Desde el viernes 14 de noviembre hasta el domingo 23, la región francesa de Montpellier acogerá una nueva edición del Festival Métropole de Montpellier, que contará este año con artistas como Belén López, Juan Polvillo, Manuel Montes, Eva Luisa o Zaida Prudencio, entre otros. Su responsable, el bailaor y empresario Alexis Laurens, desgrana para expoflamenco las claves de esta cita.
– Para los lectores que no le conozcan, ¿quién podríamos decir que es Alexis?
– Bueno, yo en primer lugar soy un apasionado del flamenco. Empecé mi carrera en el flamenco con el baile, que me encanta desde siempre, al igual que el cante y la guitarra. Tengo una abuela española, pero no, no tiene nada de flamenca. Son cosas que surgen, y ya sabes, cuando el flamenco te pilla, ya no te suelta. Me fui a vivir casi dos años en Sevilla para aprender, después he tenido y tengo todavía la suerte de bailar en los tablaos, de conocer a mucha gente, y eso facilita los intercambios. Así, cuando llegué a Montpellier, sentí la necesidad de hacer un festival. Montpellier está al lado de España, la frontera está a una hora y media, tiene Barcelona a tres horas, ¿sabes? Y pensé que en Nîmes hay un pedazo de festival, otro en Mont-de-Marsan… Montpellier es una capital del baile moderno, pero no tenía un festival de flamenco, así que me dije “venga, pues lo intentamos”, y fíjate que ya vamos por la quinta edición, y desde la primera edición con la taquilla vendida al cien por cien.
– Desde el primer día ha respondido a la gente, ¿no?
– Así es. Como además del baile llevo varios negocios, he puesto dinero de mi bolsillo para hacer este festival. Para que pudiera empezar, porque el primer año no tenía a nadie, no había ni un patrocinador, y yo pensaba todo el tiempo: a ver si se va a caer esta actuación, a ver si se va a llenar… Y fíjate, ya en el primer año estaba flipando.
– ¿Llegaron después los apoyos institucionales?
– Pues sí, hemos tenido la suerte que Montpellier apoyara, no como ayuntamiento, sino como la Junta de Andalucía, la comunidad, ¿sabes? La comunidad de Montpellier la integran veintipico ciudades. Me dijeron que les interesaba, no dando dinero, pero sí ayudando con los espacios. Me prestaron un teatro, y me ayudaron un poco a la comunicación, pero nada más. Y el segundo año volvieron, sí, y me dijeron “este año ya te damos una beca”.
– Además del apoyo público, ¿colaboran algunas empresas?
– Sí, sí, aparte de las ciudades que nos dan o bien subvención o bien nos prestan un teatro, tenemos algunas privadas, bueno, este año, el año pasado hemos tenido a la Renfe, y después sí, tenemos a una o dos empresas de aquí, de Francia.
«En esta parte del sur de Francia lo que funciona muy bien es el baile. A mí me gusta el cante, claro. Pero ahí en Francia, como la mayoría de la gente no se entera de lo que está diciendo el cantaor, tenemos el festival centrado sobre el baile, porque es lo que funciona y lo que llena la taquilla»
– Aunque el nombre del festival es Montpellier Métropole, en la ciudad de Montpellier propiamente dicha no se celebra ninguna actuación, ¿verdad?
– Hemos ido sumando ciudades, y en este momento el festival tiene lugar en Le Cres, Vendargues, Clapiers, Jacou, Montpellier, St Génies des Mourgues, Castelnau-le-Lez… Y cada año pues hay una más, otra que dice, mira, yo quiero participar y así lo hacemos.
– En estos cinco años, ¿ya han tenido tiempo de saber más o menos cuál es el perfil del espectador del festival?
– Bueno, yo creo que en Francia, sobre todo en esta parte del sur, lo que funciona muy bien es el baile. A mí me gusta el cante, claro, yo voy a Utrera a escuchar cuatro horas de cante y me encanta. Pero ahí en Francia, como la gente, o la mayoría, no se entera de lo que está diciendo el cantaor, tenemos el festival centrado sobre el baile, porque es lo que funciona y lo que llena la taquilla. Pero fíjate que tenemos a muchos que no eran aficionados y que se están interesando mucho por el flamenco o al menos les da curiosidad. En la tercera edición intentamos hacer un recital de cante con alguien muy conocido de esta parte del sur, de Marsella, para ver si esa gente se acercaba, y fíjate que había como quince personas. Eso no es una buena imagen. En cambio, cuando haces cosas de baile se llena. Montpellier, en Francia, es capital del baile, hay un festival que se llama Montpellier Dance, que es conocido en Francia entera. Y claro, hay más sensibilidad hacia esa disciplina.
– ¿Y cree que con el tiempo es posible que salga alguna gran figura de esa afición que se está creando alrededor de Montpellier?
– ¡Espero! [risas], pero no sé. Mira el caso de ese cantaor marsellés, Emilio Corte, un muchacho que me encanta y tiene buen metal, lo ha solicitado este año Belén Maya, y ha cantado hace poco en Torres Macarena… Puede salir gente así y dar la sorpresa, por qué no.
– ¿Hay algo que usted sepa que nunca falla en Montpellier, que cuando lo programas es una garantía de éxito?
– Pues lo puro nunca falla. Hemos tenido al Carpeta con una cosa pura, pero un poco contemporánea, con el piano y tal, y estaba muy bien, pero faltaba algo. El año pasado hemos contratado a mi Lupi y la gente loca, ¿sabes? El flamenco puro es algo que aquí nunca falla. Y el año pasado pusimos a la Conchi Maya con su marido, el Jesús, y no veas. Tú sabes que en Nîmes, por ejemplo, tienen cosas que tiran más a lo contemporáneo, y he visto comentarios y quejas de algunos que echan de menos a un buen cantaor, un Rancapino, o un baile sin artificio, sin nada. Esas propuestas que parece que no tienen nada, y al final lo tienen todo.
– ¿Y algo que crea que no tiene cabida en el festival?
– Pues cosas demasiado contemporáneas. A ver, yo como aficionado o como bailaor, me encantan. Soy el primero para ver a la Rocío Molina, a la Patri [Guerrero], pero en este momento, ahí en el festival, en Montpellier, me parece complicado.
«El año pasado hemos contratado a mi Lupi y la gente loca, ¿sabes? El flamenco puro es algo que aquí nunca falla. Y el año pasado pusimos a la Conchi Maya con su marido, el Jesús, y no veas»
– Y en estos cinco años, ¿algún momento o algunos momentos de gloria que hayan vivido?
– El año pasado fue una gran emoción lo de La Lupi. Porque yo la conozco desde hace siete años, como maestra, como profesora, como madrina, en muchas fases en mi vida. Y, claro, cuando yo un día la llamo y digo, mira, Lupi, este año yo quiero contratarte a tu compañía y a ti. Y, claro, cuando el año pasado se ha llenado de repente el teatro en dos semanas, y 48 plazas cubiertas para los cursillos en dos días, pienso, qué barbaridad, ¿no? Y cuando en el teatro está todo el mundo de pie, todo el mundo diciendo, “muchas gracias por traernos a La Lupi, que no había venido en tanto tiempo a Francia, yo digo: no, soy yo quien tengo que dar las gracias por tener esta compañía esta noche con nosotros”.
– ¿Y malos momentos, ha tenido? ¿Algún momento que lo haya pasado mal?
– Claro, programas a alguien y te dice que no puede venir porque… Yo no digo nombres, pero, claro, puede pasar siempre, que tú dices las condiciones y de repente cambian las condiciones. ¿Y por qué? Porque le ha salido algo más especial o con un caché un poquito más alto y la gente no tiene cara. Lo que a mí me sorprende siempre es que, cuando voy a bailar a los tablaos de Sevilla, veo a los compañeros cobrando 50, 60 euros y reventándose todos los días. Llegan en Francia y –no todos, ¿eh? solo algunos, pocos– te piden una pasta. Les digo, venga, lo podemos intentar, y luego hace cosas que tú dices: mira, este chaval no sabe que la mitad del teatro habla español y se entera perfectamente de lo que está haciendo y de lo que está diciendo, y se da cuenta de la profesionalidad que tiene esa persona.
– Sí, en el fondo es una torpeza, ¿no? Porque parece que quieres engañar a quien te contrata o al público, y al final te estás faltando el respeto tú mismo, ¿no?
– Claro, te digo una cosa: que me falte el respeto a mí, pues me da igual. Pienso: tú te quedarás en Sevilla o en tu pueblo, me da igual. Pero que falte el respeto al público que paga para escucharte o verte, eso no puede ser. Tú haces la mitad de lo que está haciendo ahí en la Bienal de Sevilla, y te echa la gente del teatro.
– Si pudiera resucitar a alguna figura del flamenco que ya no esté en este mundo, ¿a quién se traería a su festival?
– Pues dos personas: a Paco de Lucía, y yo creo a Carmen Amaya. A Paco, porque nunca vamos a tener a otro genio así. Y a Carmen Amaya, porque es increíble. Después te digo, en serio, a muchos. A mí me gustaría conocer al Farruco, tenerlo en el festival. Al Camarón, por supuesto. O a la Lola. Bueno, a tantas personas… Pero es que no se puede.
– Y de los vivos, que no haya traído todavía, ¿a quién le haría mucha ilusión invitar?
– A muchos. Es que, te digo, me gusta tanto el festival… Por supuesto, me gusta Sara Baras, me gusta mucho. Es tan impresionante, y yo sé que funcionaría muy bien aquí en Montpellier. Al Farruquito, me gustaría mucho traerlo también. Y a Miguel Poveda. A Miguel Poveda, ese el primero.
– A ver si alguno nos lee y se anima…
– ¡Claro!
¿Cómo le gustaría que se desarrollara el festival en los próximos cinco años, por ejemplo? ¿Por dónde cree que tendría que crecer? ¿Con más presupuestos? ¿Con más extensiones?
– Sí, sí, ya lo tengo pensado. Bueno, con más presupuestos y espectáculos más gordos, como decía antes, con una compañía de Sara Baras, de Farruquito, Miguel Poveda. Pero también quiero reservar momentos para nombres no tan conocidos, pequeños espectáculos… Que también se lo merecen. Yo, por ejemplo, fui el primero en llevar a Claudia La Debla, que en España no tenía tanto nombre y la trajimos en la primera edición. Y a otra muchacha que no tiene tanto nombre, que se llama Yessica Brea, es una jerezana, no veas cómo baila, ¿sabes? O Manuel Montes, un joven cordobés que vive en Sevilla. No tiene tanto nombre como ahora un Juan Tomás, un Alberto Sellés u otros, pero vamos a ver, el tío baila de maravilla. Descubrir siempre a gente, y mezclar a gente de España y gente de Francia profesional, porque también la mezcla es genial y funciona muy bien. Y crecer con más gente nueva. ♦






































































