El sábado 17 de mayo, la casa más flamenca del barrio sevillano de la Macarena recibió con gran ilusión la figura de Jesús Méndez, acompañado a la guitarra por Pepe del Morao y las palmas y jaleos de Diego Montoya y Manuel Salado. Todo el compás de Jerez retronó en el público de la Peña Flamenca Torres Macarena. El aforo, hasta la colcha. Muchas personas tuvieron que irse a casa sin poder atravesar el dintel de la puerta.
Son muchos años siguiendo la carrera de Jesús Méndez y se colman las expectativas cuando compruebo el ascenso de su trayectoria y la madurez cantaora de la que hace gala. Con unos cantes perfectamente dominados, sabiendo lo que lleva entre manos y sin dejar que se le escape el interés del respetable. Cosa nada fácil y propia de quien además de cantaor es un artista de los pies a la cabeza.
Jesús Méndez es el catalizador de ese momento mágico del cante en el que la guitarra, las palmas cuando toca y la voz del cantaor construyen una suerte de belleza con formas flamencas. Pudimos disfrutar de martinetes y tonás para arrancar, señal de respeto a la tradición y elegancia en el recital. Será que a mí me lo parece así, pero me consta que no soy la única. Para continuar con alegrías, malagueñas y soleá. Jesús suena a Jerez por todos los costados. Y su gente, lo mismo. Pero aquellos que no niegan quiénes son ni de dónde vienen apuestan por una verdad aún mucho mayor. La guitarra de la dinastía de los Morao sonó como pocas. Pepe del Morao es un tocaor de enjundia, con un toque de solera, preciso, de bellas falsetas y buenos picados. Con él la guitarra parece que no pudiera errar nunca. Un toque limpio y adecuado para el acompañamiento. Y qué decir de los palmeros. Pues si las palmas son en el flamenco un instrumento de precisión, con Diego y Manuel tuvimos a dos grandes cuyo compás puede llevar en volandas a cualquiera.
«Jesús Méndez es el catalizador de ese momento mágico del cante en el que la guitarra, las palmas cuando toca y la voz del cantaor construyen una suerte de belleza con formas flamencas»

Así nos dejó con un gusto sabroso en la primera parte y un público que no se privó de regalar oles en los momentos precisos. Que hasta para jalear hay que saber un poquito. Y el intermedio es un momento magnífico para contrastar con los demás aficionados lo que hemos compartido. Los cumplidos salen de las bocas a diestro y siniestro.
Si en la primera parte ya nos inspiró Jesús Méndez, en la segunda parte aún fue mayor la participación del público. Inició con seguiriyas. Las estábamos esperando, esa es la verdad. A veces creo que este artista es capaz de leer en las caras del público y sabe dar lo que le piden. Tras las seguiriyas con remate de Manuel Molina, se acordo de Chiquetete por tangos y de Bambino por cuplés, a lo que el público respondió con admiración y agradecimiento a los tres.
Y para rematar, un cumplido a Jerez y vámonos que nos vamos por bulerías. Bien podríamos haber salido todos bailando en la Peña Torres Macarena, porque Jesús Méndez y su cuadro nos llenaron el alma de compás flamenco.
Ficha artística
Recital de Jesús Méndez
Peña Flamenca Torres Macarena, Sevilla
17 de mayo de 2025
Cante: Jesús Méndez
Toque: Pepe del Morao
Palmas: Diego Montoya y Manuel Salado








































































