Ballet Español de la Comunidad de Madrid, estrenado en el centro Matadero de la capital e incluido en la programación del Festival de Jerez, juega más con la metáfora que con la narrativa, más con la ensoñación que con la realidad.
Porque onírica resulta la imagen de un Carmona arrastrando un enorme bulto que contiene cientos de panderetas, como el momento en que sus bailarines empiezan a amontonarlas en sus manos, formando una torre llamada a derrumbarse una y otra vez. En eso consiste crear, parece decirnos. En caer muchas veces y levantarse otras tantas.
Ya el escenario pelado, con la tramoya a la vista y bañado a veces por una luz caravaggesca, nos induce a pensar en un espacio de ensayo, en el que Carmona se encuentra con su compañía. El inicio es todavía una semilla, una idea germinal por pulir que se traduce en una coreografía que, guiada por rotundas percusiones, tiene algo de danza tribal. A partir de ahí, las escenas o paisajes que van a ir sucediéndose apuntan a una búsqueda –que no excluye los hallazgos casuales– de lo que uno quiere decir y cómo quiere decirlo.
«Destaca un Jesús Carmona en plena forma, exquisito siempre en la composición de su figura y sobrado de recursos dancísticos, que con este trabajo manifestaba su deseo de volver a disfrutar creando. Un singular colofón por fandangos por bulerías, el elenco cuerpo a tierra y un bis por sevillanas ponen fin a un viaje extraño, arriesgado, poético, inexplicable»
Carmona no está solo en este viaje. Se hace patente desde el principio la dirección escénica de Luis Luque, así como la musical de Manu Masaedo, ya presente en otros trabajos del barcelonés y también acompañante habitual de Ángeles Toledano, entre otras figuras. Nada menos que dos sets de percusión instalaron al fondo del escenario, además de la guitarra de Kike Terrón.
Ese despliegue percutivo tiene una clara repercusión en el conjunto final, ya que va a dar como resultado una propuesta eminentemente rítmica, y una de notabilísima complejidad, sin perjuicio de las bellísimas voces de Teresa Hernández y Gabriela Jiménez, para mi gusto un tanto ahogadas en reverb hasta el punto de hacer ininteligibles muchas de las letras. También le pondría algún pero a la iluminación, que a ratos dejaba figuras sin iluminar y a ratos cegaba al patio de butacas.
De los paisajes recorridos, me quedaría a vuelapluma con el detalle de Carmona agachado calzando a sus bailarines; algunos movimientos de baile urbano bien rimados con los flamencos; la petenera, con un hermoso baile con mantón que Carmona contempla golosamente desde la silla; la guajira, la zambra de Rafael Romero, el subsiguiente paso a dos que termina con los bailarines hechos un ovillo, rodando por el suelo; el segundo solo masculino de castañuelas que vemos en dos días (¡aquí hay tendencia!), esta vez combinado con una jota; o una versión de La Rosa de Pepe Marchena, de quien nadie podrá decir que está olvidado, porque no ha habido un día en este festival, afortunadamente, en el que no hayamos escuchado algo suyo…
Entre unos números y otros, destaca un Jesús Carmona en plena forma, exquisito siempre en la composición de su figura y sobrado de recursos dancísticos, que con este trabajo manifestaba su deseo de volver a disfrutar creando, y se diría que lo ha logrado. Un singular colofón por fandangos por bulerías, el elenco cuerpo a tierra y un bis por sevillanas ponen fin a un viaje extraño, arriesgado, poético, inexplicable.
Ficha artística
Tentativo. Basado en paisajes reales, de Jesús Carmona
Festival de Jerez 2026
Teatro Villamarta de Jerez
4 de marzo de 2026
Bailarines: Jesús Carmona, Aitana Rousseau, Lucía Campillo, Juan Bravo, Pablo Egea
Músicos: Manu Masaedo, Kike Terrón, José Manuel Martínez, El Peli, Teresa Hernández
















































































Maravilloso espectáculo! Bailad malditos bailad!!! Casi 2 horas!!! Excelente crítica!!!