Un año después de que Robert el Moreno se alzara con el I Concurso Internacional de Baile Flamenco Jaleos Extremeños, el Teatro López de Ayala, de Badajoz, lo ha vuelto a acoger para brillar con luz propia en la bulería por soleá y los jaleos, como invitado de la segunda edición del certamen, que anoche fue a manos del madrileño Hugo Sánchez, con lo que el compromiso solidario con ese desconocido mundo cultural de la comunidad autónoma que con tanto tesón defendió y propagó Francisco Zambrano Vázquez cumple con las expectativas y extiende su importancia al mundo del baile.
Y es que no podemos olvidar que fue Zambrano Vázquez –quien firma estuvo como testigo– el que logró, con sus ponencias, que se homologaran los cantes extremeños en los Congresos Internacionales de Flamenco de Benalmádena (1987) y Córdoba (1988), año este último en que refrendó sus intenciones cuando organizó el I Simposio de Arte Flamenco Ciudad de Badajoz, actividad con la que revalidó sus propuestas anteriores cuando, “in situ”, nos detalló las características visuales y sensoriales de la Plaza Alta, el espacio urbano donde se gestó el flamenco pacense.
Es el Centro Internacional de Flamenco Jesús Ortega el que, a modo de exigencia superior, ha recogido el testigo a fin de captar y transmitir ese amplio y vasto mundo que llamamos cultura extremeña, a la que los tangos y los jaleos extremeños pertenecen de manera irrefutable, a más de que ambos están distinguidos como Bien de Interés Cultural de Extremadura desde el 15 de marzo de 2022, de ahí que se haya rendido homenaje a Paco Zambrano otorgándole, a título póstumo, el Trofeo Cero del certamen, galardón que fue recogido por su hija Teresa Zambrano.
Este II Concurso Internacional de Baile Flamenco Jaleos Extremeños, habilitado para edades comprendidas entre los 15 y los 45 años, ha estado conducido cabalmente por Laura Zahínos y María Isabel Rodríguez-Palop, que explicitaron el requerimiento de ejecutar dos bailes, de los que uno de ellos había de ser, obviamente, por jaleos extremeños, contando, asimismo, con una garantía, la competencia incuestionable de los miembros del jurado, y algunas peculiaridades, tal que la apertura a participantes de todo el mundo que –y aquí viene los mejor– han de respetar la música de las escobillas y aplicar correctamente el soniquete de los jaleos extremeños.
Así las cosas, Hugo Sánchez se situó en la primera línea de arte coreográfico, generando sus propias intenciones y proponiendo una ejecución de los jaleos verosímil y eficiente, aportando rigor en la presentación e hilvanando con criterio la propuesta, sin olvidar que, mismamente, puso de manifiesto lo útil del taranto y la vigencia del estilo, por lo que se alzó con el primer premio, dotado con 9.000 euros más un trofeo.
El segundo premio, cifrado en 4.000 euros más diploma, fue a manos de Carmen Yanez, que presentó un ordenado y serio trabajo en las alegrías con bata de cola y mantón, pero llevados con eficacia a la escuela sevillana, de lo que se colige un conjunto de arrebatadora estética actual, viva, muy viva, y con sólidos principios, los que no puso en práctica en los jaleos extremeños, donde le faltó personalidad coreográfica y, en cambio, le sobró simulación en lo estético.
«Aquellos jaleos extremeños que Francisco Zambrano Vázquez defendía en los encuentros internacionales de flamenco, y que situaba originados en los cantes y bailes de las bodas gitanas tras el casamiento, han tenido su mejor alianza con Jesús Ortega para beneficio del maridaje de Badajoz con el flamenco»
Los 3.000 euros del tercer premio más diploma quedaron incomprensiblemente en el bolsillo de la granadina Silvia Fernández, que resolvió el taranto con fuerte dinámica, pero a la vez con falta de lirismo en la acentuación rítmica, en consonancia con los jaleos extremeños, donde tampoco tocó el alma, ora por ausencia de técnica, ora por proponer una tramado coreográfico que hizo más pensar que disfrutar.
Hay que considerar, a este tenor, que la puesta en escena del baile por jaleos extremeños es como quien construye un puente, que, además de sólido, ha de permitir al espectador que pueda pasear por él, y no un críptico recetario.
Verbigracia, María Canea, que se alzó con los premios Tablao Centro Cultural Madrid, para la contratación oficial de tres días, y el de la Diputación de Badajoz, tanto por la esencialidad que depositó en los fandangos de Huelva cuanto por la singularidad de sus jaleos, sólo equiparable en calidad, identidad y diálogo con el atrás con lo propuesto por Hugo Sánchez.
Empero, además de los tres premios oficiales y los ya citados de María Canea, el jurado concedió recompensas como el premio TikTok a Sara Ortega, valorado en 500 euros por la mejor “patá” por jaleos compartida en esa red social, al que hay que añadir que distinguió con una beca inmersiva de cinco días para Fernando León, de Alemania, para el proyecto Flamenco de Hércules, liderado por El Choro, Lucía la Piñona y Carmen Young.
Aparte de los reseñados, el jurado concedió, igualmente, dos becas de formación en el Ballet Nacional de España de dos semanas de duración para Anaïs Ribas, y una estancia formativa en el Ballet Flamenco de Andalucía, para Silvia Fernández.
Los premios antedichos fueron otorgados por un tribunal en el que figuraban la gran maestra Cristina Hoyos; Rubén Olmo, director del Ballet Nacional de España; Patricia Guerrero, directora del Ballet Flamenco de Andalucía; Susana Lupiañez, conocida por La Lupi, bailaora malagueña de trayectoria contrastada; y Juan Carlos Guajardo, bailarín, coreógrafo y productor del Centro Internacional de Flamenco Jesús Ortega.
Es el mencionado jurado el que ha puesto los valores de un estilo, los jaleos extremeños, que no terminan con la apuesta de los participantes, sino que en el proscenio del Teatro López de Ayala nace y empieza la realidad de la tercera edición de un certamen que, merced a la inquietud del bailaor y profesor pacense Jesús Ortega, no sólo ha revitalizado el espíritu de este baile, sino que está haciendo cultivo de su repertorio, como se constata la presencia de un público entusiasta que llenó el auditorio.
Aquellos jaleos extremeños que Francisco Zambrano Vázquez defendía en los encuentros internacionales de flamenco, y que situaba originados en los cantes y bailes de las bodas gitanas tras el casamiento, han tenido, pues, su mejor alianza con Jesús Ortega para beneficio del maridaje de Badajoz con el flamenco.









































































Buenas tardes DON MANUEL MARTIN MARTIN ya que mi saber de usted cómo el mayor crítico del flamenco quisiera saber si ayer vio usted algún baile por JALEOS EXTREMEÑOS.
Pues a mí entender de lo ques el cante y toque de los JALEOS EXTREMEÑOS y lo que lo diferencia de la bulería yo llevo dos años sin ver un baile por JALEOS EXTREMEÑOS.
Bueno partiendo de qué tampoco ay un referente creo .
Gracias