Cada 16 de noviembre se conmemora el Día Internacional del Flamenco, una fecha de orgullo que recuerda la inclusión de este arte en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Sin embargo, más que una celebración, el día vuelve a despertar una pregunta que resuena con fuerza en el sentir flamenco. ¿Quién cuida realmente de este patrimonio? Desde expoflamenco observamos con preocupación cómo se repite un patrón año tras año. Grandes palabras, homenajes puntuales y campañas institucionales que no se traducen en un apoyo estructural, estable y digno para los artistas y profesionales que mantienen viva esta cultura. Las redes sociales y los espacios de opinión han recogido, no sin razón, el malestar de muchos aficionados y artistas que sienten que el flamenco no se protege con la seriedad que merece. El flamenco no puede reducirse a un hashtag o a un acto simbólico. Es una forma de vida, una herencia universal que necesita compromiso real, políticas culturales sostenidas, respaldo a los creadores, espacios de formación, investigación y difusión. Mientras las instituciones no asuman esa responsabilidad con transparencia y continuidad, la sociedad civil seguirá señalando las carencias que impiden que el flamenco se desarrolle en plenitud. expoflamenco, como medio especializado e independiente, seguirá ofreciendo un espacio para la reflexión, la memoria y el debate constructivo. Queremos que el Día del Flamenco sea un recordatorio no solo de lo que fuimos, sino de lo que aún nos falta por hacer para honrar este arte con hechos, no solo con discursos.







































































