Son buenos tiempos para el flamenco. Así lo confirma una encuesta de Statista. La importancia que este género musical ha tenido en el folclore español data de antaño. Sin embargo, especialmente desde 2023, lleva ocupando un lugar sin igual en la cultura musical contemporánea. En apenas un año, sus espectáculos en directo han superado los 7,7 millones de euros.
Ese «duende» al que Federico García Lorca aludió en alguna que otra ocasión, esa capacidad para transmitir sentimiento, es el don de unos pocos elegidos. Afortunadamente, los forofos del flamenco pueden sucumbir a la emoción en casi cualquier punto de España, incluso en las capitales. Un ejemplo claro es La Quimera, el tablao flamenco en Madrid donde los artistas no utilizan micrófonos y donde tiene cabida la improvisación y la espontaneidad.
Este espacio ubicado en pleno centro, en la Plaza Mayor, pertenece a la nueva hornada de tablaos de flamenco que consiguen acercar el cante jondo más tradicional al público más moderno. Para lograrlo, han implementado una serie de innovaciones que, enseguida, desvelamos.
«El madrileño o el turista interesado en sumergirse en el folclore andaluz puede disfrutar en La Quimera de un auténtico espectáculo flamenco a las 18 h, 20 h y 22 h cualquier día de la semana. Lo habitual es seleccionar alguna de las entradas que incluyen consumición»
Sacar a bailar el patrimonio andaluz en pleno Madrid
El flamenco forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Precisamente, este 2025, se cumplen quince años de este suceso: en 2010, la UNESCO no tuvo más remedio que reconocer internacionalmente su valor histórico. Aunque Andalucía sigue siendo la cuna del flamenco y su lugar de nacimiento, son innegables las influencias de otras civilizaciones en su musicalidad.
Todo el que tenga el oído relativamente bien educado percibirá cierta sonoridad oriental (india y persa) entrelazada con la impronta legada por los árabes en la música de la España medieval. Ahora bien, quien popularizó el flamenco y le dio la forma definitiva con la que saltó al escenario público fue el pueblo gitano.
Contrariamente a lo que otros tablaos ofrecen, La Quimera no estructura sus representaciones de flamenco en vivo. Sus cantaores, bailaores y tocaores se dejan llevar por la intuición que han adquirido a lo largo de su trayectoria. El madrileño o el turista interesado en sumergirse en el folclore andaluz puede disfrutar de un auténtico espectáculo flamenco a las 18 h, 20 h y 22 h cualquier día de la semana. Lo habitual es seleccionar alguna de las entradas que incluyen consumición.
Para reinventarse, los tablaos ofrecen una selecta carta de platos exquisitos que mejoran todavía más la experiencia. El pulpo a la gallega, los callos a la madrileña, el estofado de ternera, las gambas al ajillo y la lasaña de espinacas con ricota son algunas de las suculentas propuestas que se pueden degustar en La Quimera, a la luz de las velas, en un entorno decorado especialmente para la ocasión.
«La magnífica puerta de La Quimera, toda ella pintada de rojo pasión, también está abierta para quienes sienten la necesidad de disfrutar de este trocito de Andalucía en plena Madrid capital»
Tablaos donde el flamenco se vive en primera persona
Las Juergas Flamencas son otro ejemplo más de innovación con el que los tablaos flamencos esperan afianzar la espléndida posición que ocupan actualmente. Como mencionamos antes, son el tercer tipo de concierto más visualizado en directo. A diferencia de los tablaos, en las Juergas el público participa aún más activamente: se integra en el espectáculo, cantando junto a los intérpretes de La Quimera. Se trata, por tanto, de una actividad orientada a aquellos trasnochadores que quieren pasar una noche flamenca (desde la 01:00 hasta las 05:00 h) en compañía de otros forofos como ellos.
Para quienes son más diurnos y prefieren aprender el arte del flamenco al más puro estilo académico, hay tablaos donde se imparten clases teóricas y prácticas. La magnífica puerta de La Quimera, toda ella pintada de rojo pasión, también está abierta para quienes sienten la necesidad de disfrutar de este trocito de Andalucía en plena Madrid capital.
Se trata de una master class para dos personas con la que culminar una experiencia integral en la que se podría haber incluido todo lo que ya hemos mencionado antes: espectáculo, cena, Juergas Flamencas y clases teórico-prácticas de flamenco.






































































