La Oscura ha esperado a que cumpliera los ochenta –nació un 8 de diciembre de 1945– para llevarse a Inés Suárez Jiménez junto a su hermano Luis y sus tías Fernanda y Bernarda. Ella les profesó admiración eterna, sus mimos y tiernos cuidados hasta sus últimos días. Se fue Inés de Utrera, mujer entrañable, recatada y buena que decidió dedicarse en cuerpo y alma a las Niñas de Utrera, abandonando incluso su propia carrera artística. Enmudeció un torrente dulce de gitanería sutil que formó dúo junto a su hermano, con quien grabó tres discos y con el que actuó en La Venta del Gato, Torres Bermejas o Caripén, el tablao de su buena amiga Lola Flores.
Lució Inés una estampa arrolladoramente bella. Los mismísimos Manolo Caracol o Luis Sanz quisieron hacer de ella una figura de postín postulándola como protagonista de espectáculos e incluso pensando en posibles incursiones en el cine, allá por los años en los que seducían la canción española y los cuplés, algo que Inés bordaba como nadie siempre desde la ortodoxia y la estética flamencas. La copla, bulerías, la canción ligera, rumbas y tangos preñaron su garganta cristalina para el gusto de los buenos aficionaos que vieron en sus hechuras un filón artístico sin parangón que conjugaba los ecos gitanos con el almíbar de la canción. Sin embargo, por el exceso de cautela de sus tías a que deambulara por el mundo y su arraigo a las costumbres y su tierra, se quedó a la espalda de su Vía Marciala, allí arriba al final de una escalera con un puñao de escalones siempre del brazo de su hermano acompañando en la salud y la enfermedad a Fernanda y Bernarda de Utrera para honra de su familia y de su propia conciencia. Porque lo hacía orgullosa sin que le pesara el sacrificio.
«Manolo Caracol o Luis Sanz quisieron hacer de ella una figura de postín postulándola como protagonista de espectáculos e incluso pensando en posibles incursiones en el cine, allá por los años en los que seducían la canción española y los cuplés, algo que Inés bordaba como nadie siempre desde la ortodoxia y la estética flamencas»
Se animó aun así a grabar en solitario temas de Juan Carlos Calderón, José Luis Perales, León y Solano o Carlos Cano bajo el sello de Luna Disco y al arrope de la extraordinaria guitarra del Niño de Pura.
Podremos despedirnos de sus restos mortales a partir de las 13 horas del miércoles 10 de diciembre en el Tanatorio de Utrera a la espera de que reciba sepultura al día siguiente. La misa de funeral es el jueves 11 a las 10 de la mañana en la Parroquia de Santiago el Mayor, Iglesia de Los Gitanos, y a las 11 h será enterrada en el Cementerio Municipal de Utrera.
Inés ha venido sufriendo de manera repentina cierta debilidad que ha terminado aminorando su vitalidad hasta robarle la vida. Y aunque sepamos que ya no hay remedio, quedará su grato recuerdo perpetuo y a modo de plegaria a su Virgen de Consolación de Utrera repetiremos siempre para añorarla el título de su disco: No te vayas nunca.
Todos los que hacemos ExpoFlamenco te deseamos que la tierra te sea leve y descanses en paz.
→ Ver aquí una antigua entrevista audiovisual de Inés de Utrera en ExpoFlamenco.






































































