Desde el año 2021 vengo presentando esta gala que cada edición consigue unir en un escenario a distintos e históricos protagonistas del ámbito flamenco desde todas sus facetas: cante, toque, baile, moda, investigación…
Recuerdo mi primera vez en estos premios. Las primeras veces, dicen, no se olvidan. Sucedió en noviembre de 2021, cuando celebramos el Día del Flamenco en el Castillo de Santiago, Sanlúcar de Barrameda, una mañana fría en la que la Escuela de Flamenco de Andalucía entregaba los Premios Internacionales del Flamenco a cuatro ases de la baraja: Manuel Morao, en la guitarra, Carmen Linares, en el cante, Carmen Ledesma, en el baile, y Luis Suárez Ávila, en la investigación.
Entonces se cumplía la séptima edición de unos galardones que han llegado a cubrir dieciocho categorías, algo que para el presentador no resulta fácil de llevar. Ahora hay un componente a tener muy en cuenta cada vez que asumo ese roll en este evento, en realidad ocurre siempre con cualquier otro: el tiempo. En esta décima edición, celebrada el 16N en el Palacio de Congresos de Cádiz, llamándose por primera vez Silverio Franconetti (en vez de Manolo Sanlúcar como en los últimos años), se han premiado a primeras espadas en las dieciocho disciplinas que tanto el presidente de la EFA, Luis Guillermo Cortés, el director de los PIF, Manolo Bohórquez, y el Consejo Asesor de los PIF, un numero nutrido de buenos paladares, han considerado.
Fue Bohórquez el que confió en mí para presentar esta gala que, como ya hemos apuntado, ha ido creciendo en número, tiempo, calidad, representación institucional, difusión… Incluso Canal Sur Más ha retransmitido la velada y la mantiene en parrilla para que pueda visualizarse en cualquier parte del mundo a través de Internet. Señalar, además, que Su Majestad el Rey Felipe VI ostenta la Presidencia de Honor de estos reconocimientos desde enero de 2024. No se puede decir que tengamos entre manos cualquier cosa.
«Lucía Beltrán sacó chuleta a la hora de hablar, tras haber cantado por seguiriyas con la guitarra de Patrocinio Hijo. Detrás tenía a Aurora Vargas, Gerardo Núñez, El Pele, Pepa Montes… los premios a la Maestría, Guitarra, Cante y Baile de esta edición. ¿Quién da más?»

Este año se han ocasionado nuevamente momentos de impagable valor. Difícilmente podamos ver sobre un escenario en más ocasiones a esos rostros abrazados en la alegría de una jornada festiva y en la que se hace justicia con numerosas figuras que han aportado al flamenco, no siempre desde la primera plana, esto es, desde un tablao. El flamenco es mucho más que cantar, bailar o tocar, que por supuesto podría decirse que son el eje vertebrador de esta cultura. Aquí se premia a los aficionados, esta vez a Jaime del Pozo, uno de los fundadores de la Peña Torres Macarena. Allí estuvo su hija, María, hermana de la Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, llorando por el recuerdo. La Peña Enrique El Mellizo también recogió su galardón, con su presidente, Lito, y otros tantos socios sentados en las butacas. Emocionante fueron las palabras de Juan Valdés, por las Artes Plásticas, Justo Salao, en moda flamenca, o Manolo Marín, por su maestría y magisterio, bailando en el escenario con unas muñecas hipnotizadoras. Todos queríamos, al menos yo, tomarnos ya una copa y seguir la fiesta fuera de protocolos. Había que seguir, con Ernestina Van de Noort de la Bienal de Países Bajos, y su recuerdo a Moraíto, Carlos Martín Ballester, del Círculo Flamenco de Madrid, referencia total en la programación nacional, o el Tablao El Cordobés, con un Luis Adames “con la misma ilusión de siempre”. Javier Osuna, investigador gaditano, recogió su premio y, antes, me había dejado en mi atril su libro Los Fardos de Pericón (1512), como regalo. ¡Gracias!
El premio a la comunicación fue para Romualdo Molina, que no pudo asistir, pero nos dejó un video de agradecimiento, y lo recogió su hija. Tampoco asistió Ricardo Pachón, como premio a la producción discográfica, también estuvo su hija. Ambas se mostraron nerviosas al representar a sus respectivos padres. Genios en casa. Gualberto García, con su sombrero, demostró sensibilidad a raudales, y Juanma Suárez, acordándose de Manolo Sanlúcar que le llevó a hacerse con el de la categoría de documentales. Lucía Beltrán sacó chuleta a la hora de hablar, tras haber cantado por seguiriyas en un receso, con la guitarra de Patrocinio Hijo. Detrás tenía, literalmente, a Aurora Vargas, Gerardo Núñez, El Pele, Pepa Montes… los premios a la Maestría, Guitarra, Cante y Baile de esta edición. ¿Quién da más? Le echó valor y recibió una gran ovación. Pepa le dedicó su premio a su marido Ricardo Miño, que la grababa con el móvil desde la primera fila, El Pele a todas las autoridades y a “sus cuñados”, en broma, cantando toná desde el atril; Gerardo Núñez contó alguna anécdota y tuvo palabras para su mujer, Carmen Cortés, y para sus hijos, y Aurora se acordó “de los que no están”.
El Pele acabó por soleá. Acabó con todos, conmigo el primero. Qué manera, Dios mío. Todos en pie. Dos horas y media casi de gala. Aún tenían que intervenir autoridades pero fueron verdaderamente discretos, y eso que agradecimos. Luis Guillermo anunció que en estos días comenzarían a pensar en los Premios Internacionales de Flamenco Silverio Franconetti 2026. Voy a ir preparando la voz. ♦












































































