“En el barrio de Triana ya no hay pluma ni tintero”, según informa el verso más tradicional del cante de debla interpretado a palo seco (sin acompañamiento musical). Triana, barrio de Sevilla, cuna histórica del flamenco, punto de encuentro que chorrea tradición del arte jondo con grandes maestros, desde el mismo legendario cantaor Planeta y otros muchos que vendrían después. El bailaor Rafael García Rodríguez (1932-2010), conocido artísticamente como Rafael ‘El Negro’, nació en esta histórica zona de Sevilla.
Triana, un barrio vinculado al flamenco, es donde Rafael el Negro se crio y comenzó su carrera artística antes de convertirse en figura destacada del baile flamenco. La Alameda de Hércules identifica el barrio arquitectónicamente con sus históricas columnas, la escuela de tonadillera de Adelita Domingo o la mítica academia de baile del maestro Realito, quien daba clases a la famosa pareja infantil de Antonio y Rosario.
En la primera parte del siglo XX, e incluso antes, había en la Alameda un ambiente de bohemia, cuartitos con el aire espeso de humo, alcohol y señoritos que ambientaban las voces de Torre, Tomás Pavón, Caracol o Pastora Pavón, entre muchos otros.
«La escuela sevillana como fue interpretada por Matilde Coral, el estilo poderoso de Farruco, y el aire elegante de Rafael el Negro son elementos fundamentales de la base del baile flamenco como se entiende en la actualidad»
Otro personaje de Triana, el famoso Titi con sus tangos peculiares, muchos en escala menor, dando un aire populachero complementado a menudo por una exagerada sugestiva manera de bailar de perreo con sus movimientos eroticómicos. El popular cantaor catalán Miguel Poveda, con excelente paladar, ha dado nueva vida a los tangos del Titi que ha incorporado en sus espectáculos con su propio baile simpático.
Al otro extremo estético, el baile de Rafael el Negro fue la elegancia esencializada frente al rústico estilo empleado para los tangos del Titi. Rafael el Negro, esposo de la gran bailaora y maestra Matilde Coral, vestía fino, se movía con sobriedad e inspiró el estilo minimalista de una nueva generación. Cuando el bailaor Farruco y Matilde formaron trío con Rafael llamándolo Los Bolecos, fue el bombazo, según recuerda la cantaora María Vargas.
En 1970 el trío ganó el Primer Premio de la Cátedra de Flamencología de Jerez en la categoría de baile, concedido por la organización por su creación como trío. Hoy en día la escuela sevillana como fue interpretada por Matilde Coral, el estilo poderoso de Farruco, y el aire elegante de Rafael el Negro son elementos fundamentales de la base del baile flamenco como se entiende en la actualidad.






































































































